Es un animal que despierta auténtica fascinación, por la singularidad de su cuerpo, y simpatía por su aparente perenne sonrisa. Cada vez más popular entre los amantes de las mascotas, tener uno pasa por conocer en detalle los cuidados del ajolote. Y es que, por más que tengamos experiencia en tener anfibios o que seamos apasionados de la acuariofilia, las características peculiares de este animal obligan no solo a conocer a fondo sus necesidades sino, también, a plantearnos si podemos disfrutarlo entre nuestras mascotas.
Querer tener un ajolote como mascota es algo casi irresistible. Su apariencia de dragón acuático y su característico aspecto, a medio camino entre un renacuajo y un adulto, son motivos más que suficientes para enamorarse de estas criaturas. Y no, en suma no es complicado tener un ajolote en un acuario. Pero para hacerlo con salud debemos comprender que estos anfibios originarios de los lagos de México tienen exigencias sumamente específicas. Unas que debemos cumplir para velar por su bienestar.
Tan importante como esto es tener algo claro que podríamos, incluso, incluir en la lista de cuidados del ajolote. Este anfibio tan singular no es un animal para manipular o molestar sino, más bien, para observar. Un detalle que debemos tener en cuenta especialmente si nos planteamos que sea mascota para niños pequeños, quienes no se caracterizan por la paciencia que estos animales requieren.
- ¿QUÉ ES EXACTAMENTE UN AJOLOTE Y CÓMO ES?
- Su piel, una singularidad que merece un punto y aparte
- CUIDADOS DEL AJOLOTE COMO MASCOTA
- 1. Cómo debe ser el acuario para un ajolote, punto de partida imprescindible
- La temperatura, un factor que debemos vigilar
- La calidad del agua, clave en los cuidados del ajolote
- La iluminación, tenue y la justa para las plantas
- La decoración del acuario, otro aspecto importante
- 2. La alimentación del ajolote, crucial para su salud
- Cada cuánto hay que alimentar a un ajolote
- ¿SE PUEDE INTEGRAR UN AJOLOTE EN UN ACUARIO SIN INCONVENIENTES?
- Con peces: mala idea
- Con congéneres: apuesta segura
¿QUÉ ES EXACTAMENTE UN AJOLOTE Y CÓMO ES?
Comencemos comprendiendo a fondo cómo son estos simpáticos animales que, en la cultura náhuatl reciben el nombre popular de «monstruo de agua». Un ajolote se define como un anfibio neoténico. O, dicho de otra manera, que mantiene durante toda su vida adulta el aspecto larvario, con las branquias fuera de su cuerpo. A diferencia de lo que sucede con otros animales de esta misma familia, a medida que crecen sufren la metamorfosis pero sin llegar a culminarla como sí lo hacen las ranas.
Otra de las características más singulares de este anfibio, al margen de que puede vivir entre 10 y 15 años como mascota con los cuidados adecuados, es su increíble capacidad de regeneración. Única en el reino animal, les permite reconstruir de forma natural tanto tejidos como órganos sin dejar ningún tipo de cicatriz. Un ajolote que pierde una extremidad volverá a tenerla, de la misma manera que es viable que su cuerpo trabaje para reponer partes del corazón, los pulmones, el hígado o el cerebro.
Aunque la reproducción de ajolotes en cautividad es tan exitosa que se han convertido en una mascota más, no sucede lo mismo en su hábitat natural. Y es que la contaminación, la presencia de especies invasoras o la pérdida de los ecosistemas han provocado que este anfibio esté en peligro crítico de extinción en la naturaleza.
Su piel, una singularidad que merece un punto y aparte
Si nos planteamos tener este anfibio en un acuario conviene saber algo importante sobre su piel, que determina en gran medida los cuidados del ajolote. Es sumamente fina y sensible, por lo que lo hace más sensible a los contaminantes o a un mal mantenimiento del agua. Además de que es fundamental para que pueda respirar y sumamente sensible a la luz solar, cuenta con una fina capa de mucosidad que protege al animal de cualquier agresión externa. Por eso y si tuviéramos que manipularlo por cualquier motivo, conviene hacerlo con guantes para evitar comprometer esta película o transmitirle bacterias que puedan afectarle.
Aunque solemos estar familiarizados con los ajolotes de piel blanca o rosada y ojos negros, lo cierto es que hay muchos más colores. La intención de estos tonos es servir de camuflaje. Por eso y en función de su hábitat, se pueden encontrar ajolotes amarillos, dorados, marrones, verdes e, incluso, negros con manchas.
CUIDADOS DEL AJOLOTE COMO MASCOTA
1. Cómo debe ser el acuario para un ajolote, punto de partida imprescindible
Tener un ajolote en un acuario no es imposible pero sí implica ofrecerle el hábitat que necesita. Para empezar, lo ideal para un único ajolote es un acuario de al menos 80 litros. En caso de que te plantees tener una pareja, tendrás que contemplar uno de 120. El motivo de estas dimensiones pasa por comprender, en primer lugar, su comportamiento. El ajolote es un anfibio activo y al que le gusta explorar el espacio en el que vive.
La temperatura, un factor que debemos vigilar
Por sus orígenes naturales, el ajolote vive en aguas frías de entre 14 y 20 grados. No tolera que su temperatura suba por encima de 23 grados. Un aumento que podría provocarle enfermedades.
La calidad del agua, clave en los cuidados del ajolote
Esa maravillosa piel permeable que le permite respirar a través de ella es sumamente sensible a la acumulación de nitritos y amoniaco. Un hecho que nos obligará hacer un mantenimiento del acuario regular, procurando que los valores de pH estén siempre entre el 6,5 y el 7,5. Además, tendremos que realizar cambios de entre el 20 y el 30 por ciento del agua con carácter semanal.
Para favorecer que nuestro ajolote tenga en el acuario el hábitat que necesita, es necesario instalar un filtro de acuario potente. Eso sí: que no genere corrientes fuertes de agua ya que no les gustan nada. Recuerda que proceden de lagos donde estas no existen.

La iluminación, tenue y la justa para las plantas
La luz que necesitamos para tener un ajolote en un acuario no debe preocuparnos. Por sus orígenes naturales, prefieren los espacios en penumbra. Bastará con que utilicemos luces suaves acorde a las necesidades de las plantas que introduzcamos en el acuario.
La decoración del acuario, otro aspecto importante
Cómo montar un acuario para un ajolote no es complejo pero sí debe contemplar ciertos aspectos. Para empezar, es fundamental elegir correctamente el sustrato del fondo del acuario. Si no queremos dejar el fondo desnudo, tendremos que decantarnos por utilizar arena. No es recomendable el uso de piedras de pequeño tamaño ya que corremos el riesgo de que nuestro anfibio las ingiera de forma accidental.
Tan importante como esto es crear espacios en los que pueda esconderse, refugiarse o jugar. Cuevas y troncos son accesorios que debemos incorporar al espacio. Antes de introducirlas en el acuario, una precaución. Comprueba que no tienen bordes cortantes o salientes: recuerda que su piel es súper delicada.
Además el ajolote necesita vegetación viva. Cómo elegir plantas para acuario de un ajolote es sencillo: nos decantaremos por plantas de aguas frías como la Vallisneria o la Anubia. No solo ayudarán a oxigenar el agua sino que, además, le darán a nuestro ajolote el hábitat que demanda.
2. La alimentación del ajolote, crucial para su salud
Conviene saber que la alimentación del ajolote es carnívora. En la naturaleza se alimenta de insectos, peces, lombrices y crustáceos. Algo que tendremos que replicar si queremos tener un ajolote en un acuario como mascota. Así lombrices de tierra, larvas de mosquito y gusanos de sangre tanto congelados como vivos, peces pequeños criados como alimento o alimentación en forma de pellets para ajolotes compondrán una dieta equilibrada y saludable.
Algo que debemos saber es que un ajolote no puede comer ni carne roja ni carne de pollo ni insectos capturados en libertad, que podrían ser portadores de parásitos o contener pesticidas. Por supuesto, tampoco alimentos procesados.
Cada cuánto hay que alimentar a un ajolote
Mientras los ajolotes jóvenes comen de forma diaria, los adultos lo hacen cada dos días. ¿Y cómo saber si la cantidad que le damos es la correcta? Observando su abdomen: si está ligeramente más ancho que su cabeza, no necesita comer más.
¿SE PUEDE INTEGRAR UN AJOLOTE EN UN ACUARIO SIN INCONVENIENTES?
Con peces: mala idea
Básicamente porque el ajolote los interpretará como parte de su alimentación si son pequeños. En el caso de que sean peces de buen tamaño, es muy posible que mordisqueen sus branquias. Algo que no conviene.
Con congéneres: apuesta segura
Varios ajolotes pueden convivir en un mismo acuario siempre y cuando éste sea lo suficientemente grande. La falta de espacio puede provocar peleas e, incluso, intentos de canibalismo. Además y en el caso de los ejemplares jóvenes, conviene vigilar sus comportamientos.
Y ahora que conoces los cuidados del ajolote y sus necesidades ¿crees que puedes tener uno? Recuerda que este ser vivo es una responsabilidad que, cumpliendo con la atención que necesita, te acompañará durante mucho tiempo.





