Es una de las plantas aromáticas imprescindibles, tanto por su valor culinario como por su uso ornamental. Más allá de ser acento de carácter mediterráneo en un buen número de platos, las propiedades de la albahaca hacen que sea una planta de cabecera que conviene tener a mano. Y es que no solo podremos valernos de su aroma y sabor fresco y dulzón. También puede convertirse en nuestra mejor amiga si queremos valernos de las bondades de las plantas para mejorar nuestra vida.
Aunque forma parte de nuestra cultura de forma milenaria, lo cierto es que la albahaca es una planta que hemos adoptado. Llegaría a nuestro territorio hace más de dos siglos, en una de las rutas comerciales que procedían de India. Un detalle que conviene conocer ya que, a pesar de formar parte de nuestras plantas aromáticas, sus orígenes continúan marcando sus cuidados. Es una planta tropical y, por ende, sus demandas de calor, luz y humedad son muy específicas. Un detalle que tenemos que tener en cuenta cuando nos planteamos cómo cultivar plantas aromáticas en casa.
Tan importante como saber sus cuidados es más que interesante conocer a fondo las propiedades de la albahaca. Unas que nos descubrirán las muchas posibilidades de una planta perenne anual con una tradición medicinal y ritual.
- GUÍA RÁPIDA DE CULTIVO DE LA ALBAHACA
- 1. Necesita mucha luz
- 2. No le gusta el frío ni el viento
- 3. Demanda un sustrato rico para crecer
- 4. Necesita humedad constante pero sin excesos
- PROPIEDADES DE LA ALBAHACA: PARA QUÉ PODEMOS USARLA
- 1. Es un aliado estomacal y renal, una de las propiedades de la albahaca más importantes
- 2. La albahaca tiene propiedades calmantes y antiinflamatorias
- 3. Mejora el sistema inmune
- 4. Evita las picaduras de mosquitos, una de las propiedades de la albahaca más conocidas
- 5. Ayuda a curar infecciones respiratorias
GUÍA RÁPIDA DE CULTIVO DE LA ALBAHACA
Tan importante como saber cuáles son las propiedades de la albahaca es conocer sus claves de cultivo. Solo si nuestra planta está completamente sana podremos valernos de sus muchas virtudes en nuestro favor. Por eso y porque sus exigencias son muy específicas, conviene saber qué necesita exactamente para este en perfecto estado.

Antes de ver los detalles, es importante comprender que se trata de una planta de exterior. Es cierto que podemos tenerla dentro de casa, pero tendremos que procurar cumplir a rajatabla con todas sus necesidades. Solo así podrá prosperar debidamente.
1. Necesita mucha luz
Una premisa básica. Como decíamos, a pesar de llevar tanto tiempo en nuestras latitudes no olvida que es una planta tropical. Por ello, es fundamental que busquemos un emplazamiento con la mayor luminosidad posible pero teniendo cuidado de que reciba el sol de forma directa. Si vivimos en un clima cálido, el exceso de calor hará que se resienta.
2. No le gusta el frío ni el viento
Reiteramos: es tropical. Por eso, necesita estar en ambientes cálidos que nunca estén por debajo de los 15 grados. Por supuesto, olvidémonos de exponerla a heladas: acabarán con ella.
También es importante evitar que esté sometida a viento o corrientes de aire. No solo entorpecen su crecimiento sino que, si son reiteradas, pueden comprometer su vida.
3. Demanda un sustrato rico para crecer
Tanto si decidimos plantarla desde semillas como si optamos por el plantón. Si hay un aspecto que hemos de cuidar en su cultivo ese es, precisamente, el sustrato. Para poder crecer y, sobre todo, para mantener sus propiedades aromáticas la albahaca necesita un suelo nutrido y fértil.

Esto no solo tendremos que contemplarlo si optamos por plantarla desde semillas, usando un sustrato de semilleros. También cuando trasplantemos las plántulas a maceta o si optamos por una planta adulta. Lo ideal es que el suelo de nuestra albahaca sea rico en humus y bien aireado para evitar que las raíces se pudran. Importante saber cómo usar el humus de lombriz correctamente para que juegue a favor de nuestra planta y no en su contra.
4. Necesita humedad constante pero sin excesos
La albahaca es una planta de humedad pero no tolera los encharcamientos. Sus raíces son sumamente delicadas en este aspecto, y de verse expuestas a un exceso de riego de pudrirán sin remedio.
Más allá de que tenga un buen drenaje, la clave es regarla diariamente con poca cantidad de agua. Durante los meses de calor, podemos hacerlo incluso dos veces al día pero siempre de forma moderada y con vistas a mantener siempre ligeramente húmedo el sustrato.
PROPIEDADES DE LA ALBAHACA: PARA QUÉ PODEMOS USARLA
Ahora que ya sabemos cómo sacarla adelante, es momento de conocer las propiedades de la albahaca. Unas que se conocen hace miles de años y que han hecho de ella una planta habitual en remedios naturales, fórmulas medicinales e, incluso, rituales espirituales. Es tal su peso místico que la albahaca es considerada por el feng shui como una planta que atrae la energía positiva.
Veamos algunos de los usos que podemos darle, más allá de los que ya conocemos en la cocina.
1. Es un aliado estomacal y renal, una de las propiedades de la albahaca más importantes
Es, sin duda, el uso más habitual que se le ha dado a esta planta a lo largo de la historia. Por un lado, el té de albahaca se suele emplear para calmar dolencias estomacales que van desde la digestión pesada a los gases, pasando por atenuar las náuseas.
Pero, además y gracias a sus aceites esenciales, es un potente diurético. Se le atribuye la capacidad de aliviar la retención de líquidos y favorecer la expulsión de toxinas.
2. La albahaca tiene propiedades calmantes y antiinflamatorias
El increíble poder medicinal de la albahaca radica en sus aceites esenciales. Unos que son responsables de su característico aroma. Y es precisamente por ello por lo que es una planta que podemos considerar anti estrés. Su perfume mejora la relajación y favorece el sueño, tanto si lo empleamos como aromaterapia como si lo utilizamos para masaje.
Pero además de esto y gracias a esos aceites, la albahaca también es un potente antiinflamatorio. No solo calma las migrañas y los dolores articulares: también es perfecta para dolores ciáticos.
3. Mejora el sistema inmune
Es rica en antioxidantes, por lo que favorece la estimulación del sistema inmunológico. Gracias a sus compuestos químicos naturales, se estimula la producción de anticuerpos.
4. Evita las picaduras de mosquitos, una de las propiedades de la albahaca más conocidas
Aunque a nosotros su aroma nos parezca irresistible, no sucede lo mismo con uno de los incómodos visitantes del verano: los mosquitos. No toleran su olor, por lo que la albahaca siempre está en la lista de plantas repelentes de insectos de las que podemos valernos para alejarlos.
Gracias a ella, las moscas tampoco harán acto de presencia. La clave: colocar la albahaca en la ventana para evitar que entren en nuestra casa.
5. Ayuda a curar infecciones respiratorias
Combinada con otras hierbas, puede combatir la tos, la faringitis y la bronquitis. No sana como tal, pero sí mitiga muchos de los síntomas propios de estas afecciones.
¿Te animas a aprovechar las propiedades de la albahaca? ¡No te arrepentirás de ello!


