Cómo cuidar las almohadillas de las patas de los perros

Cómo cuidar las almohadillas de las patas de los perros

El cuidado de las almohadillas del perro es una de las tareas para importantes para el bienestar de nuestros peludos y, al mismo tiempo, una de las partes más olvidadas de su anatomía. Lejos de ser solo «la suela de las patas», las almohadillas del perro tienen una función vital en el cuerpo del perro que va mucho más allá de aislarlo del frío o del calor. Un motivo de peso para comprender a fondo cuál es su importancia pero, sobre todo, para saber cómo cuidarlas correctamente.

Aunque solemos pensar que las almohadillas del perro son resistentes, no es exactamente así. Es importante tomar conciencia de que son una parte sumamente delicada de su cuerpo y que, si no le prestamos los cuidados que precisan, es muy probable que sufran daños que oscilan desde las quemaduras a los cortes. Algo que puede comprometer su movimiento pero, sobre todo, su bienestar.

Por su importancia, veamos a fondo cuáles son los cuidados de las almohadillas del perro y por qué es fundamental que incorporemos estos mimos a nuestra rutina habitual.

QUÉ SON LAS ALMOHADILLAS Y POR QUÉ SON TAN IMPORTANTES

El punto de partida fundamental en los cuidados de las almohadillas del perro es comprender de qué están compuestas. Las almohadillas son una capa gruesa de tejido adiposo recubierta de piel queratinizada. Esta estructura es la que aporta a esta parte del cuerpo del perro la resistencia suficiente para el desgaste diario, pero requiere cuidados específicos para mantenerse firme y sin perder la elasticidad que demanda.

Aunque creamos que las almohadillas solo protegen las patas, su función va mucho más allá en la anatomía del perro:

  • Amortiguan el impacto del movimiento
  • Protegen las articulaciones y los huesos
  • Proporcionan tracción y estabilidad a los canes
  • Aíslan de temperaturas extremas
  • Actúan como barrera frente a superficies agresivas, como el asfalto o el hielo

Almohadillas del perro

Además y para quienes se preguntan si los perros sudan, conviene saber que las almohadillas juegan un papel fundamental para regular la temperatura del perro.

PROBLEMAS HABITUALES EN LAS ALMOHADILLAS DE LOS PERROS

Tan importante como saber cómo evitar las heridas en las almohadillas de los perros es identificar a tiempo cuáles son los daños que pueden producirse. Una manera de evitar males mayores.

1. Sequedad y grietas, los más habituales

Muy propios de climas secos o del invierno. La pérdida de elasticidad en las almohadillas hace que se endurezcan y se agrieten, causando dolor.

2. Quemaduras, un clásico del invierno y del verano

Solemos pensar que solo el asfalto caliente provoca daños en las almohadillas de los perros. Sin embargo también lo hacen el hielo y la nieve.

3. Cortes y heridas

Son, probablemente, los más preocupantes en el cuidado de las almohadillas del perro ya que pueden provocar infecciones. Un terreno irregular, una piedra, espigas o un cristal suelen ser los desencadenantes de este tipo de heridas.

Daños en las almohadillas del perro

4. Hiperqueratosis

No es el escenario más habitual pero puede darse. Consiste en un engrosamiento excesivo de la piel de la almohadilla que dificulta el apoyo.

5. Alergias o irritaciones

Al entrar en contacto con productos químicos, con sal presente en las carreteras invernales o con otros agentes irritantes para nuestro can.

SEÑALES DE QUE LAS ALMOHADILLAS DEL PERRO NECESITAN CUIDADOS

Como en muchos otros aspectos relacionados con el bienestar del perro, la observación de nuestra mascota es fundamental. En muchas ocasiones, un perro no manifiesta dolor de una forma evidente. Algo que puede retrasar que nos demos cuenta que algo no va bien con todo lo que eso conlleva.

En el caso concreto de los daños en las almohadillas, los perros suelen darnos pistas adoptando algunos o muchos de los siguientes comportamientos:

  • Cojera al caminar o dificultad para hacerlo
  • Lamerse o morderse insistentemente las patas
  • Almohadillas enrojecidas, inflamadas o, incluso, con sangre
  • Rechazo a salir a pasear

CUIDADOS DIARIOS DE LAS ALMOHADILLAS DEL PERRO

Para evitar daños mayores, los cuidados de las almohadillas del perro deben formar parte de nuestro día a día. Son una parte de su anatomía que requiere constancia, por lo que lo ideal es introducir sus exigencias en nuestras rutinas como una más.

1. Revísalas de forma regular

Después de cada paseo, dedica unos minutos a chequear que no hay cuerpos extraños entre los dedos ni signos de irritación.

2. Mantén una limpieza adecuada

Si ha estado en contacto con sal, productos químicos o barro lava las patas con agua tibia. Tan importante como retirar cualquier sustancia es secarlas con cuidado, haciendo hincapié sobre todo entre los dedos: una zona que tiene tendencia a retener la humedad.

Psh bálsamo para almohadillas
Añade a la rutina de cuidados de las almohadillas del perro este bálsamo para almohadillas.

3. Hidrata de forma regular con crema para las almohadillas del perro

Vital. Usar un bálsamo o crema para las almohadillas del perro permitirá protegerlas, mantener la elasticidad y evitar las grietas. Es importante utilizar uno especialmente formulado para canes, ya que las cremas humanas no son seguras para ellos ni tienen la composición que un perro necesita.

4. Retira el pelo de entre los dedos

El exceso de pelo entre las almohadillas es un foco de problemas. No solo acumula suciedad sino que puede favorecer la aparición de infecciones y de hongos. Mantener recortado debidamente el pelo entre los dedos mejorará tanto su higiene como su pisada.

5. Ayúdale a adaptarle a terrenos que sus patas no conocen

Si tu perro no está acostumbrado a una determinada superficie, dosifica el paseo para que sus patas se acostumbren de forma gradual. Este gesto sencillo evita lesiones y heridas.

CÓMO PROTEGER LAS ALMOHADILLAS DEL PERRO SEGÚN LA ÉPOCA DEL AÑO

Como sucede con muchos aspectos, los cuidados de las almohadillas del perro deben adecuarse a la estación del año. Y, aunque precisen atención durante los 12 meses del año, hay dos estaciones en las que los mimos deben identificarse: durante el invierno y el verano.

1. Cuidados en invierno

El frío es un gran enemigo de la salud de las almohadillas del perro, por lo que tendremos que cuidarlas con especial ahínco.

  • Evita el contacto prolongado con hielo y nieve
  • Limpia sus patas si entra en contacto con sal
  • Refuerza la hidratación de las almohadillas
  • Si tiene que estar expuesto a un clima especialmente frío, valora el uso de botas protectoras

Cuidados de las almohadillas del perro en invierno

2. Cuidados de las almohadillas en verano

En la lista de consejos para cuidar a tu perro en verano debe estar, sí o sí, prestarle especial atención a sus patas.

  • Evita pasear en las horas centrales del día
  • Procura que pise sobre césped, tierra o zonas de sombra
  • Intensifica el uso de crema para las almohadillas del perro después de cada paseo

Y ahora que conoces a fondo los cuidados de las almohadillas del perro, proponte mimarlas. Algo tan importante como velar por su correcta alimentación o por su salud emocional.