Pocas plantas trepadoras con flor son tan espectaculares y tan populares. Al margen de que los cuidados de la glicinia o Wisteria hacen muy sencillo disfrutar de ella, hay otro motivo más por el que cualquier amante de la jardinería se enamora perdidamente de ella. Su floración es un espectáculo de racimos de flores colgantes de colores violetas, lilas, blancos o, incluso, en tonalidad rosa sutil. Una auténtica exhibición natural perfecta para cubrir fachadas, para poner un toque romántico a un porche o para convertir una terraza en un escenario de cuento.
Originaria principalmente del este de Asia y de algunas regiones de Norteamérica, es una flor de culto en países como Japón donde hay incluso parques consagrados a esta planta en donde está dispuesta formando túneles de flores. No es solo una cuestión de pasión botánica: en este país oriental la glicinia representa la elegancia y la armonía con la naturaleza. Algo que, ligado a la longevidad de esta trepadora y a su delicado aroma, la convierte en un auténtico motivo de inspiración.
Por todo ello, veamos en detalle cuáles son los cuidados de la Wisteria. Una de las plantas trepadoras con mayor desarrollo que existen y que puede llegar a alcanzar los 10 metros de longitud; y que solo tiene una precaución que debemos valorar: es tóxica, por lo que conviene mantenerla fuera del alcance de niños y mascotas.
- 7 CUIDADOS DE LA GLICINIA CLAVES PARA SU DESARROLLO
- 1. El lugar de plantación y el momento, determinantes para esta trepadora
- El espacio, algo que debemos prever
- Cuándo plantar la glicinia, importante
- El soporte, otro detalle crucial
- 2. El suelo, rico y profundo
- 3. La temperatura, un aspecto que no debe preocuparnos
- 4. El riego, regular en etapa joven
- 5. El abonado, uno de los cuidados de la glicinia que fomenta su floración
- 6. La poda, una labor que no podemos desatender
- 7. Las plagas
- CUIDADOS DE LA GLICINIA EN MACETA
- 1. La maceta, algo que debemos mimar
- 2. El sustrato, uno de los cuidados de la Wisteria en maceta más importantes
- 3. El riego, más frecuente que en suelo
- 4. El abonado, crucial
- 5. La poda y el soporte, otros aspectos que no podemos desatender
- ¿POR QUÉ NO FLORECE LA GLICINIA?
7 CUIDADOS DE LA GLICINIA CLAVES PARA SU DESARROLLO
1. El lugar de plantación y el momento, determinantes para esta trepadora
Uno de los cuidados de la glicinia al que no solemos prestar atención y, sin embargo, resulta fundamental tanto para su floración como para evitarnos problemas. No hablamos únicamente de la cantidad de luz que demanda la Wisteria, que necesita al menos 6 horas diarias de sol directo para florecer de forma generosa. Nos referimos, también, a otros detalles definitivos para su bienestar.
El espacio, algo que debemos prever
La glicinia es una planta con un crecimiento vigoroso que, además, necesita mucho espacio para desarrollarse.

Cuándo plantar la glicinia, importante
Para que nuestra Wisteria salga adelante correctamente, es importante hacerlo antes de que suban las altas temperaturas. El calor intenso es un enemigo de su establecimiento.
Por eso, los momentos ideales para plantar la glicinia son:
- Otoño
- Finales de invierno
- Principios de primavera
El soporte, otro detalle crucial
Es importante saber que la Wisteria es una planta leñosa. Con el paso de los años y a medida que crece, la glicinia va endureciendo sus tallos que pueden llegar a ser muy fuertes para sostener su desarrollo. Por este motivo debemos prever un soporte firme sobre el que pueda crecer, como arcos resistentes o pérgolas robustas.
Tan importante como esto es tener otro aspecto más en cuenta. El crecimiento leñoso y trepador hace que tengamos que estar muy pendientes de su crecimiento, evitando que se expanda sobre todo tejas, canalones o cualquier otro accesorio que pueda acabar arrancando.
2. El suelo, rico y profundo
Su espectacular crecimiento se sustenta, en gran medida, en que le demos a nuestra trepadora el suelo que necesita. Además de fértil y con un buen drenaje, debe contar con un buen drenaje para ofrecer ese suelo de textura fresca sin encharcamientos que demanda.

Tan importante como esto es considerar otro par de aspectos. Más allá de que la glicinia necesite un pH ligeramente ácido o, en su defecto, neutro; hemos de considerar otro aspecto a la otra de plantarla. Y es que agradecerá para asentarse y crecer un suelo enriquecido con humus de lombriz o compost.
3. La temperatura, un aspecto que no debe preocuparnos
La Wisteria es una trepadora rústica muy resistente al frío, especialmente en ejemplares ya establecidos que pueden estar expuestos hasta temperaturas de -15 grados. El escenario extremo es similar en el caso del calor, ya que puede soportar temperaturas de entre 35 y 40 grados siempre que mantengamos frescas sus raíces.
Sin embargo y aunque el frío no es un enemigo, mucho cuidado con las heladas tardías de primavera. Es, precisamente, en este momento cuando la glicinia comienza a tener sus brotes florales. Si pasan demasiado frío, es probable que se reduzca la floración.
4. El riego, regular en etapa joven
A pesar de que es una de las plantas resistentes a la sequía en su etapa adulta, necesita un riego regular en sus inicios para favorecer el enraizamiento. Sin embargo, tengamos algo claro: tanto en sus inicios como en su madurez, la Wisteria no tolera el encharcamiento ya que pueden provocar la pudrición de sus raíces.
Por último, es importante adecuar el riego a cada momento del año:
- En primavera y verano, mantendremos el sustrato siempre ligeramente húmedo
- En otoño e invierno, reduciremos la frecuencia de riego
5. El abonado, uno de los cuidados de la glicinia que fomenta su floración
Para estimular esa floración tan espectacular que incluye racimos de flor de hasta 50 centímetros de largo, es fundamental seguir una pauta regular de abonados desde finales de invierno. Así y entre febrero o marzo, la Wisteria sale del letargo invernal y comienza a prepararse para la primavera. Una pauta de fertilizante que mantendremos hasta finales del mes de julio, cuando lo suspenderemos para dejarla entrar en reposo.

Mientras al principio de la primavera podemos ayudarla con abono humus de guano líquido, a partir del mes de mayo lo ideal es utilizar un abono líquido para plantas con flor.
6. La poda, una labor que no podemos desatender
Algo fundamental en los cuidados de la glicinia es mantener una pauta regular en la poda, tanto para controlar su crecimiento vigoroso como para disfrutar de una floración abundante.
Para que la poda cumpla con estas funciones, debemos realizarla en dos momentos concretos:
- Poda de verano: se recortan brotes nuevos, dejando entre 4 y 6 yemas. Lo ideal es llevarla a cabo entre finales de julio y finales de agosto
- Poda de invierno: centrada en acortar esos mismos brotes, hasta dejarlos en 2 o 3 yemas. La llevamos a cabo entre enero y febrero
7. Las plagas
En líneas generales, la glicinia es una planta robusta que no suele sufrir ataques de plagas. Sin embargo y especialmente tanto en primavera como en verano, sus brotes tiernos pueden ser objeto fundamentalmente de pulgones que encuentran irresistibles sus hojas y botones florales.

De forma puntual cochinilla, araña roja y mosca blanca pueden aquejarla.
CUIDADOS DE LA GLICINIA EN MACETA
Aunque su desarrollo es mayor plantada directamente en suelo, también es posible disfrutar de ella en contenedores. Eso sí: para sacarla adelante con salud y bienestar es fundamental conocer cuáles son los cuidados de la glicinia en maceta. Unos que se adaptan, precisamente, a este tipo de cultivo.
1. La maceta, algo que debemos mimar
Para promover su desarrollo, la glicinia necesita una maceta de entre 50 y 60 centímetros de diámetro y profundidad. Tan importante como esto es que tenga abundantes agujeros de drenaje.
2. El sustrato, uno de los cuidados de la Wisteria en maceta más importantes
Y clave para su desarrollo. Para que nuestra glicinia salga adelante correctamente, lo ideal es hacer una mezcla muy concreta compuesta por:
- Sustrato universal de calidad
- Humus de lombriz
- Perlita

3. El riego, más frecuente que en suelo
Tener una glicinia en maceta implica ser más regulares con el riego, fundamentalmente en meses de primavera y verano. No perdamos de vista que el sustrato se seca antes en estos contenedores.
Dado que tendremos que regar de forma más frecuente, es crucial que tenga un buen drenaje.
4. El abonado, crucial
Otro de los cuidados de la glicinia en maceta más importantes. Como sucede en suelo, tendremos que abonar de forma regular desde marzo hasta julio. En este caso, utilizaremos siempre un abono líquido para plantas de flor.
5. La poda y el soporte, otros aspectos que no podemos desatender
Para mantener el tamaño y la forma de nuestra Wisteria, tendremos que podar en los mismos momentos que lo haríamos si estuviera en suelo. Y, de la misma forma, ofrecerle un soporte fuerte sobre el que poder crecer.
¿POR QUÉ NO FLORECE LA GLICINIA?
Para empezar es importante saber que una glicinia es una planta que implica grandes dosis de paciencia. Y es que, en líneas generales, puede tardar entre 2 y 5 años en florecer desde el momento de la plantación aunque algunas se toman, incluso, 10 años para hacerlo. La parte positiva: que una vez florezca, lo hará de forma regular.
Al margen de esto, hay algunos factores que también influyen en la floración y que no podemos perder de vista:
- Falta de sol
- Un abonado con exceso de nitrógeno
- La poda incorrecta
Y ahora que conoces los cuidados de la glicinia en detalle ¿te resistes a disfrutarla en tu casa?



