Es uno de los helechos más populares y no hay más que ver su follaje, elegante y abundante, para comprenderlo. Sin embargo, es fundamental saber que los cuidados del culantrillo o Adiantum no son aptos para alguien que se inicia en cuidar plantas. Como buen helecho, puede ser considerado quisquilloso en sus demandas por un aspecto fundamental para su bienestar: el grado de humedad ambiental que necesita para estar perfectamente sano.
Para poder acertar con el culantrillo y sus cuidados, es fundamental conocer sus orígenes. Aunque bajo ese nombre se aglutinan hasta 200 especies, lo cierto que su procedencia geográfica se engloba fundamentalmente en dos zonas concretas del mundo. Mientras un buen número de ellas son oriundas del oeste y sur de Europa, prácticamente todo el resto lo son de la América tropical. Dos distribuciones que, aunque a simple vista no compartan nada en común, son mucho más parecidas de lo que podríamos pensar. El culantrillo en la naturaleza siempre crece adherido a muros o paredes, cerca de arroyos, en zonas de semisombra y muy húmedas.
Pistas, todas ellas, que nos permitirán conocer mejor el culantrillo y sus cuidados. Y, lo que es más importante, disfrutar de él frondoso y en perfecto estado.
- CULANTRILLO: CUIDADOS IMPRESCINDIBLES PARA QUE ESTÉ SANO
- 1. Temperaturas medias y sin corrientes, el punto de partida de los cuidados del culantrillo
- 2. Iluminación siempre indirecta, fundamental para no quemar sus hojas
- 3. Un suelo mimado y que ayude a drenar, un secreto del éxito de su cultivo
- 4. Buen grado de humedad ambiental, clave en los cuidados del culantrillo
- 5. Riego regular y sin excesos, un equilibrio vital
- 6. Abonado en meses de primavera, una ayuda a su crecimiento
- 7. Plagas, el último cuidado del helecho culantrillo que debemos conocer
CULANTRILLO: CUIDADOS IMPRESCINDIBLES PARA QUE ESTÉ SANO
Como decíamos antes, el motivo de conocer en detalle los cuidados del helecho culantrillo radica en que pocos helechos son tan llamativos como él incluso no superando, en el mejor de los casos, los 40 centímetros de altura y ancho que alcanza. Pero más que en la talla, su atractivo radica en su singular follaje.
Sus hojas, de carácter fino, están divididas en pequeños segmentos en forma de abanico y con el borde dentado. Además de ser un helecho de abundantes tallos, con los cuidados adecuados el culantrillo es sumamente generoso con su follaje. Un detalle que crea una masa plumosa de hojas de un color verde claro o verde lima perfecto para poner un toque refrescante a cualquier espacio. Además, la disposición de sus tallos hacen de este helecho una de las plantas para tiestos colgantes perfectas.

Pero al margen de su belleza, es importante saber que como buen helecho su bienestar está supeditado a conocer a fondo sus cuidados. Unos que debemos cumplir a rajatabla si queremos poder disfrutar de esa masa verde y delicada tan característica del Adiantum.
1. Temperaturas medias y sin corrientes, el punto de partida de los cuidados del culantrillo
Comencemos con la ubicación, un aspecto crucial en los cuidados del culantrillo. Aunque tiende a disfrutarse como planta de interior, lo cierto es que también es muy habitual en jardines de semisombra con climas templados. Y es que el rango ideal para que este precioso helecho esté cómodo se encuentra entre los 15 y los 25 grados. Si bien es cierto que no es amante del frío, puede resistir hasta los 5 grados y, según las variedades, poder estar expuesto a heladas ligeras de forma puntual aunque no es lo más recomendable.
Incluso más importante que esto es saber que no tolera las corrientes de aire. Una razón de peso para estudiar a fondo dónde colocarlo, tanto si es dentro como de fuera de casa.
2. Iluminación siempre indirecta, fundamental para no quemar sus hojas
Dados sus orígenes naturales, podemos hacernos una idea de esta necesidad del culantrillo. Para poder mantenerse sano, necesita estar en una ubicación de semisombra aunque puede recibir el sol de primera hora de la mañana y de última de la tarde. Por eso, colocarlo en una ventana con orientación norte puede ser el mejor lugar para él.
Tan importante como esto es evitar que reciba sol directo en sus hojas. Esta exposición podría quemarlas y arruinar nuestro Adiantum.
3. Un suelo mimado y que ayude a drenar, un secreto del éxito de su cultivo
¡Y clave para su bienestar! Uno de los grandes problemas en los cuidados del culantrillo es que sus raíces estén expuestas a encharcamientos. Un exceso de agua al que son intolerantes estos helechos y que puede arruinar por completo nuestra planta.

Para evitarlo y al margen de conocer en detalle su pauta de riego, es fundamental tanto que tenga un buen drenaje como que cuente con un sustrato que lo favorezca. Por eso y además de utilizar uno específico para plantas verdes, es recomendable entender qué es la perlita para plantas y añadir una parte de ella a la mezcla de suelo.
4. Buen grado de humedad ambiental, clave en los cuidados del culantrillo
Y llegamos al que, de entre todos los cuidados del culantrillo, es crucial para poder disfrutar de su follaje. Conocer en qué lugares crece de forma natural el Adiantum nos da una muy buena indicación de cuáles son sus necesidades de humedad ambiental. Y sí: son elevadas. Algo que la convierte en una de las plantas de interior para tener en el baño perfectas si el nuestro es luminoso.
Especialmente si lo cultivamos en interior, es recomendable colocarlo cerca de un humidificador o un brumizador, ambos ideales para humedecer el ambiente. Otra opción es pulverizar sus hojas varias veces a lo largo de la semana, especialmente en meses de invierno como de verano. Y que no nos extrañe si vemos que el agua resbala por sus hojas. Adiantum significa «que no se moja». Un nombre que responde a que sus hojas son hidrofóbicas. Una adaptación de la naturaleza para sobrevivir en entornos sumamente húmedos de los que es originario.
5. Riego regular y sin excesos, un equilibrio vital
Como buen helecho y por sus características, el culantrillo necesita tener el sustrato siempre mínimamente húmedo. El mejor indicativo para volver a regar es cuando la capa superficial del sustrato comienza a secarse. Es fundamental saber que, de la misma manera que no tolera los encharcamientos, tampoco lo hace en episodios de sequía prolongada.
Y un detalle importante: el culantrillo no tolera el agua con cal por lo que, si la del lugar en el que vivimos la es, es preferible regar con agua mineral.
6. Abonado en meses de primavera, una ayuda a su crecimiento
No es imprescindible pero sí muy recomendable para promover su desarrollo. Durante los meses de primavera y verano, es conveniente abonarlo una vez al mes. Una tarea que detendremos en otoño e invierno ya que en estas dos estaciones se encontrará en reposo vegetativo.

Para este helecho, lo idóneo es usar un abono líquido específico para plantas verdes que tendremos que diluir en agua.
7. Plagas, el último cuidado del helecho culantrillo que debemos conocer
Siguiendo de forma rigurosa los cuidados del culantrillo, no tendremos que preocuparnos por las plagas ya que este helecho presenta una resistencia natural a estos enemigos de su bienestar. Sin embargo, la falta de humedad ambiental puede provocar la aparición de cochinilla, ácaros o trips. Si detectamos la presencia de cualquiera de ellos, es fundamental atajar su presencia utilizando un insecticida específico.

Además y si lo tenemos plantado en exterior, es más que probable que sea objeto de babosas y caracolas. Y es que para ambos el culantrillo es un bocado delicioso.
¿Conocías el culantrillo y sus cuidados? Ahora que sí, anímate a disfrutar de este maravilloso helecho tan decorativo como generoso.



