A pesar de que solemos ponerlo en práctica, desconocemos en gran medida el significado de regalar flores. Solemos hacerlo en días señalados como los cumpleaños, en fechas de celebración como el Día de la Madre pero, también, para darle la bienvenida al mundo a alguien o despedirnos de una persona. Un gesto que realizamos de forma tradicional y que implica mucho más de lo que pensamos.
Cuando nos planteamos regalar flores, solemos centrarnos en cómo elegir flores para ocasiones especiales. Una forma de transmitir emociones y sentimientos en cada ocasión, valiéndonos de un idioma que ha caído en desuso: la floriografía o lenguaje de las flores. Un auténtico código que, desde la época del romanticismo, sirvió tanto para hacer declaraciones furtivas de amor como para batir a alguien en duelo.
Y sí: es genial adecuar las flores que regalamos a aquello que queremos decir. Pero ¿por qué no conocer, también, en dónde radica la tradición de regalar flores? Algo que bien podría ayudarnos a responder a la pregunta de por qué regalar flores en cualquier momento.
- REGALAR FLORES, UNA TRADICIÓN DESDE LA PREHISTORIA A NUESTROS DÍAS
- LA TRADICIÓN DE REGALAR FLORES SEGÚN EL PAÍS
- 1. Cuidado con las flores amarillas
- 2. El número de flores, otro aspecto a tener en cuenta
- 3. Nada de flores rojas para los húngaros
- 4. Vigila con qué mano entregas las flores si estás ante un keniata o un pakistaní
REGALAR FLORES, UNA TRADICIÓN DESDE LA PREHISTORIA A NUESTROS DÍAS
Aunque podríamos pensar que regalar flores es una costumbre más bien moderna, nada más lejos de la realidad. De hecho, se cree que la tradición se remonta nada menos que al paleolítico. Y es que la presencia de flores como parte de rituales fúnebres o celebraciones ha sido documentada gracias a los hallazgos de flores fosilizadas en cuevas de nuestros antepasados más lejanos.

A pesar de la importancia de estos descubrimientos, de carácter más bien reciente, las primeras referencias que encontramos sobre regalar flores se encuentran en culturas antiguas de China, Egipto, Grecia y Roma. En ellas, las flores se asociaban fundamentalmente con divinidades por lo que formaban parte de las ofrendas religiosas. Es más: todavía hoy tenemos una marcada reminiscencia de esta época, que no deja de ser una herencia de la mitología griega. Y es que la forma de honrar a Afrodita, diosa del amor, era con un arreglo de rosas: sus flores favoritas. Curioso que, a día de hoy, continúe siendo la flor por excelencia de los enamorados.
Leyendas aparte, la primera referencia documentada que encontramos sobre regalar flores es en la Edad Media. Es gracias a los textos de «Milagros de nuestra señora» de Gonzalo de Berceo cómo podemos conocer la implicación que tenía regalar flores en la época. De aquella, se utilizaban fundamentalmente en los enlaces matrimoniales o para embellecer el aspecto de una persona. Pero no todo era una cuestión de celebración o estética: parte de la finalidad de las flores de la época era, además, ocultar el mal olor personal.
LA TRADICIÓN DE REGALAR FLORES SEGÚN EL PAÍS
Aunque regalar flores sea una tradición a nivel mundial ¡mucho cuidado! El significado varía y mucho según el país. No nos referimos al hecho en sí sino, más bien, a ciertos detalles que pueden convertir nuestro presente en un auténtico problema con la persona que lo recibe. Y has leído bien: problema. Porque, aunque tengamos claro qué flores regalar según su significado en nuestra cultura, hay importantes diferencias con respecto a otras incluso sumamente similares a la nuestra.
Conozcamos algunas peculiaridades que tenemos que contemplar para que regalar flores no genere un conflicto.
1. Cuidado con las flores amarillas
Aunque nos pueda parecer un color precioso, no opinarán lo mismo italianos, franceses, rusos o alemanes. Para los dos primeros, las flores en ese color tienen un significado negativo. En el caso de Rusia y Alemania, implicarán que queremos transmitir una ruptura. Sin irnos tan lejos, en nuestro país tampoco es un color bien recibido en el mundo artístico: se considera el color de la mala suerte.
Aunque no sea lo mismo, tampoco es un color visto con buenos ojos por los chinos. En China, las flores amarillas junto con las blancas suelen utilizarse en rituales funerarios.

2. El número de flores, otro aspecto a tener en cuenta
Un detalle importante en Japón y Rusia. En el país del sol naciente, es fundamental evitar que un ramo de flores esté compuesto de cuatro unidades, ya que es un número considerado como de la mala suerte. En la misma línea, a los rusos no les gustan los números pares por el mismo motivo.
3. Nada de flores rojas para los húngaros
Se consideran de mal gusto por ser un color tradicional en los funerales. Más allá del color, crisantemos y lirios también quedan descartados: son sus flores tradicionales para las despedidas.
4. Vigila con qué mano entregas las flores si estás ante un keniata o un pakistaní
¡Así lo indica el protocolo! En Kenia, es fundamental entregarlo con la mano derecha ya que hacerlo con la izquierda se considera de mala educación. En Pakistán, es fundamental hacerlo con las dos manos.
Sea como sea y quien sea ¡regala flores! Un gesto capaz de cambiarle el día a cualquiera, y que supone honrar una tradición milenaria.
