Es una de las plantas de estanque más demandadas, hasta el punto de ser considerada la reina del estanque. Y no es para menos. No solo tiene una belleza extraordinaria. Añadido, su tradición a lo largo de la historia hace que cuente, incluso, con un cierto halo de misticismo. Sea por el motivo que sea, no hay amante del estanque que se resista a conocer en detalle los cuidados del nenúfar. Una planta indispensable cuando nos planteamos crear un pequeño ecosistema acuático en el jardín.
Originarios de África y Asia, los nenúfares llevan acompañándonos desde la Antigüedad como planta decorativa de estanques, fuentes, lagos e, incluso, pantanos. Sorprende saber que existen más de 1.500 especies, si bien es cierto que en nuestras latitudes disfrutamos de un número infinitamente menor. La razón es lógica: hablamos de una planta procedente de climas cálidos e, incluso, tropicales. De ahí que solo podamos disfrutar de algunas especies, más aclimatadas a nuestra meteorología.
Aún así, el abanico de nenúfares que podemos tener en nuestra estanque continúa siendo sumamente interesante. Y, quizás, lo sean más todavía cuando descubrimos los cuidados de los nenúfares y nos damos cuenta de que su aparente fragilidad es más mito que realidad.
- GUÍA DE CUIDADOS DEL NENÚFAR
- 1. La plantación, crucial en los cuidados de los nenúfares
- 2. La calidad del agua, otro fundamental en su bienestar
- 3. La luz, un factor decisivo para la floración del nenúfar
- 4. La temperatura, otro detalle imprescindible en los cuidados de los nenúfares
- 5. Las plagas y hongos, unos enemigos a vigilar de cerca
GUÍA DE CUIDADOS DEL NENÚFAR
Cuando nos planteamos cómo hacer un estanque en el jardín, suele preocuparnos mucho la parte que hace referencia a la vida que alberga. Por un lado, nos desvela saber cómo mantener el agua limpia de un estanque durante todo el año, incluso en los meses que no prestamos atención al jardín. Pero además y como es lógico, nos genera muchas dudas cómo mantener con vida las plantas que habitan en él. Algo lógico si tenemos en cuenta que, por expertos que seamos en jardinería, el medio acuático es un auténtico misterio para quienes vivimos en tierra.
Sin embargo, es momento de aparcar los miedos. Porque al margen de saber en detalle cómo plantar plantas de estanque, basta con conocer mínimamente qué necesitan. Y, en lo que se refiere a los cuidados del nenúfar, podemos estar todavía más tranquilos. Aunque hay detalles específicos y necesarios para el bienestar de cada especie, en líneas generales no es una planta que nos complique mucho la vida.
Además de esto, es importante saber un par de aspectos más de esta preciosa planta acuática. La primera de todas: que su perfumada floración se da en meses cálidos, oscilando entre final de la primavera y el verano. Un regalo efímero, ya que apenas podremos disfrutar de ella durante un máximo de una semana. Añadido a esto y aunque depende de la especie, es interesante saber que el nenúfar cierra su flor durante la noche. Un detalle que no hace más que reforzar ese mito de los antiguos egipcios de que era una planta sagrada del sol.
Dejando anécdotas a un lado, veamos cuáles son los cuidados del nenúfar que debemos dispensarle. Unos asumibles incluso para novatos en el mundo de los estanques de jardín.
1. La plantación, crucial en los cuidados de los nenúfares
Es, probablemente, la tarea más exigente de su cultivo y de la que dependerá su bienestar. Es una planta de rizoma que, según la especie, puede necesitar entre 25 centímetros o metro y medio de profundidad para tender sus raíces. Pero tan importante como que las pueda hacer crecer es que, cuando lo introduzcamos en nuestro estanque, lo hagamos correctamente.

Para empezar es importante que lo plantemos dentro de una cesta de plantas pequeña con toda la superficie agujereada, y en la que habremos colocado ya sustrato para plantas acuáticas enriquecido con un fertilizante bajo en nitrógeno. Para evitar que el sustrato se disemine por el agua, se puede cubrir la superficie de la cesta con grava para acuario. Además, es importante llevar a cabo esta tarea tratando con sumo mimo sus raíces para evitar dañarlas.
Con la planta preparada, introduciremos la parte acuática bajo el agua y dejaremos que se asiente en su nuevo hogar.
2. La calidad del agua, otro fundamental en su bienestar
¡Vital! Si ya es algo decisivo para los distintos tipos de plantas para estanque que existen, en el caso del nenúfar tendremos que ser todavía más cuidadosos. Es sumamente exigente en este aspecto. No solo no tolera el cloro sino que tampoco puede sobrevivir en un agua con demasiados microorganismos.
Por eso es fundamental extremar la higiene del agua, eliminando cualquier basura orgánica en descomposición que pueda caer en el estanque y manteniendo controlado el pH de forma regular.
3. La luz, un factor decisivo para la floración del nenúfar
Otro detalle vital en los cuidados del nenúfar. Para que pueda vivir y florecer en condiciones, necesita una buena dosis de luminosidad diaria. Por eso, es fundamental plantarlo en la zona del estanque en la que pueda contar con ella.
4. La temperatura, otro detalle imprescindible en los cuidados de los nenúfares
Recordemos: muchas de las especies son de origen tropical. Un detalle que marca ¡y mucho! sus necesidades de calor. Si bien algunas y contadas especies toleran temperaturas en torno a los cinco grados, no es lo habitual. Su rango ideal son climas con más de 20 grados de forma constante. Así que para evitarnos disgustos, nada como preguntar antes de comprar nenúfares si son tropicales o de climas cálidos.
Al margen de esto, tendremos que poner a salvo nuestros nenúfares ante la proximidad del frío. No toleran en ningún caso las heladas, por lo que es importante contemplar como parte del mantenimiento del estanque en invierno guardar estas plantas en contenedores dentro de casa a la espera de que el calor regrese.
5. Las plagas y hongos, unos enemigos a vigilar de cerca
El último de los cuidados de los nenúfares pero no por eso menos importante. Por desgracia, esta preciosa planta es objeto de ataques de hongos que se manifiestan de distintas maneras. Algunos como manchas oscuras en las superficies de las hojas, otros pudriendo sus raíces. Para acabar con los primeros, fungicidas específicos si no tenemos peces en el estanque. Para lidiar con los segundos, fundamental utilizar un sustrato de calidad para nuestra planta.
En lo que respecta a las plagas, el nenúfar resulta atractivo para unos pulgones bautizados como pulgón del nenúfar. Eliminarlos pasa por aplicar agua a presión sobre las hojas, haciéndoles caer al agua y sirviendo de paso de alimento para nuestros peces.
¡Y listo! Contemplando estos pocos cuidados, tan solo nos queda disfrutar de esta increíble planta. Una pincelada de color y aroma ideal para disfrutar del estanque en verano.


