Es una de las plantas de interior más agradecidas que existen y una de las más utilizadas en floristería como relleno. No solo es llamativa: añadido, los cuidados de la Esparraguera son tan fáciles como asumibles incluso para quienes se inician en cuidar plantas. Y el motivo por el que podemos planteárnosla incluso si nos iniciamos en la jardinería es sencillo. Además de su carácter rústico, es resistente a la sequía. Un detalle ideal para quienes suelen olvidarse de regar.
Originaria de Sudáfrica, es una planta perenne perfectamente aclimatada a vivir en nuestros interiores. Su principal característica radica en la singular distribución de sus tallos. Finos y verticales, sus ramas son alargadas y, según la variedad, pueden presentar incluso un aspecto plumoso. Aunque su crecimiento es vertical y puede llegar a alcanzar un metro de altura, lo cierto es que la disposición de sus tallos en horizontal hace que sea una planta con volumen. A pesar de que florece incluso en interior, su floración en tonos blancos o rosas y de pequeño tamaño no es su principal atractivo. Lo que sí lo es: el verde intenso de sus características hojas que, en algunas variedades, se confunden con las del helecho.
Pero veamos cuáles son los cuidados de la Esparraguera para disfrutar de una de las plantas verdes más desconocidas y hermosas que existen.
- CUÁLES SON LOS CUIDADOS DE LA ESPARRAGUERA
- 1. Ubicación luminosa, importante para su bienestar
- 2. Suelo húmedo y bien drenado, clave en los cuidados de la Esparraguera
- 3. Temperatura media, vital para su supervivencia
- 4. Riego regular y humedad ambiental, dos tareas para conocer a fondo
- 5. Abonado a partir de primavera, uno de los cuidados de la Esparraguera que no debemos desatender
- 6. Poda y trasplante, solo cuando sean necesarios
- 7. Plagas, conoce sus enemigos
CUÁLES SON LOS CUIDADOS DE LA ESPARRAGUERA
Como decíamos, los cuidados de la Esparraguera no revisten una gran complicación pero no perdamos de vista algo fundamental: son sumamente específicos, y debemos cumplirlos a rajatabla. Algo que es posible conociéndola más a fondo en un detalle vital para su supervivencia. Los tallos, que solemos confundir con hojas, nacen de pequeños bulbos subterráneos en los que esta planta guarda sus reservas de agua. Un aspecto que no podemos pasar por alto, especialmente en lo que respecta a su riego.

Tan importante como esto es saber un par de rasgos característicos más. Por un lado, es fundamental saber que la Esparraguera es una planta de crecimiento rápido y que es posible propagarla por división. Algo que nos facilita tener, a partir de una planta madre, réplicas de ella. Tan importante como esto es conocer otro aspecto fundamental. Las flores de la Esparraguera se transforman en pequeñas bayas que, además de no ser comestibles, son tóxicas. Por eso y para evitarnos sustos y disgustos, tendremos que evitar incluirla en nuestra colección de plantas si hay niños o animales en nuestra casa.
1. Ubicación luminosa, importante para su bienestar
Es el punto de partida en los cuidados de la Esparraguera. Para velar por su bienestar y su característico color, lo ideal es situarla en un espacio muy luminoso fuera del alcance del sol directo. En este caso y sin nos preguntamos cómo saber si a una planta le falta luz es sencillo de detectar. Si comprobamos que nuestra planta cambia la intensidad de su tono o que sus ramas se alargan, nos estará indicando que no es el sitio ideal para ella. De la misma manera si sufre un exceso de luz también nos lo hará saber: sus tallos tendrán una tonalidad amarilla.
Si la cultivamos en exterior, algo posible solo en climas cálidos, lo ideal es colocarla en una ubicación de semisombra.
2. Suelo húmedo y bien drenado, clave en los cuidados de la Esparraguera
Ofrecerle a nuestra Esparraguera el suelo que necesita es fundamental para disfrutar de ese espectacular crecimiento que suele tener. Para ello, lo ideal es un sustrato para plantas verdes que garantizará mantener ese grado constante de humedad que necesita sin excesos.

Y este punto es crucial. Dado que sus tallos nacen de los bulbos que hablábamos, es fundamental que el sustrato sea drenante para evitar los encharcamientos. Y sí: hacerle un buen drenaje en la base de la maceta con arlita es algo que debemos mimar para evitarlos.
3. Temperatura media, vital para su supervivencia
Como decíamos, cultivar la Esparraguera en exterior es posible únicamente si vivimos en un clima en el que las temperaturas nocturnas no bajen nunca de los 10 grados. Y es que, por debajo, la vida de nuestra planta puede verse seriamente comprometida.
El abanico de temperatura ideal para ella es entre los 13 y los 20 grados. Con más de 21 grados, tendremos que garantizar una buena humedad ambiental.
4. Riego regular y humedad ambiental, dos tareas para conocer a fondo
Empecemos por el riego: uno de los cuidados de la Esparraguera más importantes y más delicados. Como decíamos, necesita un sustrato siempre mínimamente húmedo especialmente en meses de primavera. Sin embargo no confundamos términos: esto no significa regar sin control pero sí de forma regular. Y lo que sí es fundamental: comprobar el estado del sustrato antes de hacerlo. ¿Y qué pasa si olvidamos regar? No será grave: como decíamos, la Esparraguera tiene la capacidad de almacenar agua en sus bulbos y puede resistir un periodo breve de sequía.
También es importante ofrecerle una buena humedad ambiental, especialmente en meses de calor, que podemos conseguir pulverizando sus tallos. No solo revertirá en positivo en su color: también es fundamental para evitar la aparición de plagas.
5. Abonado a partir de primavera, uno de los cuidados de la Esparraguera que no debemos desatender
Es la estación en la que nuestra Esparraguera se desarrollará con más energía. Por eso es importante ofrecerle una buena pauta de fertilizante que renueve los nutrientes y le dé a nuestra planta lo que necesita para desarrollarse.

Para conseguirlo, lo ideal es aplicar un abono líquido para plantas verdes diluido en el agua de riego cada 15 días.
6. Poda y trasplante, solo cuando sean necesarios
Dos de los cuidados de la Esparraguera que solo tendremos que aplicar cuando nuestra planta nos indique que los necesita. En el caso de la poda, solo tendremos que aplicarla si detectamos tallos secos, sin follaje o que hayan adquirido una tonalidad marrón. En este caso, lo ideal es podar al ras del tallo.
Respecto al trasplante: su ritmo de crecimiento en superficie es paralelo a su desarrollo radicular. Por eso, cada máximo dos años tendremos que procurarle un buen trasplante a nuestra Esparraguera con vistas a que las raíces se mantengan oxigenadas y tengan espacio para crecer.
7. Plagas, conoce sus enemigos
A pesar de ser una planta sumamente resistente, si no seguimos de forma rigurosa los cuidados de la Esparraguera es probable que las plagas hagan acto de presencia.

¿Y cuáles son sus enemigas? Si le falta humedad ambiental, es habitual que aparezca la araña roja. Además y si no cumplimos con los cuidados de la Esparraguera, puede verse atacada por cochinilla algodonosa y pulgón. Unas malas compañeras que debemos atajar cuanto antes con un insecticida específico.
Y con estos cuidados, ya puedes disfrutar plenamente de la Esparraguera. Una planta que solo te dará alegrías.
