Es uno de esos accesorios de jardín imprescindibles sin el que, simplemente, su mantenimiento es inviable. La mejor manera de poder atender nuestras plantas, y sin el cual hacerlo puede resultar más que tedioso. Pero, a pesar de ser necesarias, es curioso que sea una pauta habitual no conocer los distintos tipos de mangueras de jardín disponibles. Un desconocimiento que, muchas veces, nos plantea dudas sobre cuál es la más adecuada para nuestra naturaleza.
Está claro que, independientemente del tamaño de nuestro espacio exterior, los distintos tipos de mangueras de jardín son fundamentales. No solo porque nos permiten mantener hidratadas nuestras plantas sino porque, además, tienen muchos más usos. Desde poder limpiar el suelo a los muebles de jardín o, ¿por qué no?, jugar contra el calor refrescándonos en los meses de verano. Su versatilidad es tal que, realmente, cada uno elige sus finalidades.
A pesar de saberlo, es importante conocer los tipos de mangueras de jardín. Una manera de poder escoger la más adecuada para nosotros pero, también, de saber cómo mantenerla para que nos dure mucho tiempo. Y es que, según el material en el que estén realizadas e incluso su forma, sus cuidados de mantenimiento varían.
TIPOS DE MANGUERAS DE JARDÍN Y CARACTERÍSTICAS
Por más que podamos pensar que los tipos de mangueras de jardín se diferencian solo en su forma o extensión, no es así. Hay muchos otros factores que las distinguen entre sí. Unos que pueden ser claves para acertar con la más adecuada para nuestro espacio. No es lo mismo una manguera para una terraza de 20 metros cuadrados que una para un jardín de 60.
Añadido y en el caso de jardines de buen tamaño, tener únicamente una manguera no es solución. Además de ella, tendremos que complementar con otros sistemas de riego. Y no solo porque es la única manera de que, por ejemplo, césped o maceteros estén correctamente regados de forma cómoda y eficaz. También es algo a contemplar por un motivo fundamental: optimizar el gasto de agua. Una forma de ser más respetuosos con el medioambiente pero, también, de ahorrar en nuestra economía doméstica.
Teniendo esto en cuenta, veamos los tipos de mangueras de jardín que existen según una serie de aspectos.
1. Manguera convencional, uno de los tipos de mangueras de jardín más populares

Uno de los tipos de mangueras que estamos más acostumbrados a ver. Consta únicamente de un tubo, y una de las mayores ventajas es que podemos comprarla al corte. O, lo que es lo mismo, elegir las dimensiones según el tamaño de nuestro jardín o terraza. La mejor manera de que nos dé el servicio que necesitamos.
2. Manguera extensible

Compacta y ligera, una de las principales virtudes de este tipo de mangueras de jardín es que se recoge con una increíble facilidad. Por su morfología, puede expandirse hasta tres veces su tamaño original con el paso del agua. Con el corte del suministro, volverá a su forma inicial. Perfecta si tenemos poco espacio para almacenarla.
3. Manguera espiral o helicoidal

Una manguera perfecta para espacios pequeños pero, también, para quienes busquen una resistente. Una de sus principales ventajas es que, por estar hechas en un material rígido, no se producen nudos ni aplastamientos. Otro aspecto interesante es que incorporan ya la pistola. Y, como su nombre indica, se recogen en espiral.
CÓMO ELEGIR LA NUESTRA ENTRE LOS TIPOS DE MANGUERAS DE JARDÍN
Conocidos los tipos de mangueras de jardín que existen, hay otros aspectos que considerar antes de elegir la más apropiada para nosotros. Algo que no se debe hacer a la ligera, ya que de su correcta elección dependerá que nos dé el servicio que necesitamos.
Empecemos por un aspecto básico en cualquiera de los tipos de mangueras de jardín: su longitud. Lo ideal es elegir una manguera con la que podamos llegar a cualquier rincón. De esta forma, podremos utilizarla de manera cómoda y para lo que necesitaremos conocer las dimensiones del jardín o terraza. Pero además de esto, tengamos en cuenta otro factor: cuanto más larga sea la manguera, más presión de agua necesitará. Por lo que si el caudal de agua no es lo suficientemente potente, no podremos optar por una manguera para jardín demasiado larga.
Ligado íntimamente con este aspecto están los materiales con los que están confeccionados los distintos tipos de mangueras de jardín. Si el caudal es potente, tendremos que optar por una manguera reforzada. De esta manera, podrá soportar la presión sin que esta cause ningún daño. Pero no solo del agua depende la elección del material. También hemos de considerar el clima en el que vivamos. Si lo hacemos en un clima templado, podemos optar por una de vinilo. Sin embargo, si el clima es frío lo ideal es una de goma.
Otro aspecto fundamental al elegir entre los tipos de manguera de jardín es su diámetro. Si el uso que le vamos a dar es para regar macetas de manera cómoda, lo ideal es que tenga un diámetro menor. De esta manera, el flujo del agua no estropeará las plantas. Sin embargo, si el objetivo es regar el jardín o limpiar una terraza necesitaremos una manguera de un diámetro mayor.
Por último, es importante tener en cuenta que no es un accesorio en el que escatimar. Elegir correctamente la manguera más adecuada para nosotros puede ser una inversión a largo plazo.
CONSEJOS DE MANTENIMIENTO DE LAS MANGUERAS DE JARDÍN
Para que una manguera de jardín sea longeva, hay que conocer algunos consejos para su mantenimiento. Independientemente de los tipos de manguera de jardín que elijamos, hay una labor común a todas ellas. En verano pero, sobre todo, en los meses de frío hay que vaciar el agua de su interior cuando terminemos de usarla. Este aspecto es especialmente delicado en invierno, ya que las heladas pueden provocar una rotura de la goma.

También es recomendable que, en los meses de calor, evitemos almacenarla a pleno sol. Puede comprometer, también, el material.
En el caso de las mangueras convencionales, es recomendable utilizar un portamangueras. Gracias a ellos, podremos almacenarla sin aplastamientos ni nudos.
Distintos tipos de mangueras de jardín con una única finalidad: poder disfrutar de tu trocito de naturaleza.

