Es una de las plantas suculentas más habituales en los hogares, tanto por su belleza como por su versatilidad en un buen número de remedios naturales. Por ello, conviene conocer las enfermedades del Aloe Vera y cuáles son sus plagas más habituales. Y es que, si bien hablamos de una especie vegetal que en tiene pocos enemigos naturales, conviene saber identificarlos y, lo que es más importante, frenarlos. Una forma de evitar que prosperen y puedan arruinarla.
La pasión por el Aloe Vera no es una tendencia actual. En realidad, su popularidad no es más que la herencia de nuestros antepasados, quienes conocían su carácter de planta medicinal. Una razón de peso para que sea una planta de cultivo habitual e, incluso, calificada como «planta milagrosa». Y no solo porque sus propiedades sino, también, por otro detalle fundamental: su rusticidad. Pero no solo es sumamente resistente. Además y bien cuidado, puede ser también longeva.
Por todo ello, es fundamental conocer las enfermedades del Aloe Vera y las plagas que pueden atacar su integridad. La mejor manera de disfrutar de nuestra planta y sus bondades durante mucho tiempo.
- ¿CUÁLES SON LAS ENFERMEDADES DEL ALOE VERA?
- 1. Hongos, una de las enfermedades del Aloe Vera más comunes
- A. Puntos negros que se necrosan, uno de los hongos más comunes.
- B. Pudrición basal, el hongo que puede matar tu Aloe
- C. Pudrición de la raíz, el clásico del exceso de riego
- D. Mancha foliar, el último hongo que conviene conocer
- 2. Roya, un enemigo que también afecta al Aloe
- 3. Bacterias, el enemigo invencible
- PLAGAS QUE PODEMOS DETECTAR ENTRE LAS ENFERMEDADES DEL ALOE VERA
- 1. Pulgón, el gran conocido
- 2. Araña roja, la más habitual en cultivo de interior
- 3. Mosca blanca, otro recurrente en las enfermedades del Aloe Vera
¿CUÁLES SON LAS ENFERMEDADES DEL ALOE VERA?
Como sucede en todas las plantas, seguir con rigor los cuidados del Aloe Vera es fundamental para evitar sobresaltos. Una planta sana y bien nutrida presenta una resistencia natural ante cualquier agresión externa sustancialmente mayor que una que no está en su mejor momento.

Por eso y en el caso concreto del Aloe, es fundamental prestar atención a dos aspectos cruciales para su bienestar: el riego y la luz. Es, precisamente, un exceso de agua el principal motivo por el que se desencadenan las enfermedades del Aloe Vera. Puede provocar la proliferación de hongos, que detectaremos en ocasiones en las hojas y, en el peor escenario, si nuestra planta muere sin comprender por qué. La razón es sencilla: el hongo ha atacado directamente a las raíces, causando su pudrición.
Al margen de esto, es importante saber que las enfermedades del Aloe Vera se manifiestan con facilidad a través de sus hojas. Un detalle que facilita poder detectar a tiempo qué le está sucediendo y tratar de atajarlo.
1. Hongos, una de las enfermedades del Aloe Vera más comunes
El principal enemigo de nuestra planta, y motivo más habitual de su muerte. Dado que el mundo de los hongos es muy amplio, son varios los escenarios que tendremos que contemplar para poner a salvo nuestro Aloe Vera.
A. Puntos negros que se necrosan, uno de los hongos más comunes.
Crean pequeñas depresiones sobre la hoja que cicatrizan, advirtiéndonos así de su presencia. Su aparición responde a un exceso de humedad, tanto en el sustrato como en el ambiente; y a una falta de ventilación de la planta. Son habituales en Aloes cultivados en interior pero, también, en aquellos que están en exterior y a los que mojamos los tallos al regar.
Para frenar su avance, podemos utilizar un fungicida. Si tienen una gran presencia sobre las hojas, conviene cortarlas y quemarlas.

B. Pudrición basal, el hongo que puede matar tu Aloe
Es el principal motivo de muerte del Aloe Vera cultivado en casa. También se da por excesos de riego, de humedad en las hojas y siempre con temperaturas cálidas. Cuando estamos ante un hongo de pudrición basal, el tronco central de nuestra planta adquirirá una coloración marrón oscura.
Tratar de salvar nuestra planta pasa por podarla al ras, y confiar en que tenga energía para que rebrote si tratamos de enraizarlo nuevamente. ¿Cómo evitarlo, entonces? Teniendo cuidado con el riego pero, también, colocando una capa de piedras o áridos sobre el sustrato que evite un exceso de humedad al tallo principal de nuestro Aloe Vera.
C. Pudrición de la raíz, el clásico del exceso de riego
Si nuestro aloe tiene las hojas amarillas, se marchitan o, incluso, se reduce el crecimiento de la planta estamos ante un hongo que está pudriendo la raíz. Aparece, nuevamente, ante un exceso de riego o, incluso, por un mal drenaje.
D. Mancha foliar, el último hongo que conviene conocer
Su marca es sumamente personal: crea manchas irregulares de color marrón oscuro y con un centro grisáceo. Su principal efecto en nuestra planta es que las puntas del Aloe Vera comienzan a secarse e, incluso, podemos notar una menor consistencia en sus tallos.
Se da en ambientes húmedos con buena temperatura. Para frenarlo, fundamental aplicar un fungicida.
2. Roya, un enemigo que también afecta al Aloe
Suele darse en ambientes frescos y con alto grado de humedad, tanto en lo que respecta al riego como al ambiente. Puede darse, también, si hemos humedecido las hojas al regar y nuestra planta no está bien ventilada. Se puede detectar su presencia gracias a la presencia de manchas primero amarillas y después marrones en las hojas. También porque los contornos de las mismas tienen tonalidades naranjas: una evidencia de las esporas de este hongo.
La mejor manera de tratar la Roya en el Aloe Vera es aplicando un fungicida específico contra este tipo de hongo. Como alternativa, se pueden cortar las hojas enfermas que, como medida de precaución y para evitar que se diseminen sus esporas, quemaremos.
3. Bacterias, el enemigo invencible
Como sucede cuando pasamos revista a las enfermedades de la orquídea, no: no hay solución ante el ataque de una bacteria en un Aloe Vera. Su presencia suele atacar al tallo de la planta y, más allá de pudrirlo, se evidencia de una forma muy poco agradable: por el mal olor.

No podemos paliarlo pero si evitarlo. ¿Cómo? Evitando excesos de riego, creando un buen drenaje a nuestra planta pero, sobre todo, utilizando un sustrato de calidad libre de bacterias o nematodos que puedan provocar la aparición de las bacterias.
PLAGAS QUE PODEMOS DETECTAR ENTRE LAS ENFERMEDADES DEL ALOE VERA
A pesar de su rusticidad, el Aloe Vera no está exento de sufrir ataques de insectos que ven en sus hojas un manjar irresistible. Y es que es, precisamente, por su carácter carnoso por lo que determinadas plagas succionadoras de savia se instalan a vivir en él. Hay que darle importancia: eliminar las plagas del jardín o del interior de casa es crucial desde el mismo momento en el que se detecten. Si permitimos que proliferen, no solo será mucho más difícil erradicarlas: además pueden comprometer la vida de nuestra planta.
Es más: esos aparentemente inofensivos insectos con sus mordiscos microscópicos pueden ser la puerta de entrada para las enfermedades del Aloe Vera que acabamos de ver. Por lo que nada de menospreciarlos por su diminuto tamaño.
1. Pulgón, el gran conocido
¡No hay amante de la jardinería que no reconozca a este insecto de apetito voraz! Suelen situarse en el envés de las hojas y, aunque en ocasiones no los detectemos, hay otra forma de hacerlo: viendo hormigas en torno a nuestra planta.

Deben ser frenados mediante un insecticida específico tan pronto se detecten. ¡Pueden colonizar una planta en cuestión de unos pocos días!
2. Araña roja, la más habitual en cultivo de interior
Otra pesadilla a conocer de cerca, por pequeñita que sea. La araña roja, que en realidad es un ácaro, es muy común en ambientes de interior y con baja humedad ambiental. La mejor forma de detectarla es mediante sus mordicos: dejan marcas blanquecinas sobre las hojas.
Al igual que en el caso del pulgón, conviene frenarlas lo antes posible con un insecticida.
3. Mosca blanca, otro recurrente en las enfermedades del Aloe Vera
Cómo combatir la mosca blanca es clave tanto en el Aloe Vera como en cualquier otra planta. Y la razón es sencilla: son capaces de acabar con una planta en ¡casi! un abrir y cerrar de ojos. Diminutas, blancas y aladas son grandes succionadoras de savia con una increíble capacidad de reproducción.
¿Has sufrido alguna de estas enfermedades del Aloe Vera en tu planta?

