En las últimas décadas, se han convertido en uno de los animales favoritos de los hogares. Un hecho que es perfectamente lógico ya que, en líneas generales, el comportamiento de los conejos y su carácter hace que sean compañeros perfectos. Tiernos, simpáticos e inteligentes han sabido ganarse un hueco entre los amantes de los animales. Pero comprenderlos pasa por ir un paso más allá. La mejor manera para que nuestra convivencia con ellos sea más sencilla.
Aunque pueda parecernos secundario, conocer el comportamiento de los conejos nos permitirá interpretar sus emociones. Al igual que un amante de los felinos conoce las claves del carácter de un gato y sabe entender qué le sucede, compartir la vida con un conejo implica conocer cómo es su código de comunicación. Uno que en ocasiones es físico, es ocasiones verbal pero que puede darnos muchas pistas no solo sobre su estado emocional. También y todavía más importante, sobre su salud.
Así que veamos algunas de las conductas que nuestro conejo puede tener, y cómo descubrir qué significan. Una forma genial de mejorar ese extraordinario vínculo que establecen con los humanos con los que comparten su vida.
- EL LENGUAJE FÍSICO, EL PUNTO DE PARTIDA DEL COMPORTAMIENTO DE LOS CONEJOS
- 1. El miedo, uno de los rasgos del comportamiento del conejo más característicos
- 2. La alegría, una emoción que demuestra de muchas maneras
- 3. El enfado, un comportamiento que conviene conocer
- 4. El cariño, un tierno código de comunicación
- EL LENGUAJE VERBAL, LA OTRA MANERA QUE TIENEN LOS CONEJOS DE COMUNICARSE
- 1. Zumbidos, signo de alegría
- 2. Rechina los dientes, un comportamiento del conejo que hay que saber interpretar
- 3. Gruñido, ojo con no tenerlo en cuenta
- 4. Grito, señal de alarma
EL LENGUAJE FÍSICO, EL PUNTO DE PARTIDA DEL COMPORTAMIENTO DE LOS CONEJOS
Cuando se habla del comportamiento de los conejos, lo primero que se suele decir es que son animales tranquilos. Y, efectivamente, en líneas generales lo son. Para empezar porque hablamos de animales que, si bien permanecen dormidos o calmados durante la mayor parte del día, tienen picos de actividad que coinciden con el amanecer y el atardecer. Dos momentos muy señalados, que responden a algo importante que debemos tener en cuenta: en la naturaleza, el conejo es una presa. Algo que marca, en gran medida, su carácter y que es la principal razón por la que elige horas crepusculares para desplegar su actividad.
Partiendo de este aspecto, veamos cómo se comunica nuestro conejo desde el punto de vista físico. La mejor manera de saber entender qué está viviendo en cada momento.
1. El miedo, uno de los rasgos del comportamiento del conejo más característicos
Aunque los conejos domésticos hayan perdido parte de su instinto de supervivencia, algo queda en ellos. Esto se traduce en que, aunque mantengan con nosotros una relación cercana, son animales miedosos. Es probable que no se escondan de nosotros, pero sí lo hagan ante la presencia de desconocidos.
Además de eso y aunque no responda puramente como tal al comportamiento de los conejos, hay algo más a tener en cuenta sobre todo si nos planteamos este animal como parte del proceso de cómo enseñar a los niños a cuidar de una mascota. Cuando cogemos un conejo, su reacción inmediata es de miedo. Y aquí aflora el instinto: se sienten cazados. Cuando eso sucede, suelen manifestar una tensión muscular y su cuerpo se agarrota ligeramente. De ahí que todo lo que sea alzarlo tenga que estar vinculado a cogerlo con delicadeza. De no hacerlo así, es más que probable que trate de mordernos.
Pero no es la única manera que tiene un conejo de decirnos que está asustado. Hay un comportamiento mucho más reconocible que no tiene por qué estar ligado a ser alzado del suelo. Un conejo asustado echa las orejas hacia atrás y las pone en paralelo con el cuerpo. Además, suele esconder las patas bajo el pecho, tensa su cuerpo y acelera su respiración.
2. La alegría, una emoción que demuestra de muchas maneras
Uno de los comportamientos del conejo más singulares. Por su carácter, un conejo sano y con un ambiente familiar es siempre sinónimo de un importante despliegue de gestos con los que quiere hacernos partícipes de su felicidad. Y decimos despliegue, porque la alegría tiene muchos códigos para manifestarse en el caso de estos pequeños mamíferos tan adorables.

Las formas más características y llamativas que tiene el conejo de decirnos que está contento son las siguientes:
- Baila e, incluso, hace piruetas en el aire
- Corretea por el espacio de forma alocada. Suelen combinar este comportamiento con las piruetas
- Rueda sobre sí mismo
En ocasiones, estos comportamientos son espontáneos y, en otras, responden a un estímulo externo. Por ejemplo: dentro de la lista de qué comen los conejos domésticos, ellos siempre tienen sus preferencias y caprichos. Por eso, en ocasiones y ante ese alimento que tanto les gusta, nos harán saber que están emocionados.
3. El enfado, un comportamiento que conviene conocer
Por buen carácter que tengan, no nos confundamos: los conejos también se enfadan como cualquier otro animal. De hecho, es el comportamiento más fácil de reconocer ya que la forma de demostrarlo en pateando contra el suelo como si estuviera excavando para sacar tierra.
Si el enfado es con nosotros, suele ir acompañado de un empujón previo al pateo y fuerte con el hocico.
4. El cariño, un tierno código de comunicación
Las carantoñas también forman parte del comportamiento del conejo. Si se acerca a nosotros, nos empuja con el hocico o nos lame nos estará diciendo cuánto le importamos pero, también, solicitando mimos.
Además de esto, también suele pedir atención corriendo en círculos en torno a un persona o animal; o frotando la parte inferior de la mandíbula contra nosotros. Un gesto que tiene una implicación muy particular: haciéndolo, nos está marcando como de su propiedad.
Y tengamos algo claro. No hay mayor demostración de amor que si se tumba a dormir sobre nosotros con la tripa hacia arriba. Un conejo que se comporta así demuestra que se siente seguro y, sobre todo, querido.
EL LENGUAJE VERBAL, LA OTRA MANERA QUE TIENEN LOS CONEJOS DE COMUNICARSE
Tan importante como conocer el comportamiento del conejo en lo que se refiere a su cuerpo es entender los sonidos que emiten. En líneas generales, hablamos de un animal silencioso y que, únicamente, «habla» cuando quiere expresar una emoción o, incluso, un problema de salud.
Así que conozcamos esos sonidos y, lo que es más importante, qué significa cada uno de ellos.
1. Zumbidos, signo de alegría
Ya sea mientras corren alocados, en torno a nosotros o cerca de una determinada persona. Si un conejo emite un ligero zumbido, estará diciendo alto y claro que es feliz.
Si el zumbido lo dirige a otro conejo, se interpreta como excitación sexual.
2. Rechina los dientes, un comportamiento del conejo que hay que saber interpretar
Importante. Cuando un conejo rechina los dientes, puede ser su forma verbal de demostrar dos escenarios completamente diferentes. Si nuestro animal está tranquilo y distendido, el rechinar de dientes es un equivalente al ronroneo gatuno. Suelen hacerlo cuando lo acariciamos en señal de placer.
Pero no nos quedemos solo con eso, porque puede significar una cosa muy distinta. Cuando emiten ese sonido y, a la vez, su cuerpo está tenso y ligeramente encorvado nuestro animal nos está diciendo que siente dolor.
3. Gruñido, ojo con no tenerlo en cuenta
Es una señal de estrés y de alerta. Cuando un conejo gruñe, nos está pidiendo que le dejemos tranquilo o que no invadamos su espacio. De no respetarlo y aún tratándose de un animal sumamente tranquilo, es posible que su siguiente comportamiento sea tratar de mordernos.
4. Grito, señal de alarma
Un comportamiento del conejo que tendrá que alarmarnos. Por un lado, es señal de un miedo extremo. Por otro, también lo es de un dolor insoportable. Si nuestro conejo grita y ante la duda, lo ideal es hacer una visita urgente al veterinario.
Y ahora sí: con todas estas pautas del comportamiento del conejo, podremos mejorar nuestra vida en común.
Una manera ideal no solo de hacer que nuestro pequeño peludo sea más feliz. Añadido, nosotros también lo seremos.



