Cómo adiestrar a una rata con refuerzo positivo

Cómo adiestrar a una rata con refuerzo positivo

Estos simpáticos roedores se han convertido, en apenas unos años, en compañeros perfectos de vida. Y es, precisamente, su cada vez mayor presencia en los hogares lo que ha hecho a muchos preguntarse cómo adiestrar a una rata. Una labor que, a pesar de las apariencias, es mucho más sencilla de lo que parece. Por un lado, porque las ratas son animales increíblemente inteligentes. Por otro, por su carácter. Las ratas son seres sumamente curiosos que, además, disfrutan muchísimo del juego tanto con congéneres como con otros animales. Y que nadie se sienta ofendido pero, en ese grupo, también se nos incluye a nosotros.

Pues bien. Más allá de querer que respondan a nuestras órdenes, adiestrar a una rata tiene otros muchos beneficios para nuestra convivencia. Hay que entender que para estos pequeños animales el adiestramiento no deja de ser un juego más. Como tal, lo que se consigue al adiestrar a una rata es estrechar el vínculo entre el animal y su dueño. Algo vital para estos pequeños roedores, ya que no solo son muy sociables. Además, hablamos de animales sumamente cariñosos que necesitan ese apego emocional con sus dueños.

Por su importancia, tenemos que tomarnos el tiempo de adiestrar a una rata. Algo que redundará en positivo en nuestra vida en común, y para lo que tan solo es necesario ser constantes y pacientes.

5 PAUTAS PARA ADIESTRAR A UNA RATA

Como sucede con otros animales, adiestrar a una rata debe contar siempre con el refuerzo positivo. Una forma de enseñarle determinadas órdenes que facilitará esta labor, y que hará que ella también disfrute de la actividad. Como veíamos cuando hablamos de por qué tener una rata como mascota, las ratas tienen una memoria increíble. Un hecho que facilita enormemente enseñarles cosas siempre que identifiquemos ese aprendizaje con pequeños momentos de placer para ellas.

Por eso, si nos estamos planteando adiestrar a una rata es imprescindible que sepamos qué pasos hemos de seguir. Unas pautas que nos permitirán hacer del aprendizaje uno fructífero y que, en el caso de estos pequeños roedores, tiene sus particularidades.

Cómo adiestrar a una rata paso a paso

1. Qué queremos enseñarle, el punto de partida para adiestrar a una rata

Aunque pueda parecer obvio, es fundamental un poco de planificación a la hora de adiestrar a una rata. Lógicamente, los comienzos de nuestro adiestramiento deben ser acciones sencillas de apenas unos pocos pasos. Nos referimos, por ejemplo, a que se ponga de pie o nos dé la pata. Dos acciones que tan solo requieren un movimiento y que, por tanto, implican sencillez. Sin embargo, a medida que vayamos avanzando en el adiestramiento, el número de pasos se incrementará. Por eso es importante que definamos cuáles son para ir guiando a nuestra rata a través de ellos. Y lo que es más importante: que los vaya aprendiendo de uno en uno. De esta forma, llegará un momento en el que sea capaz de ejecutarlos todos seguidos. ¡Pero hay que darle ese margen de aprender!

Además de esto, tenemos que establecer la palabra clave de cada orden. Una que tendremos que mantener siempre, ya que será la que nuestra rata identifique con un determinado comportamiento. Si asignamos una palabra a cada orden, ella memorizará la secuencia de acciones que la siguen.

2. Enseñar del paso más difícil al más sencillo

Parece un contrasentido, pero es fundamental a la hora de adiestrar a una rata. De hecho, empezar por la parte más difícil de una determinada orden o ejercicio hace que el resto se aprenda mucho más rápido. Es cierto que esto implica que la primera parte de la sesión de entrenamiento será más dura. Pero después ¡todo vendrá rodado!

Este consejo es aplicable, por ejemplo, si queremos enseñar a nuestra rata a recorrer un laberinto, a girarse sobre sí misma o rodar. Cosas que, aunque sea difícil de creer, pueden hacer sin demasiada complicación.

Pasos para adiestrar a una rata

3. Elegir el clima ideal para adiestrar a una rata

Algo fundamental, ya que el hábitat que rodea al adiestramiento también influye en su capacidad de aprendizaje. Es cierto que, ya solo por el hecho de que adiestrar a una rata se hace fuera de la jaula, la estamos predisponiendo en positivo. Recordemos que esos ratos de libertad vigilada son fundamentales en los cuidados de la rata y hemos de dispensárselos todos los días. Así que nada como aprovechar esos ratitos para adiestrar a una rata ya que, al igual que el adiestramiento de cualquier otro animal, debe ser diario si queremos tener éxito.

Además de esto, es indispensable que elijamos un espacio tranquilo, silencioso y sin distracciones para adiestrar a una rata. De esta manera, ella focalizará toda su atención en lo que le estamos enseñando. Y no solo eso: dado que hablar constantemente a nuestra rata es clave para que aprenda, estará más concentrada en nuestra voz. Por eso tendremos que utilizar siempre un tono relajado y cariñoso. ¡Ella lo percibirá y lo agradecerá!

4. Premia su evolución y sus logros

A la hora de adiestrar a una rata, el refuerzo positivo juega un papel fundamental. Gracias a él, nuestro pequeño roedor se sentirá premiado por cada cosa que logre hacer o, incluso, por el tiempo que ha estado centrada en aprenderlo.

Pero discriminemos algo importante: cómo debemos utilizar los premios. Porque cuando hablamos de ellos, no consisten únicamente en darle algo rico de comer. Decirle palabras con una entonación cariñosa mientras la acariciamos también es premiarla. Y, si bien es cierto que utilizar los premios comestibles para enseñarle determinadas órdenes es positivo, no podemos abusar de ellos. Lo ideal es que compaginemos los mimos con aquello que se pueda comer. Así los snacks, bolitas de pienso o pequeños trocitos de alimentos que decidamos darle tendrán más valor.

Pienso para adiestrar a una rata
Simplemente utilizar su pienso puede ayudarnos a adiestrar a una rata. Conoce la composición de esta equilibrada receta

 

Además, hemos de ser cuidadosos en lo que respecta a los premios. Además de optar por snacks para ratas, también podemos ofrecerle bocados de aquellos alimentos que le gusten. Nadie como un dueño para saber cuáles son los gustos de su animal, pero ojo. Es importante que no abusemos de premios muy calóricos, ya que adiestrar a una rata es una carrera de fondo ¡y no queremos que sea negativo para su bienestar físico! Por eso, lo ideal, es que dejemos estos bocados altos en proteínas para el final de una sesión de adiestramiento fructífera o especial por algún motivo.

5. No abuses del tiempo que utilices para adiestrar a una rata

A pesar de su inteligencia y su predisposición para aprender, la rata es un animal que no se concentra durante mucho tiempo en una actividad. Por eso, lo ideal es que las sesiones de adiestramiento no superen nunca los 10 minutos al día. Incluso, es recomendable repartir ese tiempo en distintas sesiones. Así, siendo breves, ella nos dedicará toda su atención y no le supondrá cansancio ni físico ni emocional.

Y si hablábamos de elegir el ambiente adecuado para adiestrar a una rata, también tenemos que elegir el día. Con esto nos referimos a que no todos los días son el ideal para el adiestramiento. Si notamos a nuestra rata cansada o poco predispuesta a hacer los ejercicios que tratamos de enseñarle, es mejor detener el adiestramiento y dejarlo para otro momento. Algo que nos obliga a estar muy pendientes de su comportamiento, para saber detectar cómo está.

Lejos de ser secundario, es muy importante. Si forzamos a nuestra rata a pesar de no estar predispuesta, puede entender como algo negativo nuestros intentos de adiestramiento. Así que nada como dejarlo a tiempo, darle muchos mimos y volver a intentarlo en otro momento.

¿Compartes tu vida con uno de estos roedores, o te estás planteando adiestrar a una rata? ¡Comparte con nosotros tu experiencia!