Es una de esas plantas de interior irresistible. Por un lado, su belleza ornamental es capaz de decorar con la elegancia de sus hojas intensamente verdes. Por otro, los cuidados del ficus elástica son tan sencillos que hacen de esta planta una poco trabajosa. Esta planta, también conocida como ficus robusta, es una de esas especies rústicas perfectas para quienes tienen poco tiempo pero no quieren renunciar a una decoración natural.
Aunque lo habitual es su cultivo en interior, es posible hacerlo en exterior. Algo reservado únicamente a lugares tropicales o de clima mediterráneo, ya que entre los cuidados del ficus elástica está tenerla en una temperatura que oscile entre los 16 y los 21 grados. Algo que no es negociable, ya que hablamos de una planta oriunda de las selvas tropicales de Asia e India. Unos orígenes que marcan de manera definitiva sus necesidades de calor.
De porte erguido, si seguimos al pie de la letra los cuidados del ficus elástica no solo tendremos planta para muchos años. Además, disfrutaremos de su impresionante envergadura. Y es que esta planta, con poco esfuerzo, puede llegar a alcanzar un tamaño espectacular. Algo que la convertirá, sin duda, en el foco de todas las miradas.
Porque si algo tiene el ficus elástica es que es una de las plantas verdes más hermosas que existen.
LUZ Y POCO RIEGO, CLAVES EN LOS CUIDADOS DEL FICUS ELÁSTICA
Como buena planta rústica que es, los cuidados del ficus elástica son sencillos y se basan fundamentalmente en dos aspectos: luz y riego.
El primero de ellos, la luz, es uno de sus requisitos vitales. El ficus elástica necesita muchísima luz e, incluso, estar ubicada en sol directo. Por eso, tenemos que buscar un entorno luminoso en el que pueda sentirse cómoda y mantener su ritmo de crecimiento. De no hacerlo, la planta perderá buena parte de sus hojas. Una buena alternativa, en caso de que el espacio no tenga toda esa luminosidad que mencionamos, es girar regularmente el tiesto. De esta manera, todas las hojas recibirán la luz que necesitan para mantener su porte y colorido.

En lo que respecta al riego, tendrá que ser siempre moderado. Es más: antes de volver a regar, lo ideal es comprobar que el sustrato está completamente seco. A pesar de sus orígenes tropicales, el ficus elástica no soporta el exceso de agua. De pasarnos con el riego, veremos cómo las hojas inferiores de la planta comienzan a amarillear y caer. Pero ese no es el mayor de los problemas. En realidad, eso es solo el comienzo de la aparición de hongos. Unos que pueden dañar el crecimiento de la planta e, incluso, comprometer su vida. Por estos motivos, entre los cuidados del ficus elástica debemos contemplar que cuente con un buen drenaje. La mejor manera de evitar cualquier acumulación de agua en sus raíces.
Plagas y limpieza, dos cuidados del ficus elástica a tener en cuenta
Otro aspecto a contemplar entre los cuidados del ficus elástica es estar atentos a las plagas. Cuando se cultiva en interior, es más que habitual que la araña roja y la cochinilla se fijen en ella. Al igual que en otras plantas, tendremos que plantearnos eliminar las plagas desde el primer síntoma de ellas en nuestra planta.

Dejamos para el final dos cuidados del ficus elástica que responden más a cuestiones estéticas que a necesidades de la planta. Por un lado, tendremos que entutorarla. Dado que es una planta de gran crecimiento vertical, tenderá a tumbarse por el peso si está plantada en maceta. Por otro, agradece una limpieza cada cierto tiempo de sus hojas. Suelen acumular polvo y, más allá de cuestiones estéticas, este puede ser una barrera para que la planta absorba la luz que necesita. Un buen motivo para mantener sus hojas aseadas.
TENER UN FICUS ELÁSTICA EN EXTERIOR
Aunque es poco sabido, el ficus elástica es un árbol. Algo que suele sorprender, ya que estamos acostumbrados a que su cultivo sea dentro de casa. Sin embargo, esto nos da una pista de cómo es su crecimiento. Con las condiciones adecuadas, es más que probable que la planta crezca a buen ritmo. Algo que, de querer cultivarla en interior, nos obligará a podarla por la parte superior para promover que su crecimiento sea a lo ancho.
Sin embargo, si queremos tenerla en exterior y dejarla crecer libremente, es imprescindible que seamos cuidadosos. Aunque puede soportar temperaturas bajas hasta los 0 grados, lo cierto es que no tolera las heladas. Un hecho que nos obligará a tenerla siempre resguardada de ellas.
Pero para poder cultivarla en exterior, es imprescindible que la planta viva un periodo de aclimatación. Uno de los cuidados del ficus elástica a tener en cuenta es que no lleva nada bien los cambios bruscos de temperatura. De hecho, de estar sometido a uno, la planta nos lo hará saber haciendo caer sus hojas. Por esta razón, si queremos tenerla en exterior, lo ideal es que lo hagamos de una manera paulatina hasta que se aclimate por completo.

Tanto si la plantamos en exterior como si la trasplantamos de la maceta original, es recomendable utilizar un abono para plantas verdes durante al menos seis meses. Con una aplicación cada 15 días, estaremos ayudando a la planta a crecer en condiciones en su nueva ubicación. Un abonado que tendremos que detener en caso de que comience la época de invierno.
Y, ahora que conoces los cuidados del ficus elástica, ¿te animas a incluirla en la decoración verde de tu casa?

