Características y propiedades de las bayas de Goji

Características y propiedades de las bayas de Goji

No es casualidad que se hayan convertido en pieza fundamental de quienes cuidan su alimentación. Las propiedades de las bayas de Goji hacen de cada uno de estos minúsculos frutos una fuente de nutrientes única a la que resulta imposible renunciar en nuestra dieta. Unos recién llegados que, sin embargo, cuentan con siglos de tradición e, incluso, de misterio. Y es que estas pequeñas frutas rojas se han considerado de forma milenaria en las culturas asiáticas, con especial incidencia en la china, como el secreto de la inmortalidad y la fuente de la eterna juventud.

Mitos aparte, lo que sí está claro es que las propiedades de las bayas de Goji hacen de ellas un complemento perfecto para nuestra alimentación. Su definición nutricional responde a qué son los superalimentos, categoría en la que están incluidas por sus múltiples virtudes. Pero ¿qué hace de estos frutillos casi insignificantes unos tan interesantes para nuestro organismo? La respuesta está en su compleja y rica estructura natural. Una de la que podemos beneficiarnos si las incluimos con moderación en nuestra dieta.

Así que descubramos qué tienen de especial y, lo que es más importante, hasta qué punto son positivas para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo.

¿QUÉ SON ESTAS BAYAS EXACTAMENTE?

Antes de ver a fondo cuáles son las propiedades de las bayas de Goji, es fundamental comprender qué son exactamente.

Proceden de un árbol concreto, el Lycium barbarum; que, además, tiene una distribución geográfica sumamente específica: sus orígenes naturales se encuentran en Mongolia, Tíbet y el Himalaya. Dada su popularidad e importancia en la cultura asiática, se cultiva de forma extensiva en la región china de Ningixia. Es más: gracias a múltiples hibridaciones, naturales y propiciadas por la mano del ser humano, a día de hoy es posible disfrutar de bayas de Goji procedentes de hasta 41 especies arbóreas diferentes.

Qué son las bayas de Goji

Su principal característica física es que son frutillos de pequeño tamaño y color rojizo. Quizás su mayor peculiaridad radique en su sabor, que no deja de ser ciertamente peculiar: a pesar de ser dulces, tienen un ligero toque picante. Su textura está marcada por su alto porcentaje de fibra en comparación con su ínfimo tamaño: entre el 10 y el 20% del peso de cada una de estas bayas.

¿Por qué son tan importantes para nuestra salud?

Sin embargo, la trascendencia de estos frutos está en lo que no podemos ver ni saborear. O, dicho de otra manera, en la riqueza de su composición vegetal. Además de ser ricas en vitaminas del grupo B y C, las bayas de Goji son auténticos concentrados de minerales, carotenoides y oligoelementos claves para el desarrollo de nuestro cuerpo.

Pero hay un detalle más: la concentración de proteína vegetal es una de las más elevadas de la categoría de las frutas. Otro detalle más para no renunciar a sus virtudes.

¿CUÁLES SON LAS PROPIEDADES DE LAS BAYAS DE GOJI?

Conocer su composición de nutrientes nos ayuda a comprender las propiedades de las bayas de Goji. O, dicho de otra forma, hasta qué punto todo eso que encierra cada pequeña fruta repercute en positivo en nuestra salud.

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Pero, antes de seguir ahondando, hagamos un inciso. A pesar de que las propiedades de las bayas de Goji son múltiples y variadas, se consideran como tal en personas sanas y siempre que se consuman en cantidades moderadas. Debido a su efecto en nuestro cuerpo, es fundamental saber que las personas con tratamientos para la hipertensión, la diabetes o con pautas de anti coagulación deben tomarlas de forma moderada. Y hay otra salvedad más a incluir en la lista: mujeres embarazadas o lactando.

Al margen de estos casos concretos, es interesante saber hasta qué punto su ingesta puede ser beneficiosa para nuestro cuerpo. Veamos cuáles son esas cualidades que hacen que estas pequeñas frutas sean objeto de veneración desde hace más de dos siglos para culturas como la china.

1. Refuerzan el sistema inmune, una de sus principales virtudes

El dúo de ases para que esto sea posible radica en la concentración de antioxidantes pero, también, en la de vitamina C. Gracias a ambos, a las bayas de Goji se les atribuye la capacidad de estimular el correcto funcionamiento celular y, por ende, hacer que nuestro sistema inmune se encuentre fortalecido ante cualquier posible amenaza exterior.

2. Previenen el envejecimiento de la piel

Nuevamente, volvemos a su alta concentración en vitamina C que también tiene un impacto directo en el estado de nuestra piel. Este micronutriente es, además, responsable de la formación del colágeno: una molécula fundamental para mantener la elasticidad y firmeza de la dermis.

Además de esto, las bayas de Goji también contienen un porcentaje elevado de betacarotenos y polifenoles. ¿Y en qué se traducen? En que protegen nuestra piel del sol, evitando la formación de manchas.

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3. Luchan contra el cansancio, una de las propiedades de las bayas de Goji más populares

Entre los múltiples minerales que componen cada pequeño fruto, hay uno cuya concentración es fundamental: el hierro. Un compuesto fundamental para que nuestro cuerpo mantenga su energía, y sea capaz de afrontar ese desgaste diario al que le sometemos con nuestra actividad rutinaria sin ser conscientes de ello.

4. Protegen nuestra vista

Como decíamos, las bayas de Goji son ricas en carotenos pero, también, en polisacáridos. La suma de ambos resulta una mezcla única para velar por una correcta salud ocular, ya que ambos actúan como neutroprotectores de nuestros ojos.

5. Colaboran en una mejor salud cardiovascular, otra de las propiedades de las bayas de Goji más importantes

Como sucede cuando repasamos los beneficios de la chía, las bayas de Goji también juegan un papel fundamental en nuestro sistema cardiovascular. Su composición, que además de serlo en antioxidantes es rica en selenio, ayuda a reducir los niveles del llamado colesterol malo al tiempo que estimula la creación del colesterol bueno o HDL.

Un regalo diminuto de la naturaleza, pero increíblemente rico para nuestro organismo. Una forma tan sencilla como deliciosa de cuidarnos.