En los últimos años, los claveles del aire se han convertido en un auténtico imprescindible entre los amantes de las plantas. Sin embargo y por su singular forma, es complicado poder manejarlas. Por eso, saber cómo hacer un soporte para tillandsias puede ser sumamente útil. Una manera de poder tener nuestras maravillosas plantas dispuestas de una forma sencilla pero, también, sumamente decorativa.
Por su singular estética, la tillandsia es una planta excepcional para embellecer cualquier espacio con naturaleza. Un buen motivo por el conocer distintas opciones de decoración con clavel del aire se imponen como una auténtica tendencia. Por si su atractivo natural no fuera suficiente, hay otra razón para plantearnos utilizarla. Los cuidados del clavel del aire nos lo ponen muy fácil para disfrutar plenamente de esta planta tan peculiar como hermosa.
Por todo ello, veamos cómo hacer un soporte para tillandias. Un Do It Yourself (DIY) sumamente vistoso que, además, tiene un punto rústico ideal para decorar cualquier terraza. El espacio casi natural en el que solemos disfrutar de estas plantas.
PASOS PARA HACER UN SOPORTE PARA TILLANDIAS
Lo más interesante de los claveles de aire es que son plantas que no necesitan sustrato para vivir. En la naturaleza, les bastan sus raíces para sujetarse a las raíces o ramas de los árboles. Si bien en su hábitat natural es viable, resulta más complicado en un entorno doméstico. En muchas ocasiones, la única manera que tenemos de manejarlas es atándolas y suspendiéndolas. Algo que, ante situaciones de viento por ejemplo, puede hacer peligrar nuestras plantas.

Por ello, saber cómo hacer un soporte para tillandsias es la mejor forma de evitarnos disgustos. Una forma de disponer nuestras plantas cuidando de su seguridad pero, también, garantizando que sus hojas estarán perfectamente expuestas tanto a los nutrientes como al agua que necesitan.
Materiales para este colgador de tillandsias
- Palo, caña o vara
- Tillandsias
- Cuerda
- Tijeras
- Silicona
Pasos para llevar a cabo este colgador
Como decíamos, este colgador para tillandsias es sumamente sencillo de realizar. La única complicación es tejer los nudos para que queden dispuestos como necesitamos, y sirvan para sujetar correctamente nuestras plantas.
El punto de partida para ello es cortar seis tiras de cuerda y disponerlos doblados a la mitad. Es importante que sean abundantes para no quedarnos cortos al hacer los nudos, ya que de faltarnos cuerda solucionarlo será complicado.
Comenzaremos atando las tiras de cuerda al soporte que hayamos elegido. A continuación, seguiremos entrelazando los cordeles entre sí mediante nudos.
Una vez atados todos los cordeles, el resultado debería ser lo más aproximado a este tejido de la imagen. Es importante que los nudos queden bien cerrados, ya que serán el soporte de nuestras plantas y deben ser firmes.
El cordel sobrante de la parte inferior podemos dejarlo si, estéticamente, nos gusta. En caso de que sea demasiado o no nos convenza, basta con cortarlo.
Con nuestro soporte de cuerda listo, es momento de colocar las tillandsias. La idea es valernos de los nudos como soporte para poder sujetarlos debidamente.
Antes de buscarle a cada planta su ubicación final, lo ideal es que juguemos con la disposición. Este detalle es importante ya que, una vez decidamos dónde va cada planta, tendremos que poner un punto de silicona para fijar a la cuerda y evitar que se puedan desprender.
¡Y listo! El resultado no puede ser más bonito a pesar de la sencillez. ¿Te animas a hacerlo para tus tillandsias?






