Tener un acuario con tortugas es una forma maravillosa de poder observar a estos fascinantes animales. Y es que, lejos de lo que se suele pensar, estos singulares reptiles de carácter longevo tienen un carácter singular que merece la pena ver de cerca. A pesar de su popularidad y de que es habitual conocer los cuidados de la tortuga de agua o galápago, hay un error que se suele repetir. Es muy común pensar que estas mascotas solo necesitan para vivir en tortugueras de plástico, con poco espacio y unos pocos centímetros de agua. Nada más lejos de sus necesidades reales.
Por más que creamos que eso es suficiente, lo cierto es que para velar por su bienestar y su salud tendremos que pensar en un acuario de tortugas de agua mucho más amplio. Y no solo eso: para que cumpla con las necesidades de estos reptiles, necesitará dos espacios bien diferenciados además de una iluminación específica.
Aspectos, en suma, con un único objetivo: recrear, en la medida de lo posible, las condiciones de su hábitat natural y que queremos compartir contigo para que puedas dar forma a tu propio acuaterrario de tortugas.
Para tener un acuario con tortugas de forma saludable, tendremos que elegir un acuario amplio con un sistema de filtración potente. Además, hay que diferenciar dos zonas: la de agua y la zona seca. Tan importante como esto es que el acuaterrario de tortugas cuente con una iluminación específica y una lámpara de calor. Un acuario de tortugas de agua que reúne estas características permite un correcto desarrollo de su caparazón, evita enfermedades y garantiza el bienestar de estos reptiles.
- ¿CUÁLES SON LAS NECESIDADES QUE DEBEMOS CUBRIR EN UN ACUARIO PARA TORTUGAS DE AGUA?
- ACUARIO CON TORTUGAS: CÓMO HACER SU ESPACIO, PASO A PASO
- 1. El acuario, una elección para hacer con calma
- 2. La zona seca, la tarea de partida
- 3. El sistema de filtración, crucial para el mantenimiento
- 4. La temperatura, fundamental en un acuario con tortugas
- 5. La iluminación UVB, mucho más que un complemento
- 6. El sustrato, un paso prescindible en la configuración del acuario con tortugas
- 7. La decoración, un último paso al que debemos dedicarle tiempo
- 8. El llenado, el último paso para poner en marcha un acuterrario de tortugas
- 9. Los primeros días, algo a observar
- FAQs sobre un acuario con tortugas
- ¿Qué tamaño debe tener un acuario para tortugas de agua?
- ¿Las tortugas acuáticas necesitan salir del agua?
- ¿Es imprescindible una lámpara UVB?
- ¿Cada cuánto hay que limpiar el agua de un acuario con tortugas?
- ¿Es recomendable poner grava en el fondo del acuario?
¿CUÁLES SON LAS NECESIDADES QUE DEBEMOS CUBRIR EN UN ACUARIO PARA TORTUGAS DE AGUA?
Para empezar, tengamos algo claro. Aunque las tortugas de agua pasan buena parte de su vida dentro de ella, no son peces. O, dicho de otra manera, también necesitan espacios en los que mantenerse secas.
Por esta razón y emulando al medio en el que viven de forma natural, tendremos que crear:
- Una zona acuática lo suficientemente amplia como para que puedan nadar, con buena filtración y la temperatura adecuada
- Otra zona seca en la que puedan tomar el sol, calentarse, descansar o sintetizar vitamina D gracias a la iluminación
ACUARIO CON TORTUGAS: CÓMO HACER SU ESPACIO, PASO A PASO
1. El acuario, una elección para hacer con calma
Un error muy habitual cuando nos planteamos hacer un acuaterrario de tortugas es pensar en el tamaño que nuestro animal tiene en este momento. Es importante saber que, en líneas generales, las tortugas de agua tienen un gran desarrollo a lo largo de su vida siempre que tengan las condiciones que necesitan. Algo que puede provocar que, incluso, nuestra adorable tortuguita en la infancia mida hasta 30 centímetros en su etapa adulta.
Así y como referencia, estos son algunos aspectos que debemos tener en cuenta al elegir acuario:
- En el caso de las tortugas jóvenes, bastará con un acuario de entre 80 y 100 litros
- Para una tortuga adulta, tendremos que valorar un acuario de 200 litros o más
- En caso de que tengamos un acuario con varias tortugas, tendremos que ofrecerles todavía más capacidad

Por este motivo y pensando a largo plazo, lo ideal es optar por uno que nos sirva cuando nuestro animal sea adulto. Y no solo por economía: ofrecerle siempre un mismo espacio evitará cuadros de estrés al tiempo que un entorno mucho más estable.
2. La zona seca, la tarea de partida
La zona seca de un acuario con tortugas debe ser un espacio totalmente estable que soporte el peso del animal y al que pueda acceder de forma sencilla mediante una rampa. Además será en esta zona donde coloquemos tanto la iluminación como el punto de calor. Debe estar dimensionado al tamaño de nuestro animal o, en el caso de que tengamos varios ejemplares, ser holgado para albergar a varios.
Lo más habitual es utilizar plataformas flotantes, estructuras que se fijan con ventosas o crear zonas elevadas dentro del propio acuaterrario para tortugas.
3. El sistema de filtración, crucial para el mantenimiento
Quien tiene un acuario con tortugas sabe que estos animales se distinguen por marchar mucho y de forma constante el agua. Restos de comida y heces estropean rápidamente la calidad del agua, por lo que tener un filtro es fundamental para garantizar la correcta salubridad.

En el caso concreto de un acuaterrario para tortugas, lo ideal es utilizar siempre un filtro cuya capacidad sea superior al volumen real de agua o especifico para tortugas. Y, además, si optamos por uno externo todavía mejor: deja espacio libre para el nado en el acuario al tiempo que menguan las necesidades de mantenimiento.
4. La temperatura, fundamental en un acuario con tortugas
Las tortugas son animales que proceden de climas cálidos y tropicales. Algo que nos obliga a mantener tanto la zona de agua como la seca en un rango determinado y que dependerá, fundamentalmente, del tipo de tortuga que tengamos.
Como guía y en líneas generales:
- El agua debe estar entre los 24 y los 26 grados: algo que conseguiremos instalando un calentador de agua
- La zona seca debe oscilar entre los 30 y los 32 grados, para lo que es necesario una lámpara de calor
5. La iluminación UVB, mucho más que un complemento
Uno de los aspectos más olvidados cuando ponemos en marcha un acuario de tortugas de agua y, al mismo tiempo, uno de los más importantes. La iluminación con radiación UVB ayuda a sintetizar la vitamina D3: pieza clave para absorber el calcio que las tortugas demandan, entre otras cosas, para mantener la dureza de su caparazón. No es su única función: esta iluminación evita deformaciones, enfermedades y un cuadro de debilidad general.
Para que cumpla su función, hay que instalarla en la zona seca y siempre a la distancia que establezca cada fabricante. Además de esto, ten en cuenta otro detalle: las bombillas UVB van perdiendo eficacia con el uso y el paso del tiempo por lo que, según el modelo, será necesario cambiarlas cada entre 6 y 12 meses.

6. El sustrato, un paso prescindible en la configuración del acuario con tortugas
Si bien muchas personas optan por usar sustrato en el fondo del acuario de tortugas de agua para lograr un acabado más realista, también son muchas las que prescinden de él para minimizar el mantenimiento.
En caso de que optemos por integrarlo en el conjunto, es crucial elegirlo correctamente. Solo utilizaremos:
- Piedras de río de buen tamaño
- Cantos rodados de buen tamaño
- Grava gruesa apta para acuarios de tortugas de agua que no puedan ingerir
7. La decoración, un último paso al que debemos dedicarle tiempo
Y decimos esto porque, más allá de que un acuario con tortugas luzca, es todavía más importante que sea seguro para los animales que habitan en él. No olvidemos que las tortugas son animales que mordisquean por lo que, si decidimos enriquecer su espacio para favorecer la exploración y minimizar el estrés, debemos hacerlo con la garantía de que todo lo que esté en él sea seguro.

Entre los accesorios que puedes incorporar están:
- Troncos naturales aptos para acuarios
- Rocas estables
- Plantas resistentes y no tóxicas
8. El llenado, el último paso para poner en marcha un acuterrario de tortugas
Con todo nuestro acuario de tortugas de agua listo, es momento de añadir agua acondicionada. Y es importante no pasar por alto este punto ya que el agua del grifo contiene cloro y otras sustancias químicas que pueden ser peligrosas para nuestras tortugas, por lo que conviene eliminarlas usando un acondicionador para acuarios.

Además de añadir el agua lista para nuestros reptiles, es momento de revisar la temperatura y comprobar que todo funciona. Desde el filtro a la iluminación, pasando por garantizar que la zona seca se mantiene como tal.
9. Los primeros días, algo a observar
Una vez el acuaterrario para tortugas esté listo, es momento de introducirla en el agua con toda la tranquilidad del mundo. Durante los primeros días, será más que habitual verla nadar y explorar e, incluso, subir a la zona seca para volver a bajar o mostrar menos apetito. No te preocupes: está descubriendo su nuevo espacio y, en unos pocos días, volverá a establecer sus rutinas.
Pero al margen de observarla, es momento también de saber si la estructura de nuestro acuaterrario es correcta. Revisa si puede subir bien a la zona seca, si hay algo que entorpezca el nado o, incluso, si sobra algún elemento decorativo. Para saberlo nada como ver cómo habita ella su espacio.
FAQs sobre un acuario con tortugas
¿Qué tamaño debe tener un acuario para tortugas de agua?
Depende del tipo de tortuga y del tamaño que alcance en su etapa adulta. Lo ideal es plantearnos un acuario de 200 litros o más, pensando a medio plazo. Cuanto más espacio tenga, mayor será su calidad de vida.
¿Las tortugas acuáticas necesitan salir del agua?
¡Y deben hacerlo! Tener una zona seca les permite descansar, regular su temperatura y recibir la radiación UVB que necesitan para sintetizar vitamina D3.
¿Es imprescindible una lámpara UVB?
Lo es para que las tortugas puedan metabolizar el calcio. En caso de no absorberlo correctamente, no solo pueden darse deformaciones en el caparazón: también pueden sufrir enfermedades óseas.
¿Cada cuánto hay que limpiar el agua de un acuario con tortugas?
Depende del número de habitantes, del tamaño del acuario y del filtro que usemos. Lo habitual es hacer cambios parciales de entre el 20 y el 30% del agua cada semana además de limpiar con esa periodicidad el filtro. Recomendable, por último, retirar diariamente los restos de comida para alagar el tiempo útil del agua.
¿Es recomendable poner grava en el fondo del acuario?
Únicamente si es lo suficientemente grande como para que no puedan ingerirla. Tener grava en el fondo implica, además, un mayor mantenimiento.


