
Cuidar de las mascotas en verano es, sin lugar a dudas, una de las principales preocupaciones de quienes comparten su vida con un animal. Y es perfectamente lógico. El verano es una estación que se espera con ansia por sus muchos atractivos. Pero, más allá de esto, también es una época sumamente complicada para nuestros animales. De la misma manera que los humanos acusamos el calor, a ellos les afecta todavía más. Y la razón es sencilla: los animales no regulan la temperatura como nosotros.
Conocer este aspecto es clave a la hora de cuidar de las mascotas en verano. O, mejor dicho, ser conscientes de ello es fundamental para extremar las precauciones durante esta época. Y es que, aunque pensemos que solo pasan un poco de calor, lo cierto es que la cosa va mucho más allá. No tener en cuenta ciertas precauciones para cuidar de las mascotas en verano puede darnos un susto importante e, incluso, tener consecuencias fatales para ellos.
Y no: el verano es para disfrutar y ser disfrutado. Así que nada como conocer qué necesitan nuestros animales en estos meses de calor para dárselo. La mejor garantía de que, incluso en vacaciones, estaremos cuidando de su salud.
- CÓMO CUIDAR DE LAS MASCOTAS EN VERANO SEGÚN SU ESPECIE
- 1. Perros y gatos, dos de las especies que más cuidados necesitan
- A. Vigilar de cerca la alimentación, clave para cuidar de las mascotas en verano
- B. Cuidar del pelo, fundamental para ayudarles a regular la temperatura
- C. Garantizar que siempre tienen agua a su disposición, vital
- D. Conocer los síntomas del golpe de calor y atajarlo
- E. Proteger la piel y las patas del sol
- 2. Roedores, otros animales que necesitan de nuestra atención
- A. Contar siempre con agua fresca
- B. Incluir alimentos frescos en su dieta
- C. Colocar su jaula en un lugar fresco
- D. Tomar el sol con restricciones
- 3. Peces, animales que solo necesitarán «canguro»
- 4. Aves, otros animales que necesitarán nuestros cuidados
CÓMO CUIDAR DE LAS MASCOTAS EN VERANO SEGÚN SU ESPECIE
De la misma manera que cada especie tiene unas necesidades específicas de alimentación, cómo les afecta el calor también varía según el tipo de animal. Una razón de peso para que conozcamos al dedillo cómo cuidar de las mascotas en verano según su especie. Y es que los requerimientos de un perro no serán nunca los mismos que los de un roedor o un ave.
Así que veamos en detalle qué necesitan unos y otros para mantener su bienestar incluso en pleno verano. Sobra decir que, independientemente de la especie, está desaconsejado dejarles «un momentito» en el coche. Aunque podamos creer que esos pocos minutos no son nocivos para ellos, pueden resultar incluso mortales.
1. Perros y gatos, dos de las especies que más cuidados necesitan

Tanto perros como gatos son, probablemente, de los animales que más acusan el calor. Podríamos pensar que es algo obvio ya que tanto unos como otros suelen tener un buen pelaje. Sin embargo, no es la única razón. Además de eso, ambas especies tienen serios problemas para regular su propia temperatura. Una buena razón para no exponerles nunca a grados de más ni dentro de casa ni al aire libre.
Además de esto, hay algunos tips para cuidar de estas mascotas en verano que les facilitarán controlar su temperatura.
A. Vigilar de cerca la alimentación, clave para cuidar de las mascotas en verano
El verano es, siempre, sinónimo de romper hábitos. No solo pasamos más tiempo al aire libre sino que, además, solemos cambiar de ubicación y modificar nuestros horarios. Algo que, lógicamente, repercute en nuestros animales también especialmente en un detalle: pensar que ellos también están de vacaciones, y pueden permitirse pequeños caprichos. Un factor que, sumado al calor, puede desembocar en dolencias estomacales.
Además de esto, es importante modificar ligeramente su pauta de alimentación. Y no nos referimos, únicamente, a darles de comer a primera hora de la mañana y por la noche para evitar las horas centrales del día. Nos referimos también y siempre consultando a su veterinario a cambiar ligeramente su dieta. Por un lado, en lo que respecta a cantidades ya que suelen comer menos en verano. Por otro, variándola ligeramente para que la comida húmeda tenga un mayor peso. En lo que respecta a los canes, la alimentación de tu perro en verano debe ser siempre sumamente hidratante. Y cuando se trata de mininos, no cabe duda: el mejor alimento para gatos en los meses de calor será siempre la comida húmeda.

Y, como no podía ser de otra manera, el verano también es momento de caprichos para ellos. Pero no: no son sobras de algo que estemos comiendo y que pueda sentarles mal. Nos referimos, más bien, a ofrecerles pequeñas delicias que les refresquen y, nuevamente insistimos, les hidraten. Esos bocados deliciosos pueden ser desde daditos de frutas que sean beneficiosas para ellos, a helados para perros o gatos que hagamos en casa.
B. Cuidar del pelo, fundamental para ayudarles a regular la temperatura
Otro aspecto muy importante en lo que respecta a cuidar de las mascotas en verano. Es fundamental mantener una pauta regular de cepillado tanto en el caso de los perros como de los gatos. Y no: no se debe a una cuestión estética sino que tiene una implicación mucho más profunda.
Más allá de mantener sana la piel, un cepillado regular permite eliminar el pelo muerto. Pelo que se acumula sobre el manto y que si no lo retiramos impide que nuestro perro o gato regule su temperatura. Por eso, no solo es importante conocer los tipos de cepillos para perros o gatos sino, también, meterlos en nuestra maleta.
También es importante un aspecto que solemos pasar por alto. Y es uno de los consejos para ir con un perro a la playa que hemos de contemplar. Nos referimos a tratar de evitar que esté mucho tiempo húmedo. Y, si se baña en el mar, eliminar el agua salada con un baño con agua dulce.
C. Garantizar que siempre tienen agua a su disposición, vital
Insistimos nuevamente, porque es la palabra clave de cuidar de las mascotas en verano: hidratación. Ya sea en nuestra casa o en una casa de vacaciones, tendremos que asegurarnos de que nuestro perro o gato tiene siempre agua a su disposición. Es más: lo ideal es colocar el bebedero en un lugar fresco para que se mantenga o, incluso, contar con un bebedero automático.

Y si en casa es importante que tengan agua a libre disposición, lo es más todavía cuando salimos a la calle. Es imprescindible que, cuando salgamos de paseo o de viaje, llevemos un bebedero portátil y agua fresca para poder ofrecérsela.
D. Conocer los síntomas del golpe de calor y atajarlo
Es, sin lugar a dudas, el mayor enemigo de la salud de nuestro perro o gato en verano. Por eso y más allá de evitar que se dé, es fundamental saber detectarlo para poner cartas en el asunto.
El golpe de calor en perros es uno de los principales causantes de mortalidad en canes. Pero cuidado: aunque es menos sabido, en gatos también es muy habitual. Así que, como dice el refrán, más vale prevenir que curar.
E. Proteger la piel y las patas del sol
Cuando empieza el calor, solemos centrarnos en saber cómo evitar las heridas en las almohadillas de los perros. Y es muy importante, sin duda, tomar esa precaución. Pero no olvidemos que hay otras partes de gatos y perros que tenemos que proteger del sol. Y es que, aunque es poco sabido, hay cremas específicas para animales blancos pero, también, para hacer que la nariz de perros y gatos no se queme.
2. Roedores, otros animales que necesitan de nuestra atención

Hablar de roedores generalizando es complicado, ya que muchos de ellos tienen necesidades específicas. Sin embargo, hay determinadas pautas que son comunes prácticamente a todos ellos y que hemos de considerar.
A. Contar siempre con agua fresca
Hay una máxima absoluta en lo que respecta a cuidar de las mascotas en verano: el agua. En el caso de los roedores, no solo es imprescindible durante el año: es especialmente importante en los meses de calor.

La clave está en que tengan agua siempre fresca y limpia. Es más: puede ser incluso interesante que la cambiemos en varias ocasiones a lo largo del día.
B. Incluir alimentos frescos en su dieta
Siempre sin sobrepasar las cantidades diarias recomendadas, cuidado. Pero para mejorar todavía más la hidratación tan necesaria, es fundamental ofrecer a nuestros roedores frutas y verduras frescas ricas en agua.
C. Colocar su jaula en un lugar fresco
Fundamental, especialmente en el caso de los hurones y los jerbos. Aunque durante el resto del año tengamos su espacio en un lugar cálido de la casa, es momento de encontrar el espacio más fresco. Una forma de evitar que puedan sufrir subidas de temperatura.
D. Tomar el sol con restricciones
Son muchas las personas que apuestan por tener un conejo en el jardín. Y sí: es una buena idea, siempre y cuando tengamos prioridades. Tanto a los conejos como a otros roedores les encanta el sol. Y no solo eso: es una increíble ¡y necesaria! fuente de vitamina D.
Por ese motivo, es interesante que nuestros roedores se den baños de sol. Pero cuidado: tendrá que ser siempre evitando las horas centrales del día, en las que hace más calor. Y, por supuesto, siempre con supervisión.
3. Peces, animales que solo necesitarán «canguro»

Sí, has leído bien. Si te has planteado el clásico qué hacer con los peces en vacaciones, la respuesta es sencilla: dejarlos dónde están. No solo no toleran bien los viajes sino que, incluso, pueden ser peligrosos para ellos.

Por eso, lo ideal es buscar alguien que los supervise cada algunos días pero, sobre todo, utilizar alimentación específica para peces en vacaciones. Gracias a estos dispensadores de comida, ellos estarán sanos y salvos ¡y alimentados!
4. Aves, otros animales que necesitarán nuestros cuidados

Los cuidados de las aves en verano no difieren, en gran medida, de los del resto del año. El detalle más importante a mimar y cuidar, además de su hidratación, es la alimentación. Al final del verano, las aves mudan la pluma. Una fase biológica natural que supone un gran gasto de energía, y que implica contar con una dieta diferente y con mayor presencia de frutas.
En lo que sí tendremos que ser sumamente cuidadosos es en la higiene de la jaula. El calor es un caldo de cultivo perfecto para determinadas enfermedades víricas. Una razón de peso para que cambiemos de forma regular sus piscinas y bebederos pero, también, para que retiremos cualquier fruta o verdura en mal estado.
Y ahora que sabes cómo cuidar de las mascotas en verano, solo queda una cosa más por hacer: disfrutar del calor con ellos.