La iluminación de exterior no busca, únicamente, cumplir un papel funcional sino que puede ser también clave en el diseño de cualquier jardín. Algo que saben muy bien los paisajistas y decoradores, quienes se alían con la iluminación por capas para marcar la diferencia entre un espacio verde y uno con un encanto único. Y es que más allá de su carácter práctico, la luz puede ser clave para transformar un exterior en una auténtica experiencia.
Lejos de ser únicamente una tendencia, la iluminación por capas es una forma inteligente de diseñar un jardín tanto desde el punto de vista estético como a nivel de confort. Y, aunque hablar de capas de luz puede parecer a priori algo complejo, aplicarlo es tan sencillo como comprender exactamente qué supone.
Un objetivo que nos hemos marcado con este post para que le saques a tu jardín o terraza todo el partido, también de noche.
- ¿QUÉ ES LA ILUMINACIÓN POR CAPAS?
- CUÁLES SON LAS TRES CAPAS DE LUZ DE LA ILUMINACIÓN EXTERIOR
- 1. Iluminación ambiental, la base sobre la que trabajaremos el espacio
- 2. Iluminación funcional, la luz práctica
- 3. Iluminación de acento, el punto decorativo
- CÓMO APLICAR LA ILUMINACIÓN POR CAPAS EN TU JARDÍN
- 1. Estudia el espacio, el punto de partida
- 2. Comienza por la iluminación funcional
- 3. Añade la iluminación ambiental
- 4. Remata con los puntos de acento
- CÓMO LOGRAR UN RESULTADO PROFESIONAL CON CAPAS DE LUZ
- 1. Juega con las alturas de la luz
- 2. Evita el exceso de luz
- 3. Apuesta por tecnología LED y solar
- 4. Elige bien la temperatura de la luz
- 5. Automatiza tu iluminación
¿QUÉ ES LA ILUMINACIÓN POR CAPAS?
Empecemos comprendiendo qué es la iluminación por capas. Un término que se utiliza para referirse a la combinación de distintos tipos de luz en un mismo espacio. El uso de cada tipo de iluminación no es casual: cada luz tiene una función concreta. Lo que se busca jugando con las capas de luz es, fundamentalmente, crear un ambiente envolvente que no solo resalte zonas específicas de nuestro exterior. También consigue crear una mayor profundidad visual.
El diseño de una iluminación por capas permite romper con un clásico de los jardines: el contar con un único punto de luz general para todo el espacio. Utilizar capas de luz nos permite encontrar un equilibrio entre la iluminación ambiental, la funcional y la decorativa.
El resultado es claro: nuestro exterior será más acogedor, más versátil y más habitable.
CUÁLES SON LAS TRES CAPAS DE LUZ DE LA ILUMINACIÓN EXTERIOR
Para aplicar este concepto propio de paisajistas y diseñadores en nuestro jardín, hay que comprender cuáles son las tres capas de luz principales.
1. Iluminación ambiental, la base sobre la que trabajaremos el espacio
Es, por así decirlo, la luz general del exterior. Debe ser suave para crear una atmósfera iluminada que no deslumbre. Será el lienzo sobre el que aplicaremos el resto de capas de luz y tiene una función muy concreta: conseguir que el espacio rescate relajante y que invite al disfrute.
Habitualmente, la capa de iluminación ambiental se consigue con:
- Guirnaldas de luces
- Faroles decorativos
- Apliques de pared con luz difusa
- Lámparas solares
Para conseguir esa ambientación natural y acogedora que buscamos, lo ideal es optar por luces cálidas de entre 2.700K y 3.000K.
2. Iluminación funcional, la luz práctica
El objetivo de esta capa de luz es claro: tiene que permitirnos utilizar el jardín de forma segura. Es la que solemos utilizar en las zonas de paso o en las que están destinadas a algún tipo de actividad, como la zona de comedor o un acceso.
En esta capa de luz, utilizaremos:
- Balizas para señalizar caminos
- Focos en las zonas de comedor o barbacoa
- Iluminación en escaleras, accesos o entradas
Para mejorar la eficiencia energética y siguiendo con los consejos para iluminar el jardín, lo ideal es optar por luces con sensores de movimiento que iluminen las zonas solo cuando se utilicen.
3. Iluminación de acento, el punto decorativo
Y la capa de luz que marca la diferencia, dándole personalidad a nuestro exterior. Su objetivo es resaltar zonas concretas del jardín: desde árboles a plantas, pasando por fuentes, esculturas o rincones determinados. Con esta capa conseguiremos crear esa profundidad que buscamos en nuestro exterior.
Para lograrlo, utilizaremos:
- Focos dirigidos
- Luces empotradas
- Iluminación indirecta
Para que esta capa de luz cumpla con su cometido, lo ideal es usarla de forma coherente y estratégica. Si la usamos en exceso, no lograremos el resultado que buscamos.
CÓMO APLICAR LA ILUMINACIÓN POR CAPAS EN TU JARDÍN
1. Estudia el espacio, el punto de partida
Antes de comenzar a poner luces de jardín de forma aleatoria, lo ideal es hacer un pequeño ejercicio de análisis del espacio. Para acertar con nuestras capas de luz, tendremos que analizar:
- Qué zonas usamos más y de qué manera lo hacemos
- Cuáles son los elementos del jardín que queremos destacar
- Dónde necesitamos, por seguridad, más visibilidad
2. Comienza por la iluminación funcional
Instalar la iluminación práctica debe ser nuestro primer cometido. Esta capa de luz nos permitirá iluminar las zonas de uso frecuente pero también aquellas que, por seguridad, necesitan iluminación.
3. Añade la iluminación ambiental
Cubiertas las necesidades básicas, es momento de jugar con la capa de luz ambiental en zonas de descanso, terrazas o porche.
4. Remata con los puntos de acento
Usa la luz estratégicamente en aquellos puntos que quieras destacar para crear contraste.
CÓMO LOGRAR UN RESULTADO PROFESIONAL CON CAPAS DE LUZ
1. Juega con las alturas de la luz
Combinar luces a la altura del suelo con otras a media altura o elevadas no solo evita obtener un resultado plano: también aportará dinamismo a conjunto.
2. Evita el exceso de luz
Uno de los principales errores de la iluminación por capas. Si utilizamos demasiadas luces obtendremos un resultado desequilibrado. Recuerda que las sombras también son parte del diseño de nuestro exterior.
3. Apuesta por tecnología LED y solar
En el caso de las luces LED, podremos alargar su vida útil además de reducir el gasto en nuestra factura de la luz. En el caso de la iluminación solar, su uso no depende únicamente a una cuestión de ahorro o a la ausencia de una instalación eléctrica: por su funcionamiento, también son perfectas para ambientar de forma regular nuestro exterior a partir del momento en el que comienza a anochecer.
4. Elige bien la temperatura de la luz
Un aspecto sumamente importante para conseguir el efecto que buscamos. Elegir correctamente la temperatura de la luz no sigue una máxima única. Lo ideal es adecuarla a la zona en la que la utilicemos.
- Luz cálida: recomendada para zonas de descanso con vistas a conseguir un efecto relajado y acogedor
- Luz neutra: ideal para zonas funcionales
- Luz frío: la temperatura menos recomendada; la usaremos de forma puntual en zonas de carácter técnico
5. Automatiza tu iluminación
Y no solo porque tengas la opción de encender o apagar de forma automática tus luces. Automatizar el sistema también te permitirá otros efectos importantes de la iluminación por capas como ajustar su intensidad o cambiar el ambiente del jardín, apagando o encendiendo zonas determinadas para crear escenas según las circunstancias.
Arriésgate a jugar con la iluminación por capas para lograr algo que no pasará desapercibido: transformar tu jardín a tu antojo.
