El verano se ha despedido y, con su marcha, es momento de poner a punto el jardín. Un auténtico protagonista de los días de sol que, en esta época, necesita de nosotros. No hablamos solo de prepararlo para la llegada del frío. Ahora es momento de paliar los efectos que el uso intenso veraniego y su climatología hayan podido provocar. Y es que resembrar el césped en otoño es una labor obligatoria. Una tarea que nos permitirá volver a disfrutar de ese manto verde tan ansiado la próxima primavera.
Pasar revista al jardín es la mejor manera de saber si tenemos que resembrar el césped en otoño. Y hacemos hincapié en que sea en esta época del año porque es la propicia para que las semillas germinen correctamente. Si lo demoramos, la llegada del frío puede jugarnos una mala pasada. De ahí que lo idóneo sea aprovechar la temperatura todavía suave de octubre para llevar a cabo esta labor.
Pero no nos confundamos. Resembrar el césped en otoño conlleva, en realidad, una labor de jardinería mucho más profunda. Hacerlo correctamente pasa por una puesta a punto completa de nuestro césped. Y, lo que es más importante, un análisis para detectar por qué nuestro jardín presenta calvas o ausencia de hierba en determinadas zonas.
- RAZONES POR LAS QUE TENDREMOS QUE RESEMBRAR EL CÉSPED EN OTOÑO
- 1. La aparición de hongos
- 2. Terreno compactado, la causa más habitual para resembrar el césped en otoño
- 3. Falta de luz, otra de las razones habituales
- 4. La presencia de malas hierbas
- 5. Deficiencias en el sistema de riego
- CÓMO RESEMBRAR EL CÉSPED EN OTOÑO, PASO A PASO
- El momento de resembrar el césped en otoño
RAZONES POR LAS QUE TENDREMOS QUE RESEMBRAR EL CÉSPED EN OTOÑO
Además de resembrar el césped en otoño, no está de más aprovechar esta época para saber las razones por las que esas calvas antiestéticas han aparecido en él. En ocasiones, es sencillo de detectar. Muchas veces se producen en las zonas más transitadas durante el verano. Esos caminos que utilizamos, y que se han visto pisoteados en los meses de calor. Para esas zonas, será imprescindible volver a sembrar a sabiendas de que, al final de la próxima temporada, tendremos que volver a hacerlo.
Y si bien este suele ser la razón más habitual para resembrar el césped en otoño, hay otras que tenemos que evaluar. Hablamos de otros motivos que, incluso al resembrar el césped en otoño, pueden boicotear su crecimiento normal. Unos que tenemos la oportunidad de solventar ahora, con vistas a que no se vuelvan a producir.
Veamos algunos de los escenarios que tenemos que resolver antes de resembrar el césped en otoño.
1. La aparición de hongos
Algo muy común en verano, gracias a la suma del calor con la humedad producida por el riego. Aunque el mundo de los hongos de jardín es inmenso, los que afectan al césped suelen manifestarse de maneras similares. Suelen crear círculos o, incluso, redondeles de una coloración diferente al verde característico. Grises, anaranjados e incluso marrones son los tonos con los que los hongos se manifiestan. Otro de los hongos habituales del césped, el phytium, crea una especie de telaraña entre las hierbas además de cambiar su coloración habitual.
De detectar estos síntomas, tendremos que tratar la superficie afectada con un fungicida específico para césped

2. Terreno compactado, la causa más habitual para resembrar el césped en otoño
Es un clásico de los jardines. Se suele dar en zonas de mucho tránsito pero, también, en aquellas con problemas de riego o de drenaje. Lo ideal es utilizar una horca para romper la compactación a 10 centímetros bajo la superficie, o escarificar en profundidad. Tampoco está de más comprobar el sistema de riego de esa zona del jardín. Lo idóneo es aplicar una mezcla de sustrato orgánico y arena para cubrir las zonas afectadas.
3. Falta de luz, otra de las razones habituales
En ocasiones, el diseño de nuestro jardín cuenta con zonas de sombra. Algo que, en realidad, no es ningún problema en lo que respecta al césped si sabemos cómo elegir las semillas de césped adecuadas. Si detectamos calvas en zonas de sombra de árboles o arbustos, lo ideal es optar por semillas específicas para estas áreas.

4. La presencia de malas hierbas
Como hemos visto en otras ocasiones, erradicar las malas hierbas del jardín es fundamental. Y no solo por cuestiones estéticas. Las plantas adventicias son auténticos ladrones de agua y de luz, además de ser imanes para las plagas. En muchas ocasiones, su crecimiento puede provocar que nuestro césped se quede sin los nutrientes que necesita. Una razón de peso no solo para arrancarlas sino, sobre todo, para hacerlas desaparecer
5. Deficiencias en el sistema de riego
Otra de las razones más comunes para tener que resembrar el césped en otoño. Tan malo es que una zona no reciba el agua que necesita como que se encharque. Por eso, antes de la llegada del invierno, es un momento genial para subsanar cualquier fallo que pueda tener nuestro sistema de riego.
CÓMO RESEMBRAR EL CÉSPED EN OTOÑO, PASO A PASO
Subsanados los motivos que pueden provocar que tengamos que resembrar el césped en otoño, es momento de hacerlo. Pero de hacerlo bien. Y es que, lejos de que parezca que la cosa consiste solo en plantar, va mucho más allá. Resembrar el césped es, en sí misma, una tarea de saneamiento de nuestro jardín. Una última puesta a punto previa a la llegada del frío.
Comenzaremos retirando las hojas caídas, las malas hierbas y segando el jardín. Esto implica tanto las zonas con calvas como las que estén en perfecto estado. Lo ideal es que hagamos una siega tan baja como sea posible, dejando la hierba aproximadamente a tres centímetros de altura. Además de esta tarea, en las zonas en las que tenemos que resembrar el césped en otoño haremos un escarificado. Una labor sumamente beneficiosa que no solo permite eliminar la materia vegetal muerta. Además, gracias a los cortes que realiza en el terreno, facilita la circulación de aire y agua.

Con el terreno preparado, toca abonar el césped. Para esta época del año y para resembrar el césped, lo mejor es optar por uno rico en fósforo y potasio. Dos elementos químicos claves para la regeneración del suelo pero, también, para el crecimiento de las semillas. Lo idóneo es optar por uno de lenta liberación. Así, incluso si se dan lluvias importantes, sus nutrientes no serán arrastrados por el agua.
El momento de resembrar el césped en otoño
Con el jardín listo, ha llegado el momento de resembrar. Para hacerlo correctamente, comenzaremos humedeciendo la zona a sembrar. Así, el terreno estará más receptivo para albergar las nuevas semillas de césped. Saber la cantidad idónea de ellas pasa por consultar las recomendaciones de cada casa de semillas. A pesar de esto, una práctica común es aumentar ligeramente esa dosis. De esta forma, tendremos más opciones de germinación. También es recomendable optar por un esparcido. Una herramienta apta tanto para dispersar las semillas como el abono.

Sobre las semillas colocaremos una capa de sustrato orgánico. No solo nos ayudará a proteger las semillas de los pájaros o del viento. También facilitarán que nazca el césped correctamente. A pesar de que esta capa es necesaria, no podemos excedernos. Si es demasiada tierra, el nuevo césped tendrá problemas para llegar a la superficie.
Por último, compactaremos ligeramente con la ayuda de una azada. Y, para acabar nuestra labor, nada como un riego suave que, incluso, podemos aplicar durante los días posteriores a resembrar el césped en otoño.
Y, una vez terminada esta labor, tan solo nos queda resguardarnos del frío a la espera del buen tiempo. Un momento en el que, gracias a resembrar el césped en otoño, disfrutaremos de ese manto verde tan ansiado sin desperfectos.
