Es una de las plantas de interior más populares y, además, ideal para quienes se inician en cuidar plantas o buscan una de bajo mantenimiento. Ya sea por cualquiera de estas razones o por su belleza sencilla, conocer los cuidados de la planta cinta o malamadre es clave para disfrutar de ella plenamente. Y es que merece la pena cumplir con sus pocas exigencias para decorar con su característico follaje de hojas finas en las que blanco y distintos tonos de verde se combinan a la perfección.
A pesar de su origen sudafricano, la planta cinta o malamadre ha tenido la increíble capacidad de adaptarse a distintos climas y condiciones. Sin embargo, es importante saber que solo ofreciéndole lo que necesita nos regalará otra de sus virtudes: su crecimiento rápido. Una característica que nos permite disfrutar, en poco tiempo, de una planta frondosa muy habitual en hogares y oficinas pero, también, en jardines de climas templados con sombra parcial.

Además de conocer los cuidados de la planta cinta es importante saber otro detalle crucial. Si compartimos nuestra vida con mascotas, conviene saber algo importante. Aunque no forma parte de la lista de plantas tóxicas para gatos, ingerida en exceso puede ser venenosa para ellos y causar vómitos o diarrea. Una razón de peso para mantenerla en un lugar elevado, fuera del alcance de nuestro minino.
- CUIDADOS DE LA PLANTA CINTA: QUÉ NECESITAS SABER
- 1. La luz, uno de los cuidados más versátiles de la planta cinta
- 2. La temperatura, un aspecto que debemos vigilar
- 3. El riego y la humedad ambiental, dos cuidados de la planta malamadre que debemos mimar
- 4. El abonado, regular en meses de crecimiento
- 5. El trasplante
- 6. Las plagas, poco habituales
- 7. La reproducción, el motivo por el que esta planta tiene tantos nombres
CUIDADOS DE LA PLANTA CINTA: QUÉ NECESITAS SABER
Dejando a un lado los cuidados de la planta cinta, hay otros buenos motivos para elegir esta belleza verde. En lo que respecta a sus hojas, su disposición en forma de roseta con estolones colgantes hacen del ella una imprescindible en la lista de plantas de interior colgantes fáciles de cuidar. Algo tan interesante como saber que, dándole a la planta cinta los cuidados que precisa, nos regalará su preciosa floración blanca.

Al margen de su carácter ornamental y de ser una de esas plantas para tener en casa que tendría tu abuela, hay que conocer otra de sus virtudes. La planta cinta es, según la NASA, una de las plantas purificadoras que limpiarán el aire de tu hogar de toxinas como el formaldehído y el monóxido de carbono. Dos grandes enemigos de nuestra salud que, aunque no lo sepamos, están mucho más presentes de lo que creemos en interiores.
1. La luz, uno de los cuidados más versátiles de la planta cinta
Aunque es e orígenes africanos, la cinta es una planta que se adapta sin complicaciones a espacios de semisombra con poca luz. Algo que repercutirá en su crecimiento, que puede ser más lento, y en el brillo de sus hojas.
Sin embargo y a pesar de esta capacidad de adaptación, lo ideal es tenerla en un espacio con iluminación abundante y de carácter indirecto. Dos detalles que hacen de ella una candidata perfecta para estar cerca de una ventana aunque recibiendo siempre luz tamizada a través de una cortina. Si recibiera sol directo, sus hojas se podrían quemar.
2. La temperatura, un aspecto que debemos vigilar
Es, de hecho, uno de los cuidados de la planta malamadre y el motivo por el que la cultivamos en interiores. La temperatura idónea para esta preciosa planta verde está entre los 18 y los 25 grados. En lo que respecta al frío, hay que saber que es muy resistente y puede estar expuesta incluso a 0 grados aunque a partir de -2 comienza a sufrir. Algo que se traduce en sus hojas se pueden aclarar.
3. El riego y la humedad ambiental, dos cuidados de la planta malamadre que debemos mimar
Importante. La planta cinta tiene capacidad de almacenar agua en sus raíces por lo que, para evitar provocar su pudrición y su muerte, tendremos que regar de forma constante pero moderada. El momento de hacerlo en meses de verano es una vez se ha secado la capa superficial del sustrato. Una pauta que habrá que descender en invierno, cuando será bastante con un único riego a la semana.
Tan importante como regar moderadamente es mantener una buena pauta de humedad ambiental. Durante los meses de frío y para contrarrestar los efectos de la calefacción, bastará con crearle una atmósfera húmeda. Sin embargo, en los meses de verano conviene pulverizar sus hojas.

4. El abonado, regular en meses de crecimiento
Uno de los cuidados de planta malamadre fundamentales durante los meses de primavera y verano. Es en esta época del año cuando nuestra planta se desarrollará y, para ello, necesita de nuestra ayuda. Lo ideal es abonar cada dos semanas utilizando un abono líquido para plantas verdes.
Con la llegada del otoño, suspenderemos el abonado.
5. El trasplante
Cómo trasplantar una planta correctamente es una de las consultas más habituales sobre esta tarea aparentemente sencilla. En el caso de la planta cinta, lo idóneo es trasplantar en meses de primavera o verano cada dos años o cuando las raíces comiencen a sobresalir por los agujeros.

Además de saber cuándo hacerlo es fundamental elegir correctamente el espacio de plantado. La planta cinta necesita un suelo ligero y bien drenado, por lo que lo ideal es utilizar una mezcla de sustrato para plantas verdes y perlita.
6. Las plagas, poco habituales
En líneas generales, la cinta es una planta que con los cuidados adecuados presenta una resistencia natural a las plagas. Sin embargo, si no cuidamos de su bienestar algunas como pulgón, araña roja o cochinilla algodonosa pueden hacer acto de presencia.
Además y si nos excedemos con el riego, es más que probable que sufra un ataque de hongos. Una enfermedad que conviene atajar tan pronto la detectemos.

7. La reproducción, el motivo por el que esta planta tiene tantos nombres
Aunque el nombre popular de esta planta es cinta, lo cierto es que también se la conoce como malamadre o planta lazos de amor. Dos nombres que se deben a otra de las bondades de esta planta: su increíble capacidad de reproducción gracias a los hijuelos que genera con los cuidados adecuados.
Estos hijuelos, que crecen en estolones, se separan de forma sencilla de la planta madre permitiendo la propagación de la planta de forma sencilla. Para sacarlos adelante, bastará con plantarlos directamente en tierra colocando nuestra nueva planta en un espacio bien iluminado para que arraigue; o, si lo preferimos, desarrollándolo en agua hasta que eche raíces.
¿Conocías en detalle los cuidados de la planta cinta? ¿La tienes en tu colección de plantas?
