Guardar semillas de tus propias plantas de flor es una de las tradiciones más populares del mundo de la jardinería. Una tarea que nos permite alargar la vida de nuestras plantas al tiempo que nos da la oportunidad de mimar todo el proceso de una forma más consciente. Aún no siendo la esencia de la tarea, la sostenibilidad también es clave en esto: recoger y conservar semillas es una forma respetuosa de cuidar nuestro entorno.
Sin embargo y a pesar de ser una práctica tan tradicional, saber guardar semillas de un año para otro correctamente es algo que incurre en un buen número de errores que las estropean y las hacen inservibles. Unos que hoy queremos subsanar con una pequeña guía de cómo guardar semillas paso a paso para que, una vez sepamos cómo sembrar una planta correctamente, disfrutemos una temporada más de nuestras plantas.
- CÓMO GUARDAR Y CONSERVAR SEMILLAS DE PLANTAS CON FLOR CON ÉXITO
- 1. Cuándo es el mejor momento para recoger semillas
- 2. Cómo recogerlas correctamente
- Elige las plantas adecuadas para recoger semillas
- Deja a la flor terminar su ciclo
- Corta las flores y recolecta con cuidado
- Saca las semillas
- Límpialas
- 3. Cómo secar nuestras semillas para que duren el año entero
- 4. Cómo guardar semillas para que aguanten en perfecto estado
- Recuerda etiquetarlas, crucial a la hora de guardar semillas
- ¿CUÁLES SON LAS SEMILLAS DE FLOR MÁS FÁCILES DE GUARDAR?
CÓMO GUARDAR Y CONSERVAR SEMILLAS DE PLANTAS CON FLOR CON ÉXITO
1. Cuándo es el mejor momento para recoger semillas
El momento de la recolección es uno de los más delicados y fundamental para que nuestras semillas prosperen. De hecho, un error habitual es recolectar semillas antes de tiempo. Algo que suele ser sinónimo de que no germinen cuando volvamos a plantarlas.
La mejor manera de saber cuándo es el momento ideal es cuando las semillas estén completamente maduras. Algo que suele suceder cuando la planta se ha marchitado por completo, el fruto o cápsula de semillas ha adquirido tonos marrones o tiene aspecto seco; o la estructura que resguarda las semillas comienza a abrirse por sí misma de forma natural.
2. Cómo recogerlas correctamente
Y aquí está el meollo de la cuestión ya que, para recolectar semillas con éxito, tendremos que tener en cuenta varios aspectos.
Elige las plantas adecuadas para recoger semillas
La calidad de las semillas depende, en gran medida, de la salud de la planta. Por eso y para garantizar que prosperen, lo ideal es retirarlas de plantas sanas que tengan una buena floración. Evita siempre recolectar semillas de plantas enfermas o que hayan sufrido alguna plaga: podría transmitirse en futuras plantas.
Deja a la flor terminar su ciclo
No te precipites ni creas que, cortándolas, acelerarás el proceso de secado. La mejor manera de que una flor se seque por completo es siempre en la propia planta.
Corta las flores y recolecta con cuidado
Para retirar las flores, utiliza siempre tijeras desinfectadas. Corta la flor siempre en un día sin humedad y colócala después sobre un papel o bandeja que nos ayude a recolectar las semillas que caigan.
Saca las semillas
Mientras en el caso de algunas flores basta con frotar suavemente para que las semillas se desprendan, en otros casos tendremos que abrir la cápsula para liberarlas o sacudirla.
Límpialas
Elimina los restos de pétalos, hojas o cualquier otra suciedad que pueda haber en las semillas. Este gesto tan sencillo nos permitirá evitar que los hongos puedan arruinarlas.

3. Cómo secar nuestras semillas para que duren el año entero
Y llegamos a uno de los detalles fundamentales para que guardar semillas sea sinónimo de que prosperen cuando las plantemos al año siguiente. Antes de conservarlas es imprescindible dejarlas secar por completo durante entre 7 y 15 días según su tamaño. Una semilla guarda una cantidad importante de humedad en su interior: un auténtico enemigo de la conservación.
Tan importante como el tiempo es cómo hagamos el secado. Para conseguirlo, lo ideal es colocar las semillas sobre un papel absorbente en un espacio seco, ventilado y sin sol directo.
4. Cómo guardar semillas para que aguanten en perfecto estado
Una vez que nuestras semillas estén completamente secas, es momento de almacenarlas. Para conseguirlo y que guarden toda su esencia viva, tendrán que estar protegidas de la humedad, la luz y el calor. También es importante que el lugar en el que las almacenemos tenga una temperatura fresca y estable.
Mientras para algunas personas los sobres de papel son aliado para conservar semillas, cuando éstas son de gran tamaño o vivimos en un clima húmedo es recomendable utilizar frascos de cristal de cierre hermético. Evita utilizar bolsas de plástico ya que, incluso si mimamos el espacio en el que las almacenemos, es muy probable que la condensación las estropee.
Recuerda etiquetarlas, crucial a la hora de guardar semillas
Aunque pensemos que podemos acordarnos de una temporada para otra, la realidad es que no es tan sencillo. Si etiquetamos nuestras semillas, indicando tanto el nombre como el color de la planta y la fecha de recolección, será mucho más sencillo volver a sembrar.
¿CUÁLES SON LAS SEMILLAS DE FLOR MÁS FÁCILES DE GUARDAR?
Cuando nos iniciamos en guardar semillas, lo ideal es optar por plantas con flor que nos faciliten la tarea. O, dicho de otra manera, flores que tengan semillas grandes y fácilmente identificables.
En la lista de las más comunes están las siguientes plantas de exterior, que se caracterizan por tener semillas resistentes y agradecidas con el proceso de conservación:
- Caléndula: sus semillas se desprenden solas
- Zinnia: tiene semillas visibles
- Capuchina: semillas de buen tamaño
- Cosmos: sus semillas, alargadas y bien formadas, se identifican con facilidad
- Girasol: semillas grandes y visibles
Si vamos experimentando y somos capaces de guardar semillas con éxito, hay otras plantas con flor que también son ideales para ello:
- Petunias: sus semillas son pequeñas pero muy abundantes
- Tagetes: las cápsulas se abren fácilmente
- Alhelí: vainas secas muy claras
- Rudbeckia: semillas muy visibles en el centro de la flor
- Verbena: produce muchas semillas de pequeño tamaño
Ahora que sabes cómo guardar semillas ¿te animas a recogerlas en tu jardín?




