Es, desde hace unos años, uno de los snacks más habituales entre quienes quieren cuidar su alimentación. Fácil de comer y deliciosa, conviene conocer a fondo la fruta deshidratada y sus propiedades para poder incluirla con conocimiento de causa en nuestra dieta. Y no solo porque puedan ser una alternativa fantástica a aperitivos procesados y poco saludables. Además puede suponer, sin que seamos conscientes de ello, una manera de avanzar todavía más hacia una alimentación natural.
Cuidar de nuestra dieta implica, forzosamente, cumplir con una de las pautas básicas nutricionales de la Organización Mundial de la Salud (OMS): consumir cinco frutas al día. Algo que, en ocasiones, no es viable ya sea por una falta de previsión o, simplemente, por cuestiones prácticas del día a día. Es, precisamente, para esos momentos cuando podemos valernos de las frutas deshidratadas. Sencillas de transportar y limpias a la hora de comer, pueden ayudarnos a mantener nuestra pauta de alimentación. Pero ¿cualquier fruta deshidratada sirve? No exactamente.
Así que nada como saber qué es exactamente la fruta deshidratada y sus propiedades partiendo de una base: como sucede cuando descubrimos los beneficios de los frutos secos ecológicos, la fruta deshidratada no renuncia a la intensidad de su sabor original. Un primer mito que debemos derribar antes de saber cómo puede jugar a favor de nuestra salud.
- ¿QUÉ ES LA FRUTA DESHIDRATADA O FRUTA SECA?
- PROPIEDADES DE LA FRUTA DESHIDRATADA
- 1. Cuenta con un alto contenido el fibra, una de las propiedades de la fruta seca
- 2. Mantienen la concentración de vitaminas y minerales propia de cada fruta
- 3. Ricas en antioxidantes, como lo es la fruta fresca
- 4. Aptas para diabéticos, algo a considerar sobre la fruta deshidratada y sus propiedades
- 5. Perfectas para endulzar platos de forma natural
¿QUÉ ES LA FRUTA DESHIDRATADA O FRUTA SECA?
Empecemos entendiendo qué es exactamente la fruta deshidratada. Lejos de lo que podamos pensar, no deja de ser una fruta natural a la que se le ha extraído la parte de agua mediante un proceso primero de deshidratación y, después, de secado. Es debido a ello que tres características de la fruta que se ven alteradas: la jugosidad, el tamaño y el peso. Precisamente por esto, no es posible encontrar cualquier fruta en su versión de fruta seca: solo es viable con aquellas de pulpa carnosa, y que no tienen el agua como componente principal. Una razón por la que no encontraremos entre las propuestas de fruta deshidratada algunas como la sandía o el melón.

Además de esto, conviene saber otros dos detalles importantes. Durante este proceso de deshidratación, la fruta pierde su textura habitual. Una renuncia que forma parte del placer de su disfrute, y que compensa con una ganancia característica de la fruta deshidratada: el dulzor. Un fenómeno resultado del proceso de eliminar el agua, y que responde a que una mayor concentración de nutrientes y azúcares como fruto del secado.
Mucho cuidado con esto. Si nuestra intención es valernos de la fruta deshidratada y sus propiedades, es fundamental evitar aquellas frutas secas con azúcares añadidos. De no fijarnos en esta pequeña letra pequeña, ese gesto presuntamente saludable que busca cuidar de nuestro organismo no lo será tanto ya que estaremos añadiendo azúcares industriales extras a nuestra dieta. Y si queremos cuidarnos todavía más, no cabe duda: elegir fruta deshidratada ecológica es la mejor baza.
PROPIEDADES DE LA FRUTA DESHIDRATADA
Dado que, como hablábamos, la fruta seca gana y pierde características en su proceso de transformación cabe preguntarse si la fruta deshidratada conserva las propiedades propias de la fruta fresca. Y, sorprendentemente, lo hace.
Por ello si nos planteamos comer fruta deshidratada por sus propiedades nada como descubrir exactamente qué aporta a nuestro organismo.
1. Cuenta con un alto contenido el fibra, una de las propiedades de la fruta seca
Si bien podríamos pensar que no es así, una de las propiedades de la fruta deshidratada es que conserva el contenido en fibra propio de la fruta fresca a la que corresponda. Aunque depende de cada una de ellas, se estima que 100 gramos de fruta seca suponen en torno a 15 de fibra.

Es por este detalle por lo que la ingesta de fruta deshidratada mejora la salud gastrointestinal.
2. Mantienen la concentración de vitaminas y minerales propia de cada fruta
Podríamos pensar que el proceso de deshidratación y posterior secado arruina esos tesoros naturales propios de la fruta. Y no: no lo hace. Calcio, hierro, ácido fólico y vitaminas del grupo A, B y E se mantienen también en las frutas deshidratadas. Algo que hace de esta otra manera de comer fruta una perfecta, también, para personas con anemia.
3. Ricas en antioxidantes, como lo es la fruta fresca
Otra maravillosa molécula presente en la fruta fresca, y que podemos disfrutar como parte de las propiedades de la fruta deshidratada. Como sucede con los minerales, los antioxidantes propios de cada fruta se mantienen también en su versión seca. Unos aliados para cuidar de la salud de nuestro corazón, de la regeneración del sistema celular y del aspecto de la piel.

4. Aptas para diabéticos, algo a considerar sobre la fruta deshidratada y sus propiedades
¡Un punto sumamente interesante! La ingesta de fruta es uno de los alimentos que las personas que padecen diabetes debe controlar. A pesar de contar con mayor dulzor, hay estudios que aseguran que la fruta deshidratada cuenta con un índice glucémico bajo.
5. Perfectas para endulzar platos de forma natural
Por más que veamos la fruta deshidratada únicamente como un tentempié, es sumamente versátil. ¿Por qué no usarla como guarnición, como complemento al desayuno o como decoración de un plato de repostería? ¡Sus posibilidades son infinitas!
¿Te animas a disfrutar de la fruta deshidratada y sus propiedades? ¡Hazlo! Tu cuerpo y tu paladar lo agradecerán.
