El pueblo navideño se ha convertido en un auténtico imprescindible en la decoración de Navidad. Un formato alternativo al clásico Belén que permite disfrutar, visualmente, de toda la magia de estas fiestas en un único lugar pero conjugando múltiples escenas propuestas de esta época del año. Lejos de ser una novedad, la decoración de pueblo navideño es una de las tradiciones navideñas más antiguas en países como Alemania y del centro de Europa. Una costumbre que consistía, fundamentalmente, en armar escenas navideñas alrededor del belén durante el Adviento.
Lejos de cualquier credo, la actual decoración de pueblo navideño busca poner el foco en cómo se viven estas fechas a pie de calle. Con la nieve como invitada imprescindible, mantienen como el belén ese aspecto de esconder distintas figuras, acciones y personajes para hacer de su descubrimiento parte de su encanto. Un espectáculo visual y colorido en el que no puede faltar la iluminación como parte imprescindible de la puesta en escena.
Pero ¿por dónde empezar para montar nuestro propio Christmas Village? Veamos por qué apostar por la decoración con pueblo navideño y, también, qué no puede faltar en el nuestro para conseguir esa atmósfera tan singular de estos poblados.
- ¿POR QUÉ ELEGIR ESTA NAVIDAD LA DECORACIÓN DE PUEBLO NAVIDEÑO?
- 7 FIGURAS IMPRESCINDIBLES EN LA DECORACIÓN DE UN PUEBLO NAVIDEÑO
- 1. Papá Noel, una figura del pueblo navideño que no puede faltar
- 2. Casita de pueblo navideño iluminada, el toque de magia
- 3. Árboles y vegetación, ideales para crear el ambiente
- 4. Escenas cotidianas, algo que no podemos olvidar
- 5. Puesto de comida, necesario
- 6. Niños, unas figuras de pueblo navideño que no pueden faltar
- 7. El carrusel la noria, un detalle espectacular en cualquier pueblo navideño y su decoración
¿POR QUÉ ELEGIR ESTA NAVIDAD LA DECORACIÓN DE PUEBLO NAVIDEÑO?
Al igual que sucede con la escena de belén, optar por un pueblo navideño como decoración es una tarea a realizar en familia o con amigos. Algo que permite involucrar a quienes deseemos en la forma del espacio, la colocación de las figuras o, incluso, en el diseño. Un proyecto creativo que podemos abordar de forma colaborativa y que no está dirigido, únicamente, a hogares donde haya niños. También es perfectamente abordable para adultos que adoren la Navidad y todo lo que conlleva.
Tan importante como esto es considerar que la decoración con pueblo navideño permite actualizar la decoración navideña para acercarla a un paisaje más parecido a nuestra realidad. Figuras de plazas, luces, trenes o puestos de palomitas permiten crear un conjunto con el que nos podemos sentir más familiarizados. Pero no es lo único interesante: los pueblos navideños miniatura son una opción ideal tanto para quienes entienden la Navidad de la forma más clásica como para los estilos más contemporáneos.

Además es inevitable hacer mención a que la decoración con pueblos de Navidad es ideal para aquellos hogares que no quieren una iconografía de carácter religioso para estas fechas. Una alternativa que se centra en el invierno y las escenas cotidianas de Navidad como protagonistas.
Y por último y aunque no sea el principal motivo para decantarnos por estas casitas de pueblo navideño, hay que valorar otro aspecto más. Parte de su éxito de estas escenas radica en que muchas de las figuras del pueblo navideño despiertan risas y sonrisas por encontrarse en situaciones cómicas con las que todos nos podemos reconocer. Algo que permite afrontar su disfrute con otro humor.

7 FIGURAS IMPRESCINDIBLES EN LA DECORACIÓN DE UN PUEBLO NAVIDEÑO
Para conseguir que estos pueblos navideños miniatura surtan el efecto decorativo e, incluso, emocional que se busca hay determinadas figuras que no pueden faltar. Y es que su simple presencia, incluso si apostamos por un poblado de pequeñas dimensiones, nos permitirá poner ese toque único y festivo propio de esta época del año.
En cualquiera de sus versiones, tanto la más seria llevando regalos o decorando el árbol como en situaciones más comprometidas como duchándose, peleándose con sus renos o colgando su colada. Papá Noel es una de las figuras del pueblo navideño imprescindibles para dar ese toque propio de esta época del año con mayor o menor seriedad, y según el estilo que queramos daré a nuestro pueblo navideño en miniatura.
Las casitas de pueblo navideño son la base de nuestro montaje. Nos permitirán no solo crear volúmenes y dar altura sino, también, delimitar espacios dentro de nuestro pueblo navideño y su decoración, crear puntos de interés y dar ese aspecto de pueblecito que buscamos. Más allá de su peso arquitectónico en la composición, cuentan con otro elemento que permite elevar todavía más el conjunto: la iluminación. Un detalle que pondrá el toque cálido y mágico que buscamos en la composición.
3. Árboles y vegetación, ideales para crear el ambiente
¡Fundamentales! Con aspecto nevado, de distintas alturas, volúmenes e, incluso, especies. Los árboles y la vegetación nos permitirán poner realismo a cualquier pueblo de Navidad y su decoración. Ya sea como elementos aislados para marcar caminos o bien integrados en escenas más grandes, como esta de parque, son ideales para crear movimiento en el conjunto.
4. Escenas cotidianas, algo que no podemos olvidar
Mercados de Navidad, familias jugando con la nieve, parejas llevando un abeto navideño, gente cantando en la calle… Las escenas cotidianas son otras figuras del pueblo navideño capaces de crear ambiente y dar cierto realismo a la composición.
5. Puesto de comida, necesario
Los puestos de comida callejera son otras de las figuras del pueblo navideño que no pueden faltar. En formato food truck, como puesto de palomitas, planteados como chocolatería… Son ideales para poner un toque de actividad a nuestro pueblo navideño y su decoración.
Los niños son, sin lugar a dudas, los protagonistas indiscutibles de la Navidad. No solo son quienes viven estas fechas con la mágica inocencia propia de su edad sino que, además, son quienes más disfrutan de la nieve. Por eso, incluir en nuestro pueblo navideño y su decoración al menos una figura de niños jugando, corriendo, cantando o realizando cualquier otra actividad le dará al conjunto ese toque necesario de ternura.
Y no solo porque su mera presencia nos lleve, directamente, a la infancia y a estas fechas. Estas figuras de pueblo navideño suelen contar, además de con luces, con movimiento. Un detalle que aportará al conjunto todavía más espectacularidad.
¿Y tú, apuestas por el pueblo navideño y su decoración o prefieres el clásico belén?







