Con la llegada del frío, el cultivo en invernadero es una opción perfecta para poder seguir dedicándonos al huerto. Un accesorio ideal para nuestros cultivos, que nos permitirá tener hasta 5 grados más que en el exterior. Puede parecernos poco pero es lo que necesitamos para poder ampliar nuestro rango de cultivos e, incluso, para adelantar la preparación de los semilleros.
Pero la temperatura no es la única bondad del cultivo en invernadero. Su estructura es, además, ideal para proteger nuestras siembras de viento, heladas o lluvias excesivas. Un aspecto que no es solo importante para los cultivos en otoño o invierno. También puede convertirse en imprescindible para los cultivos de primavera, expuestos al tiempo inestable propio de esta estación.
Eso sí: a pesar de sus muchas bondades, el cultivo en invernadero tiene sus peculiaridades. Unas que es preciso conocer casi tanto como aquellas hortalizas que, sí o sí, hemos de cultivar en su interior. Unas semillas de huerto o, incluso, plantas de huerto que por sus necesidades demanda más cuidados que las demás.
- CULTIVO EN INVERNADERO: VENTAJAS E INCONVENIENTES
- 1. La ubicación, fundamental para el cultivo en invernadero
- 2. El riego, el aspecto más delicado del cultivo en invernadero
- 3. El control de plagas, vital para el éxito de nuestros cultivos
- 4. La ventilación, una tarea diaria
- 5. La limpieza de la estructura, importante para el desarrollo de nuestras plantas
- HORTALIZAS Y HIERBAS DE CULTIVO EN INVERNADERO
- 1. Acelga, un cultivo de invernadero en climas muy fríos
- 2. Cebolla, otro clásico de la huerta
- 3. Brócoli, un cultivo en invernadero aliado de la salud
- 4. Rúcula, el compañero perfecto de las ensaladas
- 5. Albahaca, una hierba aromática irresistible
CULTIVO EN INVERNADERO: VENTAJAS E INCONVENIENTES
Está claro que, por lo que acabamos de comentar, el cultivo en invernadero es un auténtico aliado del huerto. Pero ojo: no es oro todo lo que reluce. O, mejor dicho, para que cumpla plenamente su función hemos de tener en cuenta algunas cosas. Y es que, por más que estas estructuras sean más que positivas para el huerto, tener nuestros plantas en su interior demanda conocer algunas peculiaridades de cultivo. Unas que, lejos de ser secundarias, inciden en el éxito o el fracaso de nuestras plantas.
Por ese motivo y antes de plantearse el cultivo en invernadero, no está de más conocerlas un poco más a fondo. La mejor manera de que nuestras semillas de huerto germinen correctamente o que nuestros plantones salgan adelante sin contratiempos.
1. La ubicación, fundamental para el cultivo en invernadero
Tan importante como es la ubicación de cultivos en el suelo, en el caso del cultivo en invernadero lo es la situación de esta estructura. De que elijamos correctamente su emplazamiento dependerá el desarrollo de nuestras plantas. Algo lógico ya que, al final, un invernadero solo está protegiendo las plantas de las inclemencias pero, aún así, tiene demandas similares al cultivo en suelo.

Para que cumpla correctamente su función, lo ideal es orientar el eje superior en dirección Este-Oeste. De esta manera, nos beneficiaremos de la exposición solar en plenitud.
2. El riego, el aspecto más delicado del cultivo en invernadero
Es, probablemente, el punto más delicado del cultivo en invernadero. Y es que, dado que es un espacio protector y controlado, también tiene tendencia a no dejar escapar la humedad de nuestras plantas. Algo positivo para su desarrollo que puede llegar, también, a ser perjudicial para ellas.
Por eso, tendremos que extremar las precauciones en lo que a riego se refiere. Si se nos va la mano y dada la atmósfera que se crea dentro de un invernadero, nuestras plantas se ahogarán. Y, si nos quedamos cortos especialmente en días de calor, se secarán. Por eso y para poder sacarlas adelante, lo ideal es ajustar nuestros sistemas de riego de forma que el sustrato esté permanentemente húmedo sin excesos.
También tendremos que controlar la humedad ambiental, que debe estar entre el 50 y el 60%.
3. El control de plagas, vital para el éxito de nuestros cultivos
Algo lógico. Por lo que acabamos de ver, un invernadero puede ser el espacio ideal para la proliferación de plagas. Por eso y antes de plantearnos cómo eliminar las plagas de manera natural, lo mejor es evitar su aparición.
4. La ventilación, una tarea diaria
Algo íntimamente relacionado con el punto anterior. Ventilar diariamente un mínimo una hora es fundamental para evitar un exceso de humedad ambiental. La mejor profilaxis para alejar a esas plagas o enfermedades para las que los ambientes cálidos y húmedos son el caldo de cultivo perfecto.
Pero esta labor de ventilar no responde únicamente a eso. Además, hacerlo mejora la calidad del aire de nuestro invernadero. Y, de paso, renovando el aire al que están expuestas nuestras plantas. Eso sí: precaución. Para que esta tarea sea beneficiosa para el cultivo en invernadero durante los meses de frío, hemos de llevarla a cabo en las horas más cálidas del día.
Y tan importante como todo lo que acabamos de ver es otro aspecto. Abrir los paneles de nuestro invernadero o las puertas permitirán atraer insectos polinizadores. Unos cruciales para la vida en general, pero más todavía para el huerto.
5. La limpieza de la estructura, importante para el desarrollo de nuestras plantas
Otro aspecto que, si bien puede parecer secundario, es importante. Mantener limpias las cubiertas de nuestro invernadero permitirá el paso correcto de la luz del sol.
HORTALIZAS Y HIERBAS DE CULTIVO EN INVERNADERO
Comprendidas las particularidades del cultivo en invernadero, es momento de pasar a la acción. O, dicho de otro modo, de saber qué hortalizas podremos disfrutar en los meses de frío gracias a los invernaderos. Unas siembras que demandan un poco más de mimo durante las estaciones en las que baja la temperatura. Ojo con confundir esto con sembrar cualquier cosa en cualquier momento. Algunos cultivos, como el tomate, tienen unas claras demandas de luz. Y, en caso de que no podamos cumplirla, nuestras plantas de huerto no prosperarán.
Veamos nuestra propuesta de cinco hortalizas y hierbas de cultivo en invernadero. Cinco siembras que nos permitirán ampliar un poco más el abanico de sabores de las estaciones de frío.
1. Acelga, un cultivo de invernadero en climas muy fríos

Las acelgas son una de las verduras clásicas de los meses de frío. Hay un buen número de platos que las incorporan por su increíble riqueza en vitaminas y minerales. Sin embargo y a pesar de su popularidad, son un cultivo en invernadero casi obligatorio en climas fríos. Gracias a este tipo de cultivo, podremos sacar adelante las siembras ya que las semillas de acelgas demandan un poco de calor para poder germinar en condiciones.
2. Cebolla, otro clásico de la huerta

Otra de las hortalizas que no pueden faltar en cualquier cocina. Por sus necesidades de temperatura, la cebolla es un cultivo que tendremos que germinar en invernadero obligatoriamente. Solo así nuestras siembras en semillero podrán salir adelante. Y un consejo: mucho ojo con el riego. Su demanda de humedad no es tan alta como en el caso de otros cultivos. Un aspecto a vigilar de cerca cuando nos planteamos su cultivo en invernadero.
3. Brócoli, un cultivo en invernadero aliado de la salud

Un cultivo perfecto para los amantes de la verdura que, a pesar de su sencillez de cultivo, tiene sus peculiaridades. Para empezar, que no tolera excesivamente bien el frío por lo que lo ideal es trasplantarlo al huerto a finales de invierno. No es amante del exceso de sol, un aspecto a contemplar.
4. Rúcula, el compañero perfecto de las ensaladas

Como buena planta procedente del Mediterráneo, no tolera nada bien el frío. Y no nos referimos únicamente al momento de germinación, para el que necesita entre 15 y 18 grados. Nos referimos, también, a los grados que necesita para su crecimiento. Dado que es una planta anual, su cultivo en invernadero nos permitirá robar algo del tiempo al reloj para poder disfrutarla cuanto antes.
5. Albahaca, una hierba aromática irresistible

Solemos creer que la albahaca es solo una aromática para los meses de buen tiempo. Sin embargo, elegir una variedad algo más resistente y optar por su cultivo en invernadero puede facilitarnos disfrutar de ella.
¿Te animas al cultivo en invernadero? ¡Disfrutarás todavía más de tu huerto!

