
Cuando nos planteamos iniciar a los peques de la casa en la tenencia responsable de un animal, las llamadas tortugas de Florida suelen ser uno de los elegidos. Son unos animales sencillos de mantener, siempre y cuando conozcamos algo fundamental: cuáles son los cuidados de la tortuga de agua.
Porque, a pesar de lo que se suele creer y por más rústicas que sean, esta especie de tortugas demandarán una serie de requisitos para crecer con salud y bienestar que podemos darle siempre y cuando los conozcamos. Y, como sucede con cualquier animal, les dediquemos un poco de tiempo.
Antes de entrar en los detalles de los cuidados de la tortuga de agua, es importante saber que pueden crecer hasta alcanzar un tamaño significativo, hasta 30 centímetros en su etapa adulta, que nos obligará a adecuar las dimensiones de su acuario o terrario a él. Y no solo eso: tampoco podemos perder de vista que, siguiendo a rajatabla los cuidados de la tortuga de agua, pueden estar con nosotros durante décadas. Algo que conviene valorar antes de incluirlos en nuestra familia.
- CUIDADOS DE LA TORTUGA DE AGUA: LOS IMPRESCINDIBLES PARA SU SALUD
- 1. Su espacio, una combinación de agua y «tierra»
- 2. El agua, tratada y nunca directamente del grifo
- 3. La temperatura, otro factor clave en los cuidados de las tortugas de agua
- 4. La luz, otro aspecto crucial en el cuidado de tortugas de agua en casa
- 5. La alimentación, un punto vital en los cuidados de las tortugas de agua
- Alimentar a nuestras tortugas en un recipiente aparte, un truco para su mantenimiento
- 6. El mantenimiento de su espacio
CUIDADOS DE LA TORTUGA DE AGUA: LOS IMPRESCINDIBLES PARA SU SALUD
1. Su espacio, una combinación de agua y «tierra»
Como buen animal acuático, el agua será su medio de vida por excelencia. A pesar de que estas tortugas pasan buena parte de su vida a remojo, lo cierto es que los galápagos demandan en su hábitat un espacio seco para tomar el sol o descansar.
Algo que no podemos pasar por alto son las dimensiones del espacio de nuestra tortuga de agua. Con vistas al medio plazo, lo ideal es elegir un receptáculo de entre 80 centímetros y un metro de largo; y de entre 30 y 50 centímetros tanto de alto como de ancho. De esta manera y aunque al principio sean muy pequeñas, podremos optimizarlo cuando comiencen a crecer. Aunque son muchos quienes decoran el fondo de las tortugueras o acuarios con grava para peces o plantas, hay que tener en cuenta que estos accesorios también tendremos que limpiarlos.

2. El agua, tratada y nunca directamente del grifo
Algo bastante lógico en lo que, habitualmente, no solemos reparar es que no podemos utilizar agua del grifo con nuestra tortuga de agua. No perdamos de vista que elementos como el cloro, habituales en el agua potable, pueden dañar a nuestras tortugas de agua por lo que tendremos que utilizar un producto acondicionador que nos permita minimizar cualquier riesgo para ellas.

3. La temperatura, otro factor clave en los cuidados de las tortugas de agua
Las tortugas de agua son animales de procedencia tropical. Un detalle que nos da muchas pistas sobre sus necesidades de temperatura. Y es que, más allá de tenerlas en una habitación que no esté fría, tendremos que cuidar que la temperatura del agua esté siempre y de forma estable entre los 24 y los 28 grados. Para conseguirlo, lo ideal es incorporar a la tortuguera un calentador de agua con termostato que nos permita controlar en todo momento a cuánto esta el agua.

Tan importante como esto es ofrecerle a nuestra tortuga de agua un punto cálido en la zona seca, el área terrestre de su tortuguera. Para ello, tendremos que utilizar una lámpara de calor que permita que en esa zona concreta nuestra tortuga cuente con temperaturas superiores a 30 grados.
4. La luz, otro aspecto crucial en el cuidado de tortugas de agua en casa
Y en el que tampoco solemos reparar. Íntimamente ligado con o anterior, las tortugas de agua deben recibir una buena dosis de sol diariamente por una cuestión de salud. La luz es fundamental para que la tortuga sintetice vitamina D3 y fije el calcio, crucial tanto para sus huesos como para su caparazón.
Por ello, es conveniente utilizar una luz UVB que utilizaremos para evitar que nuestro reptil acuático sufra dolencias como la enfermedad metabólica ósea.
5. La alimentación, un punto vital en los cuidados de las tortugas de agua
Tan importante como desconocido. Solemos saber que las tortugas de agua son animales omnívoros pero desconocemos que su dieta debe estar adecuada a su edad. O, dicho de otro modo, que la proporción entre proteína y vegetales cambia en función del momento vital de la tortuga. Y no: por más que lo creamos, las tortugas de agua no se alimentan únicamente de camarones desecados. Es más: si la dieta de nuestra tortuga de agua está basada únicamente en ellas, le estaremos generando un serio problema de nutrición ya que tendrá una carencia de nutrientes tan importantes como el calcio, la fibra y otras vitaminas.

Mientras las tortugas jóvenes demandan mucha más proteína, motivo por el que se las suele alimentar con piensos para tortuga; las tortugas de agua adultas necesitan consumir más vegetales y frutas. Así hortalizas como el calabacín o la zanahoria, hojas verdes, trozos de manzana o, incluso, plantas acuáticas deben formar parte de su dieta para cuidar de su salud.
También es importante un aporte de calcio: algo que podremos conseguir ofreciéndoles un bloque de calcio.

Alimentar a nuestras tortugas en un recipiente aparte, un truco para su mantenimiento
Para evitar que la comida pueda pudrirse y provocar la aparición de bacterias, tenemos dos opciones. O bien retiramos todos los restos de comida una vez acaben de comer o bien sacamos a nuestras tortugas a un recipiente de buen tamaño para alimentarlas. De esta manera, además de cuidar del mantenimiento del agua, estaremos garantizando que nuestros animales están alimentándose en un agua limpia. Recuerda que este agua también debe haber sido previamente tratada.
6. El mantenimiento de su espacio
Una de las claves de salud de la tortuga galápago es el mantenimiento del agua. Una que ellas mismas suelen manchar de manera habitual especialmente tras comer, ya que las deposiciones de las tortugas de agua enturbian el agua. Esto no solo provoca mal olor si no se mantiene de forma regular. Además puede ser un foco de infecciones tan graves como la salmonela, enfermedades respiratorias, infecciones de ojos o caparazón y hongos. Una razón de peso para que incorporemos un filtro de agua de alto rendimiento y sigamos una pauta regular de mantenimiento del agua.

Para garantizar que nuestras tortugas de agua están en condiciones óptimas, tendremos que marcarnos la siguiente pauta de mantenimiento:
- Cambio parcial de agua: con carácter semanal, tendremos que renovar entre un 25% y un 30% del agua
- Cambio total del agua: una vez cada 15 días, cambiaremos por completo el agua. Además, también lavaremos a fondo toda la tortuguera. De forma paralela, aprovecharemos para revisar y limpiar el filtro. Es importante no utilizar jabones para estas tareas
Y ahora que sabes lo que supone el cuidado de tortugas de agua en casa ¿te animas a tener una?