Trasplantar plantas recién compradas es una práctica más que habitual y que, sin embargo, debemos aprender a posponer. Tener prisa es lógico. El objetivo de nuestras nuevas adquisiciones es, siempre, embellecer un determinado espacio. Ya se trate de plantas de interior o plantas de exterior, llevar a casa nuevos ejemplares implica un motivo de alegría mezclado con impaciencia. Pero, aunque resulte complicado, precipitarse puede ser nuestro peor enemigo.
Por más ganas que tengamos, hay algunas cosas a contemplar antes de trasplantar plantas recién compradas. Aunque creamos que la cosa consiste solo en cambiar una planta de un sitio a otro, no es tan sencillo. Y no lo decimos, únicamente, porque sea importante tener en cuenta cómo trasplantar una planta correctamente. Lo decimos, además, porque ese cambio puede tener efectos negativos en nuestra nueva planta.
Precisamente para evitar que eso suceda, es importante conocer algunos detalles para trasplantar plantas recién compradas. Unos que nos permitirán que, tras adquirir plantas, no nos llevemos un disgusto viendo que no prosperan.
- ¿QUÉ ES EL SHOCK POR TRASPLANTE?
- CÓMO Y CUÁNDO TRASPLANTAR PLANTAS RECIÉN COMPRADAS
- 1. Darle unos días de aclimatación, fundamental
- 2. Elegir correctamente el momento, importante para trasplantar plantas recién compradas de exterior
- 3. Eliminar las hojas viejas y caídas, un detalle que vela por la salud de la planta
- 4. Añadir humus de lombriz al sustrato
- 5. Cuidar las raíces durante el trasplante, clave para el bienestar de nuestra planta
¿QUÉ ES EL SHOCK POR TRASPLANTE?
Aunque pueda sonarnos a chino, el shock por trasplante es mucho más habitual de lo que parece. Si bien es cierto que se da especialmente en el caso de las plantas de huerto, las plantas ornamentales tampoco están exentas de él. Y lejos de ser algo menor, no solo puede incidir directamente en el crecimiento de una planta. También puede comprometer su vida.

Por ese motivo, nada como comprender qué es exactamente el shock por trasplante. O, mejor dicho, cómo se da. Porque, si bien podemos creer que es nuestra responsabilidad, nada más lejos de la realidad. Lo cierto es que es, fundamentalmente, la consecuencia de un cambio de condiciones y clima. Solo hay que pararse a pensar en ello para comprenderlo. Cuando una planta está en un vivero o un Garden Center como nuestras tiendas, está en unas condiciones de humedad y luminosidad muy específicas.
Las características de ese ambiente son difíciles de recrear en una casa o jardín. Pero no es lo único que afecta al trasplantar plantas recién compradas. Cabe sumarle que un trasplante es, en sí mismo, un motivo de estrés para una planta. Algo que puede bajar sus defensas vegetales ante ataques externos y que, sumado a un cambio de condiciones, puede traer consigo consecuencias fatales.
CÓMO Y CUÁNDO TRASPLANTAR PLANTAS RECIÉN COMPRADAS
Bien. Ya hemos comprendido por qué, en ocasiones, una planta recién comprada y trasplantada empieza a estropearse. Pero tan importante como conocer por qué sucede es saber cómo hacer que nuestra planta se aclimate correctamente. Algo que, en esencia, no es tan complicado; y que podremos lograr con éxito si seguimos algunas pautas.
Pero eso sí. Tan importante como tener en cuenta los siguientes consejos es darle a nuestra planta lo que necesita.
1. Darle unos días de aclimatación, fundamental
En el caso de plantas de interior, nos tocará tener un poquito de paciencia. Aunque tengamos muchas ganas de ver nuestra nueva adquisición en su emplazamiento definitivo, es más que recomendable darle a nuestra planta un plazo de aclimatación. Una semana o, incluso, diez días serán suficientes para que se acostumbre a un ambiente diferente con sus condiciones.
En lo que respecta a las plantas de exterior, el tiempo no es tan importante. Al final, las condiciones que pueden tener en el vivero o Garden Center serán similares a las de nuestro jardín. Por eso y más que el tiempo de espera, hemos de tener en cuenta otros factores.
2. Elegir correctamente el momento, importante para trasplantar plantas recién compradas de exterior
Aunque nuestra planta de exterior esté aclimatada ya, no es el único peligro que puede correr al ser trasplantada. Y es que, aunque podemos trasplantar en cualquier momento del año, lo ideal es evitar los meses más cálidos.
La razón es sencilla. Una planta trasplantada necesita tiempo para tender raíces y hacerlas crecer en el sustrato de alrededor del cepellón. Mientras eso sucede, éste último tiende a deshidratarse con facilidad por lo que tendremos que regar de forma regular y rigurosa. Por eso, lo ideal es evitar los meses de verano para trasplantar ya que son los de mayor exigencia de hidratación del año.
3. Eliminar las hojas viejas y caídas, un detalle que vela por la salud de la planta
Un truco importante para cuidar de la salud de nuestra planta. Cuando nos planteamos trasplantar plantas recién compradas lo hacemos siempre manteniendo el cepellón original.
Para evitar la aparición de hongos, siempre eliminaremos las hojas secas o podridas que puedan estar sobre el sustrato. Un gesto sencillo que nos facilitará evitar la proliferación de amenazas para la salud de nuestra planta.
4. Añadir humus de lombriz al sustrato
Quizás no conoces cómo usar humus de lombriz correctamente pero, sin lugar a dudas, su peso en un trasplante es clave. Y no solo porque sea el sustrato orgánico más completo que existe sino porque, además, tiene importantes beneficios para plantas recién trasplantadas.

Dos de las bondades del humus de lombriz son que promueve la creación de defensas en la planta pero, también, favorece el encauzamiento. Dos aspectos que, en el caso de un trasplante, son sumamente importantes para el correcto desarrollo de nuestras nuevas plantas.
5. Cuidar las raíces durante el trasplante, clave para el bienestar de nuestra planta
Son, sin lugar a dudas, lo más delicado de cualquier trasplante. De la correcta salud de las raíces depende el buen devenir de una planta. Por ello, hemos de prestarles especial atención.
No nos referimos solo a tratar de sacarlas de la maceta original con el mayor cuidado posible. Tampoco está de más aprovechar el momento para sanearlas. Cuando usamos este verbo, es importante comprender el alcance de la tarea. No nos referimos, únicamente, a eliminar las raíces que puedan estar podridas. Hablamos, también, de quitar el sustrato que pueda estar apelmazado entre ellas y que dificulte su correcto enraizado.
¿Llevas a cabo alguno de estos consejos para trasplantar plantas recién compradas? ¡Cuéntanos qué haces tú!

