Es una de las plantas por excelencia del frío porque precisamente con él es cómo logra florecer. Una compañía natural que podemos disfrutar si conocemos los cuidados del Ciclamen y, además, descubrimos cómo alargar un poco más su floración. Porque, y aunque es poco sabido, si le damos a la planta lo que necesita sus flores pueden acompañarnos incluso durante cuatro meses.
Y es que, más allá de conocer los cuidados del Ciclamen, queremos que descubras cuáles son los pormenores para hacer que disfrutes todavía más de esta planta de invierno. Una que es perfecta tanto para interior como para exterior, y que no nos demandará mucha atención más allá de las pautas básicas que precisa para mantener sus flores.
Así que, si eres amante de esta sencilla y preciosa floración, acompáñanos en este post y descubre los sencillos consejos de cuidados del Ciclamen en flor que te proponemos para que su colorido te acompañe en los días de frío.
5 CUIDADOS DEL CICLAMEN PARA DISFRUTAR MÁS DE SUS FLORES
Aunque es poco sabido, el Ciclamen es una planta oriunda de la zona Mediterránea oriental; y son precisamente estos orígenes lo que marcan sus ciclos vitales. Acostumbrada a habitar en las áreas boscosas de estas regiones, la meteorología a la que está acostumbrada es la que marca de manera natural los cuidados del Ciclamen.
Unos que no hacen otra cosa que replicar, de manera artificial, las condiciones que estas plantas viven en la Naturaleza, que no son otra cosa que las idóneas para su crecimiento y floración, de larga duración cuando lo hace sin intervención de la mano humana.
Así, veamos cinco cuidados del Ciclamen claves para recrear, en la medida de lo posible, su vida en su entorno natural:
1. Cuidar la temperatura
Como buena planta de invierno, este hecho es una auténtica guía para entender que entre los cuidados del Ciclamen tenemos que controlar especialmente la temperatura. Antes mencionábamos que es una planta que podemos tener tanto en exterior como en interior, pero aún así hay que tener en cuenta una consideración importante si queremos que sus flores duren.
Marcada por esa meteorología mediterránea, el Ciclamen florece en invierno que es cuando se dan las lluvias en esta zona. Si la planta está expuesta a temperaturas por encima de 16 grados, puede interpretar que ha llegado su periodo de descanso y tirar las flores. Por este motivo, si vamos a cultivar el Ciclamen en interior tendremos que buscarle una ubicación lejos de fuentes de calor y habitaciones cálidas. Por esta razón es más que habitual ver estas plantas en las cocinas, que suelen contar con menos temperatura que el resto de la casa.
3. Luminosidad pero nunca sol directo
Tanto en época de floración como el resto del año, el Ciclamen no tolera el sol directo así que tendremos que evitárselo si no queremos ver cómo las hojas se queman. Añadido, en época de floración puede interpretar este exceso de sol de manera errónea; o, lo que es lo mismo, pensando que es verano y que no es momento de echar sus flores.
Por esta razón, tanto en interior como en exterior, los cuidados del Ciclamen en flor imponen buscar un lugar luminoso pero sin incidencia solar directa.
3. Riego por inmersión
El Ciclamen es una planta bulbosa y, como tal, uno de sus mayores enemigos es el exceso de riego. Este aspecto no solo puede provocar que la flor acelere la caída de las flores, sino que añadido puede comprometer seriamente su salud: si el bulbo del que nace el Ciclamen se encuentra encharcado, la planta comenzará a morir.
Por eso y si queremos prolongar sus flores, entre los cuidados del Ciclamen tendremos que contemplar hacer un riego por inmersión. Gracias a esta técnica, en la que sumergiremos la maceta en un recipiente con agua durante aproximadamente un cuarto de hora para que la planta pueda absorber lo que necesite, estaremos favoreciendo que el Ciclamen esté hidratado pero sin excesos.
Una vez terminado el riego, lo ideal es colocarlo sobre un plato con gravilla o marmolina, que ayudará a drenar el agua y evitar el contacto con las raíces.

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Y, dado que nuestra intención es prolongar la floración, un consejo para este cuidado del Ciclamen: regar con agua templada. Estos grados de más permitirán evitar que la planta, que está a una temperatura menor, sufra un shock térmico y, como reacción, pueda tirar las flores.
Y ¿cuándo es el momento de volver a regar? Cuando notemos que el sustrato comienza a secarse. El Ciclamen no es amante del exceso del agua, pero sí de la humedad.
4. Abono solo antes de florecer
Cuando observemos que nuestro Ciclamen ha comenzado a sacar los botones de flor, es el momento de ayudarle a florecer con un fertilizante específico para plantas en flor.

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Podemos aplicarlo tanto de manera granulada como en el riego, siendo esta segunda opción una alternativa de emergencia si queremos nutrir la planta y hemos detectado que los botones están comenzando a abrirse.
5. Podar con cuidado las flores marchitas
Dado que es una floración de largo recorrido, nos encontraremos con que algunas flores comienzan a decaer hasta morir.
Para evitar que sean un desgaste para la planta y que esta concentre sus energías en mantener tallos muertos en lugar de florecer o mantener las flores todavía vivas, entre los cuidados del Ciclamen tenemos que anotarnos retirar siempre las flores cuando comiencen a estropearse.
Pero ¡cuidado! Los tallos de esta planta se cortan con facilidad, por lo que o realizamos esta labor con cuidado o podemos estropear tallos sanos en flor.
Y tú ¿cuáles de estos cuidados del Ciclamen pones en práctica para prolongar la vida de sus preciosas flores? ¡Cuéntanoslo!
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