Eliminar las plagas del jardín conociéndolas

Cómo eliminar las plagas del jardín

Con la llegada del buen tiempo, no solo la naturaleza se despereza. También supone el despertar de esos incómodos visitantes que pueden comprometer el bienestar de nuestras plantas. Por eso, eliminar las plagas del jardín se convierte en un auténtico caballo de batalla. Uno que no podemos demorar dado el increíble poder de colonización de estos insectos. Algo que puede convertirse en un peligro para nuestras plantas, ya que no prosperarán si conviven con una invasión de cualquiera de estos insectos.

Por este motivo, eliminar las plagas del jardín desde el principio es clave para disfrutar de la primavera como merecemos: con las plantas en perfecto estado. Igual que nos informamos de los cuidados de una determinada planta, en el caso de las plagas es fundamental saber identificarlas. La mejor manera de poder elegir el producto más adecuado para terminar con ellas incluso cuando todavía no dan la cara. Y es que nada como conocer sus síntomas en nuestras plantas para poder atajarlas.

El mejor consejo para eliminar las plagas del jardín es conocer a fondo las más habituales que podemos encontrar. Unas que aparecen en primavera, y nos acompañan también durante los meses de verano. Dos estaciones en las que su presencia obliga a estar especialmente atentos al jardín.

 

ELIMINAR LAS PLAGAS DEL JARDÍN: LAS 5 MÁS HABITUALES

Como comentábamos, eliminar las plagas del jardín desde su primer síntoma es vital. Además de reproducirse a gran velocidad, tienen otra característica: su voracidad. Un aspecto que hace que puedan comprometer la salud de una planta en casi un abrir y cerrar de ojos. Añadido a esto, las plagas muchas veces tampoco vienen solas sino que es habitual que aparezcan en nuestras plantas casi simultáneamente. Algo que obliga a optar por un tratamiento para plagas que tenga una cobertura más amplia. Una forma de tener que aplicar únicamente un producto para eliminarlas a todas a la vez.

Pero además de combatirlas, es importante saber que las podemos evitar. Y es que hay ciertas praxis en jardinería que suponen un auténtico imán para ellas. Si queremos evitar su presencia, tendremos que prestar atención a algo tan básico como el abono para nuestras plantas. Aquellos fertilizantes con un exceso de nitrógeno en su formulación provocan que la planta crezca en exceso pero sin fortaleza. Un factor que la hará más vulnerable. Además, erradicar las malas hierbas del jardín también es fundamental. Son un foco de transmisión para plagas y enfermedades.

Así, veamos cinco incómodos visitantes del jardín que tendremos que tener a raya en estos meses para disfrutar de nuestra naturaleza.

 

1. Pulgón

Plaga de pulgón y hormigas

Cuando se habla de eliminar las plagas del jardín, es la primera que salta a la mente. Una de las clásicas y habituales de los meses de buen tiempo. El pulgón se caracteriza por ser un insecto de cuerpo menudo, en un color muy oscuro o bien verde claro. Tiende a alojarse en la parte trasera de las hojas, por lo que si es oscuro puede detectarse con facilidad. Otro síntoma de una plaga de pulgón es que las hojas más jóvenes de la planta presenten un aspecto rizado.

Antihormigas
Para eliminar plagas del jardín como el pulgón hay que controlar a sus aliados. Conoce este cebo para hormigas

 

Pero más allá de estas evidencias físicas, hay otros dos métodos infalibles para detectar el pulgón. Por un lado la presencia de hormigas, que actúan como defensoras naturales del pulgón. Unas aliadas que lo protegen, y que también tendremos que controlar si queremos frenar el avance de esta plaga. Además de las hormigas, hay otro insecto al que tendremos que prestarle atención. Hablamos de las mariquitas, un insecto que es depredador natural del pulgón. Si las detectamos en las inmediaciones de nuestra planta, es recomendable elegir un tratamiento de plagas que sea respetuoso con ellas.

Insecticida ecológico jardín
Insecticidas naturales como este respetan al resto de insectos presentes en la planta. Descubre las características de este insecticida con neemex

Una plaga de pulgón implica actuar rápidamente. Dado que son insectos que chupan la savia de las plantas, pueden debilitarlas hasta el punto de matarlas en un plazo breve de tiempo. Y no nos referimos solo a plantas de pequeña envergadura; sino, también, a otras de mayor tamaño y carácter leñoso como el rosal, una de los bocados favoritos de esta plaga.

 

2. Cochinilla

Cochinilla de jardín

Una plaga común en lugares con climas secos que puede aparecer tanto en el jardín como en plantas de interior. A diferencia de otras plagas, no solo se da en los meses de buen tiempo. En otoño también es posible tener su visita, sobre todo en ambientes domésticos. Es habitual encontrarla en plantas con mucha densidad de hojas. La cochinilla puede tener un aspecto oscuro o blanco, si se trata de la algodonosa. Es una especie de lapa que se adhiere a las hojas y, al igual que el pulgón, succiona la savia de las plantas.

Detectarla se hace muchas veces por el rastro que van dejando. Además de que su presencia deforma las hojas y brotes nuevos, dejan a su paso un reguero de manchas blancas o marrones que decoloran las hojas. Estas marcas viscosas atraen hacia la planta hongos que se alimentan de esta baba, por lo que la salud de la planta puede comprometerse todavía más si hace acto de presencia el hongo negrilla.

Anti cochinillas
Utilizar un producto específico frenará el avance de la cochinilla. Compra online este tratamiento de plagas aquí

 

Además de utilizar un producto para plagas específico, es importante realizar una limpieza de la planta infectada. Con un algodón mojado en alcohol, podremos eliminar de las hojas la sustancia que dejan a su paso. Una forma de ayudar, también, a que nuestra planta pueda recuperarse.

 

3. Taladro del geranio

Mariposa del geranio

El azote de estas preciosas plantas con flor. Es tal su impacto en nuestras plantas que para eliminar plagas del jardín como esta vale más prevenir que curar. Y decimos esto porque para cuando ya hemos detectado los túneles que excava en las ramas del geranio, ya es demasiado tarde. La manera de adelantarnos a él es observando si hay mariposas cerca de nuestros geranios. Ellas son quienes encuentran en estas plantas perfectas para el balcón y las ventanas el lugar perfecto para depositar sus larvas. Unas que crecen alimentándose de la savia de la planta hasta completar su ciclo y convertirse en mariposas.

Tratamiento para la mariposa del geranio
Para no lamentarnos, nada como prevenir. Conoce la aplicación de este tratamiento anti mariposa del geranio

 

Para evitar que ese ciclo acabe con nuestros geranios, lo ideal es evitar que la mariposa del geranio ponga sus huevos. Para ello, tendremos que utilizar un antiplagas específico que proteja a la planta de su presencia.

 

4. Moluscos

Moluscos y babosas del jardín

Si hasta ahora mirábamos a la planta, es momento de prestarle atención al suelo. Y es que gusanos, caracoles y babosas pueden poner en peligro nuestras plantas cuando su presencia es alta. Además de comer raíces y bulbos, también sienten predilección por las plantas de huerto. Por lo que si nuestro jardín contiene esos elementos, es inevitable que las veamos. Su presencia suele hacerse notar: en el caso de los gusanos, que devoran bajo la superficie, podemos sospechar su presencia si nuestra planta pierde vigor y parece enferma. En el caso de babosas y caracoles, su mayor evidencia son los mordiscos que dejan como rastro en las hojas.

Antilimacos ecológico
Si tenemos también plantas de huerto, lo ideal es un antilimacos ecológico. Descubre las características de este

Además de acolchar la base de nuestras plantas para eliminar las plagas del jardín que podamos encontrar, podemos utilizar insecticidas en grano. Tan solo es necesario colocarlos sobre el sustrato y alrededor de la base de la planta.

 

5. Mosca blanca

Mosca blanca del jardín

Otra de las habituales cuando se habla de eliminar plagas del jardín. Se la reconoce fácilmente porque su color destaca sobre la hoja pero, también, por las decoloraciones que deja en las hojas que devora. Con un modus operandi similar al pulgón, ya que a pesar de llamarse mosca se trata de una chinche, aprovecha el envés de las hojas para poner sus huevos. También se alimenta de savia y, como la cochinilla, deja un rastro viscoso y potencialmente nutritivo para los hongos.

Muy habitual de los climas con altas temperaturas y húmedos, se suele eliminar con tratamientos contra plagas específicos.