La llegada del buen tiempo implica, obligatoriamente, conocer los detalles del mantenimiento de estanques en verano. Una estación que se presta a disfrutar plenamente de estos pequeños ecosistemas acuáticos, que son más que nunca las estrellas del jardín. Es ahora cuando podemos observarlos en su máximo esplendor pero, también, cuando más necesitará de nuestra atención.
Ese calor que tanto nos gusta a los humanos incide en el equilibrio de nuestro estanque. No solo hace que los peces, de tenerlos, estén más activos con lo que eso conlleva. Además, el aumento de temperaturas es el responsable de que la mayor parte de los tipos de plantas para estanques florezcan. Un espectáculo maravilloso que, sin embargo, puede ser perjudicial para nuestro ecosistema si no realizamos las labores que demanda en estos meses de calor.
Está claro que el verano es una estación para ser vivida y disfrutada con tranquilidad. Por ello, nada como conocer en detalle las tareas de mantenimiento de estanques para esta época del año, y aplicarlas de forma rigurosa.
- 4 TAREAS DE MANTENIMIENTO DE ESTANQUES IMPRESCINDIBLES EN VERANO
- 1.Limpieza regular del agua, una labor fundamental
- 2. Garantizar la oxigenación del agua, una de las claves del mantenimiento de estanques en verano
- 3. Controlar los niveles de agua, imprescindible
- 4. Vigilar la alimentación de nuestros peces, un detalle vital de cara al invierno
4 TAREAS DE MANTENIMIENTO DE ESTANQUES IMPRESCINDIBLES EN VERANO
Como sucede con otras labores del jardín como el cuidado del césped en verano, estamos ante la estación más exigente en lo que respecta al estanque. No solo hablamos de su momento de máximo apogeo sino, también, de la época del año más comprometida para su bienestar. Por ello y como parte de nuestras tareas diarias, tendremos que plantearnos dedicarle unos minutos a su mantenimiento.
Una garantía de que tanto flora como fauna superen los meses de calor y para que, además, los cuidados del estanque en otoño sean mucho más sencillos de llevar a cabo.
1.Limpieza regular del agua, una labor fundamental
Si saber cómo mantener el agua limpia de un estanque es crucial en cualquier momento del año, lo es más todavía en verano. Tengamos en cuenta que el calor también es responsable de la proliferación de algas y malas hierbas, tanto dentro como fuera del estanque. Unos malos compañeros para la limpieza de sus aguas pero, sobre todo, una auténtica amenaza de su equilibrio. Añadido, el hecho de que nuestras plantas de ribera estén en flor tampoco ayuda: cualquier resto de ellas que caiga en el agua contribuirá a ensuciarla.

Además de esto, es fundamental revisar el filtro de manera regular. Es más que probable que necesiten una limpieza regular ya que, por más que diariamente retiremos las impurezas del agua, parte de ellas habrán ido a parar a este tipo de dispositivos. Hacerles una puesta a punto una vez a la semana garantizará que puedan cumplir con su función correctamente.
2. Garantizar la oxigenación del agua, una de las claves del mantenimiento de estanques en verano
Una tarea del mantenimiento de estanques fundamental. Una oxigenación correcta del agua mantendrá el equilibrio de nuestro estanque pero, sobre todo, garantizará la vida que alberga. El aumento de temperaturas tiene una repercusión directa en la cantidad de oxígeno del agua: cuanto más caliente esté el agua, menos oxígeno libre habrá en ella. Algo que puede comprometer, sobre todo, la vida de los peces que habiten en él.
Más allá de revisar el oxígeno del agua, podemos anticiparnos a esta demanda de distintas maneras. Si optamos por medios mecánicos, bastará con instalar un aireado o una cascada. Pero si hay un método natural y perfecto ese es optar por tener plantas oxigenadoras. Su presencia evitará tanto el exceso de dióxido de carbono como la proliferación de algas.
3. Controlar los niveles de agua, imprescindible
Nuevamente una tarea de mantenimiento de estanques íntimamente ligada con el aumento de la temperatura. El calor y la evaporación del agua harán disminuir el nivel de nuestro estanque, incluso de forma significativa. Algo que puede poner en riesgo tanto a peces como a plantas.
Evitarlo pasa por revisar con la caída de la tarde los niveles, y reponer el agua que falte. Importante utilizar agua carente de cloro y, preferiblemente, a una temperatura similar a la del estanque.
4. Vigilar la alimentación de nuestros peces, un detalle vital de cara al invierno
Si tenemos peces en nuestro estanque, es fundamental continuar con su pauta habitual de alimentación. Si ya hemos observado que siempre sobra comida, en verano más que nunca tendremos que controlar que no permanezca pasados unos minutos en el agua. Será un foco de nitratos que restará vida al agua.
También es fundamental revisar la dieta de nuestros peces. Dado que durante el invierno entrarán en un casi letargo, es en verano cuando acumulan recursos que les permitirán mantenerse sanos durante la estación más fría. Pensando en ello, es interesante sustituir alguna de las dos tomas diarias por alimento congelado para peces. Una alimentación más completa que el alimento seco, ya que conserva todos los nutrientes originales al no haber sido procesada.
Y con estas sencillas tareas de mantenimiento de estanques algo es seguro: disfrutaremos de nuestro pequeño ecosistema acuático sin sobresaltos y en equilibrio.



