7 claves para conservar un ramo de rosas

7 claves para conservar un ramo de rosas

Es el bouquet estrella para muchos. Por eso, saber cómo conservar un ramo de rosas es fundamental. Y es que la belleza de estas flores es tal que es inevitable querer disfrutarlas más tiempo. Alargar su vida, hacer perdurar todavía más el recuerdo que suponen. Porque, más allá de que los ramos de rosas tengan momentos del año muy específicos, también lo es que son muchos los momentos en los que podemos regalarlos, recibirlos ¡o auto regalárnoslos! Siempre es buen momento para las rosas.

Lejos del mito, conservar un ramo de rosas no es complicado. A pesar de lo que se cree, no se trata de flores tan delicadas ni tan breves. No podemos perder de vista que una vara de rosa se ha visto privada de la savia que la alimenta. Por eso, el tiempo de vida de la flor cortada es reducido. Pero no nos equivoquemos: ese tiempo depende, en gran medida, de saber qué necesitan una vez que están cortadas. Y tan importante como eso es tener en cuenta un pequeño truco: a la hora de comprar un ramo de rosas, es mejor apostar por capullos de flor. De esta manera, la vida de la flor será más larga y podremos disfrutar del espectáculo de ver cómo se abren.

Así que, si te apasiona esta flor, descubre nuestros consejos para conservar un ramo de rosas. Unos fundamentales para poder disfrutar al máximo de la increíble belleza de esta flor.

CONSEJOS PARA CONSERVAR UN RAMO DE ROSAS

Aunque no es del todo comparable, conservar un ramo de rosas guarda muchas semejanzas con el cultivo de una planta cualquiera. De la misma manera que cualquiera de las plantas de interior o plantas de exterior nos demandará mimos, también lo harán nuestras varas de flor natural. Solo gracias a ellos, podremos hacer que nuestras rosas duren más. Y es que, a pesar de que ya no tienen savia que las hidrate, el agua juega un papel fundamental. Por eso, si lo que queremos es conservar un ramo de rosas el máximo de tiempo posible, nada de poner en agua y olvidarnos. Disfrutar de ellas implica prestarles mucha más atención.

Ramo de rosas rosa
Con nuestros consejos para conservar un ramo de rosas, podrás disfrutar de él más tiempo. Descubre aquí los bouquet de nuestra floristería 

 

Por eso, veamos paso a paso cómo conservar un ramo de rosas. Una lista de tareas que, lejos de parecernos sin importancia, lo son. ¡Y mucho!

1. Retirar el envoltorio

Habitualmente, los ramos de flores suelen ir envueltos en celofán o papel. Unos envoltorios necesarios para proteger las flores durante el transporte. Sin embargo, retirarlos es fundamental para conservar un ramo de rosas. Aunque podamos pensar que es algo inocuo, no es así. El envoltorio suele restar oxigenación a nuestras flores frescas. El plástico no transpira, y cuánto más aire tengan más larga será su vida.

2. Cortar los tallos, fundamental para conservar un ramo de rosas

Entender hasta qué punto esta tarea es fundamental para conservar un ramo de rosas pasa por comprender algo. Al igual que en la planta, los tallos de rosas cortadas tienden a cicatrizar. Un gesto natural de la planta, que impide la absorción de agua. Por eso, cortar de manera regular los tallos permite favorecer que la planta se mantenga hidratada.

Cortar regularmente los tallos, clave para conservar un ramo de rosas

 

El momento de cortar nuestros tallos de rosas empieza cuando llegamos con el ramo a casa. Incluso en ese momento, es importante retirar dos centímetros. Pero no solo eso: para conservar un ramo de rosas, es importante cortar ligeramente y cada día un poquito los tallos. A pesar de que el agua es necesaria para hidratar la vara de flor, también fomenta que se pudran. Por eso, retirar paulatinamente el tallo en pequeños tramos nos ayudará a conservar un ramo de rosas más tiempo.

Pero cuidado: tan importante como cortarlos es saber cómo hacerlo. Y es que, a menos que tengamos una tijera de podar a mano, tendremos que desterrar las tijeras convencionales. Por más que nos pueda parecer una buena idea, no lo es. Las tijeras convencionales tienden a aplastar el tallo y, por tanto, a impedir la correcta absorción de agua. Por eso y de no tener una tijera de poda, lo ideal es cortarlos con un cuchillo en forma diagonal.

3. Eliminar las hojas y los pétalos marchitos

¡No nos precipitemos! Todavía no es momento de meter nuestro ramo de rosas en un jarrón. Antes de eso, conviene retirar cualquier pétalo que esté marchito. Y no solo eso: también hay que eliminar las hojas de los tallos. En contacto con el agua, únicamente fomentarán la formación de bacterias. Unas nada beneficiosas para conservar un ramo de rosas.

4. Cerciorarte de dónde las colocas

Llegados a este punto, hay que contemplar dos aspectos. Por un lado, el recipiente en el que coloquemos nuestras flores. Para que nos ayude a conservar un ramo de rosas, es imprescindible que esté lo más limpio posible. Pero cuidado: eso implica, también, que esté libre de cualquier resto de jabón o detergente que utilicemos para adecentarlo.

Pero hay otro aspecto a tener en cuenta. Alargar la vida de nuestras rosas pasa, inevitablemente, por colocarlas en un lugar en el que no reciban luz solar directa. De hacerlo, la vida de nuestras rosas se acortará de una manera increíble.

Trucos para conservar un ramo de rosas

5. Cambiar el agua de manera regular, otra clave para conservar un ramo de rosas

Como decíamos antes, el agua es una fuente de bacterias. Una razón de peso para que la cambiemos de manera diaria e, incluso, acompañemos la tarea de limpiar a conciencia el jarrón. Solo así estaremos evitando que esa contaminación acelere el proceso de marchitar nuestras flores.

6. Rehidratarlas si se marchitan

En ocasiones, nuestras rosas presentan un aspecto decaído. Si detectamos que alguna de nuestras rosas se inclina hacia delante, hay que tomar cartas en el asunto. Tenemos dos opciones: o bien pulverizar agua sobre ellas, o bien sumergirlas directamente en agua durante un rato.

7. Retirar las rosas que se marchiten

Aunque pueda parecer un gesto sin importancia ¡vaya si lo tiene! Una rosa marchita no hará más que estropear las que la rodean. Por eso, cuando detectemos alguna que se estropea, es fundamental sacarla del bouquet. Solo así lograremos evitar que se contaminen.

Y no lo dudes: con nuestros consejos, conservar un ramo de rosas te resultará mucho más sencillo. Una forma de alargar todavía más su increíble belleza.